sábado, julio 21, 2007

Por ella escribo yo

In memoriam doña Consuelo Zaragoza Morado
(
24/06/1931-22/07/2005)


Cuando era niño, a los cinco años, quizá menos, todas las mañanas mi mamá me daba un cuaderno igual a éste, en el que ahora escribo, de pastas azules, hojas rayadas, de forma francesa; me sacaba al quicio de la puerta, porque ella estaba haciendo el quehacer de la casa, trapeando, para ser más exactos; el olor de la jerga empapada de pinol lustrando la madera barnizada del piso; ella escribía en cada hoja del cuaderno una letra del alfabeto y yo tenía que llenarlas todas con esas grandes letras caligrafiadas, me gustaba llenar con letras el cuaderno, porque cuando terminaba y el piso ya se había secado, podía entrar a la casa y ella me alzaba en brazos y me besaba y me decía que ya sabía escribir.

Durante años, atribuí mi vocación de escritor a esas mañanas en el quicio de la puerta de un departamento de la colonia Guerrero. Sin embargo, desde hace poco tiempo, empecé a dudar de la veracidad de ese recuerdo, pues cierto día le pregunté a mi madre, que ya tiene como 70 años, si se acordaba cómo me sacaba, literalmente, al quicio de la puerta y me ponía a llenar el cuaderno. Me juró que no lo recordaba y que, como muchas cosas que digo que me han pasado, seguramente me lo inventé. Desde luego, atribuí el olvido a su avanzada edad, pero no dejé de pensar en ello.

Meses después le conté el incidente a mi psicoanalista, quien me explicó que posiblemente lo había soñado, que la clave de todo esto es la palabra “quicio” y que por eso escribo, porque “me saco de quicio”, es decir, me vuelvo loco, enloquezco y hago lo que quiera. No me convenció su interpretación. Quise refutarle que el recuerdo siempre había sido muy vívido, como si verdaderamente me hubiera sucedido. Entonces se acabó la sesión, pagué los 500 pesos que me cuesta cada una y salí del consultorio con esa idea en la cabeza.

Etiquetas:

jueves, julio 19, 2007

Se fue el papá de Boogie El Aceitoso

Igualito me pasa a mí

Muere el humorista argentino Roberto Fontanarrosa
EFE
El Universal
Buenos Aires, Argentina
Jueves 19 de julio de 2007


Padecía una enfermedad neurológica que lo obligó a dejar de dibujar desde principios de año; hasta este domingo publicó sus caricaturas en el diario El Clarín

El escritor y humorista gráfico argentino Roberto Fontanarrosa murió hoy a causa de un agravamiento de la enfermedad neurológica que lo aquejaba y que le había obligado a dejar de dibujar a inicios de este año.

La noticia del fallecimiento fue anunciada por familiares del artista, que murió en Rosario (300 kilómetros al norte de Buenos Aires) , la ciudad que lo vio nacer el 26 de noviembre de 1944.

"De mí se dirá posiblemente que soy un escritor cómico, a lo sumo. Y será cierto. No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nobel de Literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: me cag..é de risa con tu libro" , decía de si mismo el artista al presentar su biografía en su sitio web oficial.

El "Negro" , como se lo apodaba cariñosamente en Argentina, había decidido en enero pasado dejar de dibujar a raíz del avance de una enfermedad neurológica que afectó la movilidad de sus manos y desde entonces sólo se dedicaba a escribir el contenido de sus tiras cómicas.

En los últimos años el creador de "Inodoro Pereyra, el renegau" y "Boggie, el aceitoso" , entre otros personajes de historieta, había recibido distinciones y muestras de reconocimiento tanto en Argentina como en otros países de América Latina.

En 1968 publicó su primer chiste y cuatro años más tarde comenzó a colaborar en la revista Hortensia, de la provincia de Córdoba (centro del país).

El humorista gráfico publicó varios libros de cuentos, entre ellos La mesa de los galanes, El mundo ha vivido equivocado y Los trenes matan a los autos, además de las novelas Best seller, El área 18 y La gansada.

Además de publicar hasta este domingo sus historietas en Clarín, el diario más vendido de Argentina, con ayuda de su colega Crist, Fontanarrosa colaboraba con el periódico colombiano El Tiempo y el uruguayo La República, y era asesor creativo del grupo humorístico-musical argentino Les Luthiers.

Fontanarrosa tuvo una intervención memorable en el Congreso de la Legua que se celebró en Rosario en 2004. El "Negro" se robó los aplausos del auditorio cuando preguntó: "¿por qué son malas las malas palabras?".

Fue ovacionado cuando pidió "una amnistía para las palabrotas".

"Hay malas palabras maravillosas que en otros países están exentas de culpa. ¿Tendrá algo que ver esto con la internacionalización del español?" , inquirió el popular escritor en uno de los momentos más distendidos del Congreso de la Lengua.

Fanático a rabiar del club Rosario Central desde su infancia, el "Negro" dijo alguna vez que si hubiera que ponerle la música de fondo a su vida, ésta debería ser "la transmisión de los partidos de fútbol".

La noticia de la muerte de Fontanarrosa fue recibida con sumo pesar por los círculos culturales y los amigos del artista.

El dibujante Fernando Sendra recordó a su colega como un prolífico artista, "frondoso en su obra en cantidad y calidad" , al que recordará como un "maestro".

Por su parte, la cantante Mercedes Sosa dijo en declaraciones a la televisión local que el "Negro" era un "extraordinario y gran artista".

"Quedo asombrada del poder de la muerte porque tenía mucho para dar todavía" , sostuvo entre lágrimas.

Etiquetas: ,

miércoles, julio 11, 2007

Noticia bomba: Morrison no murió como dicen que murió

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

En el periódico inglés Daily Mail, apareció ayer una nota titulada "La terrible verdad acerca de cómo murió mi cuate Jim REALMENTE".

Resulta que un tipo llamado Sam Bernett afirma que Jim Morrison, el famoso cantante de The Doors, no murió de "causas naturales" sino de un pasón de heroína en los baños de un club nocturno. Dice que dos traficantes de droga llevaron el cuerpo de Jim a su departamento y lo pusieron en la tina del baño, que es donde Pamela Courson, su mujer, lo encontró ya sin vida.

El reportero afirma que a raíz de las revelaciones de Bernett, la policía francesa "estudia seriamente" la posibilidad de investigar esta muerte que ocurrió hace 36 años.

Amén de que la nota está llena de inexactitudes, no sé si atribuibles al reportero o al tal Bernett: por ejemplo, los Doors no sólo fueron conocidos por "Break on through" y "Light my fire"; LA woman no fue su disco más conocido; Janis se escribe así, y no "Janice".

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

La historia del pasón de heroína ya es vieja, y ha sido descartada por los hechos. La mejor investigación sobre la muerte de Jim está en el libro (que de pura casualidad lleva el mismo nombre del supuesto libro que va a lanzar "el amigo" de Jim): The End: The death of Jim Morrison, de Bob Seymore (Omnibus Press, 1991). Allí están los documentos y los testimonios de las personas involucradas. Y no hay evidencia de que Jim haya muerto de otra forma.

Sin embargo, en relación con esta "noticia bomba", hay varias cosas que cuestionar al respecto:

1) Jim no era un novato en el asunto de las drogas. Es improbable que no pudiera reconocer una de otra, incluso si lo engañaron y le dijeron que era otra cosa, como cocaína, por ejemplo, que sí se inhala. La heroína para inyectar no se puede inhalar. Si acaso, se puede espolvorear en un cigarro y fumarse. Se sabe que a Jim no le gustaba inyectarse. Si andaba en busca de droga para Pam, ¿para qué iba él a probarla?

2) ¿No es increíble que un par de vendedores de droga obligaran a todas las personas presentes en el bar a que prometieran guardar el secreto, so pena de alguna represalia? ¿Hasta a Marianne Faithfull la obligaron a callar? Si a veces es un milagro que un amigo nos guarde un secreto, ¿se imaginan algo como la verdad sobre la muerte de Morrison?

Más bien me suena a que, como el señor Bernett "ya tiene 60 años y quiere deshacerse de la pesada carga", en realidad lo que quiere es ganarse una lana para llegar en paz y tranquilo, con unos cuantos varos, a la vejez.

Qué casualidad que casi todos los supuestamente involucrados ya murieron o no quieren hablar, como para no contradecir la versión del tal Bernett.

(Estaría bien que se dieran una vueltecita por La Celebración del Lagarto)

Etiquetas: ,

martes, julio 03, 2007

36 años sin El Rey Lagarto

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket
James Douglas Morrison
(1943-1971)

LA LIBERTAD EXISTE

¿Sabías que la libertad existe
en un libro escolar?
¿Sabías que son los locos quienes
manejan nuestra prisión
dentro de una cárcel, dentro de un presidio
dentro de un blanco remolino protestante y libre.

Estamos colgados de cabeza
en los confines del aburrimiento.
Estamos alcanzando la muerte
en el cabo de una vela.

Estamos intentando algo
que ya nos encontró.

(Fragmento de An American Prayer)

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket
En uno de sus primeros conciertos (1967)

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket
Durante sus últimos días en París (1971)

Etiquetas: ,

lunes, junio 25, 2007

Adiós al poeta de los nuevos colores

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket
Otto Raúl en 1951, antes de exiliarse definitivamente en México

Falleció el sábado en la noche, a los 86 años de edad, el gran poeta OttoRaúl González. Al igual que Arrigo Coen, lo conocí primero a través de la televisión, por el programa "Sopa de letras" de jorge Saldaña en el Canal 13, donde participaba generalmente leyendo palindromas (ahí supe qué era eso).

Luego leí algunos de sus libros de poesía y hace apenas un par de años tuve el privilegio de convivir con él en un encuentro de poetas en Toluca, a donde asistió como unos de los decanos.Me tocó compartir con él una de las mesas de lectura en una escuela secundaria, donde fascinó a los niños con la lectura de sus poemas sobre los "nuevos colores".

Poco después, junto con Eve Gil, fuimos jurados de un premio literario de Sonora. Él fue el primero dar su dictamen, mientras yo apenas iba a empezar a leer. Era un hombre tranquilo y con un agudo sentido del humor, pero sobre todo era un gran poeta y escritor. Publicó más de 40 libros, muchos de ellos no recibieron la atención debida de las revistas y suplmentos literarios porque no formaba parte de ninguna mafia ni le interesaba andar lamiendo suelas de capos literarios. Además, su poesía es una de las más libres e imaginativas que se hayan escrito en español , a pesar de que, paradójicamente, se mantuvo fiel a las formas clásicas.

La muerte de un poeta siempre es una tragedia, pero también es una oportunidad para encontrarse o reencontrarse con su obra. Adiós al poeta de los nuevos colores.

Anadrio

por Otto-Raúl González

Quien primero vio una nube de color anadrio
era un joven pastor de diecisiete abriles
que más tarde fue monarca de su reino
y hombre feliz hasta decir ya no,
porque el anadrio es el color de la alegría
y de la buena suerte.

¡Y de la buena suerte!
¡Y de la buena suerte!
¡Y de la buena suerte!

En mil quinientos veinte
un español porquerizo de Castilla
vino a América y cuando se internó en la selva
vio un árbol de color anadrio
ese mismo soldado de fortuna
más tarde comió con Carlos V
y fue virrey;
porque el anadrio es el color de la alegría
y de la buena suerte.

¡Y de la buena suerte!
¡Y de la buena suerte!
¡Y de la buena suerte!

En la época moderna otras personas
han visto objetos de color anadrio
y su suerte ha cambiado en forma radical.

Un pescador vio una sirena cuya cola
era anadria y desde entonces
pescó y pescó y pescó y pescó y ahora
es dueño de una flota ballenera;
porque el anadrio es el color de la alegría
y de la buena suerte.

¡Y de la buena suerte!
¡Y de la buena suerte!
¡Y de la buena suerte!

Vendía periódicos un niño,
rapaz sin desayuno, de pobreza trajeado,
un día en su camino vio una piedra
que era, por supuesto, de color anadrio.
Ese niño actualmente es accionista
de una inmensa cadena de periódicos;
porque el anadrio es el color de la alegría
y de la buena suerte.

Pinte usted
las paredes de su casa
de color anadrio
y le irá bien.

(De Diez colores nuevos, Editorial Praxis, 1993)


Aquí incluyo el enlace de una semblanza reciente y más abajo reproduzco un texto que me envió un amigo y colega escritor sobre este gran poeta.

La vida creadora e inmortal de Otto Raúl González y su generación*

Mañana es 25 de junio de 2007, será lunes, pero en 1944, es domingo, "el domingo 25 de junio de 1944", que decide la historia de muchos siglos de América Latina y buena parte del mundo.

Este 25 de junio de 1944, un muchacho atlético, audaz, casi temerario, se apresta a caminar por la sexta avenida y décima calle de la ciudad de Guatemala. En ese cruce de calle, aún lucen lozas -lajas- grandes, como duro material de piso de la calle.

Son las 9 de la mañana -y hay que recordarlo- es el "25 de junio de 1944", el joven moreno, ágil, camina, cuando enfrente, bajando en la pendiente de la sexta avenida, sobre la décima calle, baja el coronel Castañeda, temible jefe de la Guardia Rural y hoy comandante en jefe del Cuartel, Castillo San José, para más señales, el primo pobre del general presidente, Jorge Ubico Castañeda.

Castañeda encabeza un batallón de agresivos hombres de a caballo con las espadas en alto.

Todos los edificios públicos, y el de la misma esquina de la 10 calle y 6 Av, lucen nidos de ametralladoras.

¿Por qué tanta fuerza y violencia? Porque la noche anterior, ese joven moreno, audaz, atlético y temerario, junto a miles más, han gritado -hasta el amanecer- ¡que renuncie, que renuncie! el general presidente, el gran liberal, Jorge Ubico, quien tiene largos 14 años de ser presidente constitucional, por derecho y por Estado de Derecho, en Guatemala. Un dictador vulgar, ignorante y sanguinario.

¡Han pedido la renuncia de Ubico, cuando el país está en Estado de Guerra!, desde el domingo 7 de diciembre de 1941, cuando Guatemala declaró la "Guerra a Alemania, Italia, Japón, España y los todos los regímenes fascistas del mundo (menos el principal, que es Estados Unidos) y ahora, en la retaguardia de Estados Unidos, hacen una revolución.

¿El nombre del joven? Queda en la historia de Guatemala y del mundo: Otto-Raúl González. Tiene recién cumplidos 23 años de edad y estudia en la Facultad de Derecho de la única universidad, la de San Carlos de Guatemala.

Otto-Raúl González y un grupo de alumnos de la Escuela de Derecho han promovido desde hace 15 días (9 de junio de 1944) unas discusiones primero, luego unas asambleas y finalmente una huelga de la universidad. Pero que se ha extendido a los maestros y ahora se aprestan a ejecutar una huelga nacional, para derrivar al régimen liberal. El tema es más profundo, es más que Ubico, los generales y licenciados, es el sistema liberal, que ha llegado a su fin.

Otto camina hacia la sexta avenida, es un acto suicida, viene bajando la caballería del Coronel Castañeda. Repentinamente, un caballo se resbala y cae. Esto enfurece al Coronel Castañeda y ordena acabar con los estudiantes, abogados, maestros que caminan.

Castañeda alza la espada, grita y la deja caer sobre la cabeza de un hombre delgado, endeble y sereno, el Licenciado Enrique Muñoz Meany, el cerebro más lúcido de Guatemala en el siglo XX. Otto Raúl González ve -en un instante- esa espada en alto, salta, intenta quitarla de la mano del coronel Castañeda, falla y la espada le da en el rostro.

[No es fácil matar, pero hay que estar totalmente convencido de la justicia de entregar la vida generosamente, por salvar la vida a un maestro. Y Otto lo sabe]

Todos huyen, el ejército lanza bombas de fósforo, ametralla, mueren muchas gentes, es recordada nada más la maestra María Chinchilla, los demás son pobres, son obreros, gente del campo que se ha unido, no tienen nombre. Otto Raúl González está tirado en el las lajas grandes desangrándose. Los abogados, los jueces, los políticos, han ordenado que los maten y deben morirse. Hay que respetar el Estado de Derecho.

Salvo, que el embajador de México, en Guatemala, Licenciado Romeo Ortega, es abogado, es amigo de los jóvenes, conoce a Otto Raúl González. Pepe Pontones, el canciller, ha compartido con Otto, Meave y la señora González también lo conocen. Pero además, no se han quedado en esa acción. En forma increíble -jamás en un Estado de Derecho liberal- ocurre, lo que va a ocurrir en este instante.

Desde la Embajada de México, desde el segundo piso, a la par del Palacio Nacional, el Embajador Ortega vé lo que está pasando y ponen la bandera de México, en el carro de la embajada y se convierte en ambulancia.

Otto Raúl González es recogido herido e ingresado a la embajada.

¿Qué sigue? Para el pueblo guatemalteco una revolución. Es decisivo este día. Superaron, para siempre el terrorismo liberal, el miedo impuesto, comprendieron que es posible luchar y triunfar. Y lo han hecho y lo van a seguir haciendo hasta alcanzar la victoria total.

¿Para Otto Raúl? El exilio. Después de un larguísimo trámite diplomático, en un obsoleto ferrocarril, custodiado por soldados, Otto y 30 jóvenes más llegan a Tapachula, Chiapas, el día 30 de junio, son recibidos como héroes de esta nueva era revolucionaria. Hay un gran mitin, les recogen ropa, dinero, comida y los despiden en el ferrocarril. La Secretaría de Gobernación de México ha ordenado concentrarlos en la ciudad de México, vigilarlos, prohibirles hablar, dar declaraciones y trabajar. ¡Tienen que morirse de hambre por oponerse al aliado de Estados Unidos el general Jorge Ubico, compadre –amigo, hermano- de los generales Ávila Camacho y amigo del canciller Ezequiel Padilla!

Se inicia el largo exilio de más de 63 años. No hay retorno. Hay revolución o hay muerte. No hay opciones para nadie. No se está discutiendo elecciones, trámites, se está discutiendo la esencial del sistema y Otto Raúl González lo sabe. Se sigue en una sociedad de gente mezquina, poquitera, egoísta, miserable material y espiritualmente. O se hace una sociedad de acciones y beneficios colectivos (salud, educación, vivienda, seguridad, dominio de la ciencia y la técnica, de todos y para todos; capacidad ideológica y política, de todos).

Está amaneciendo, el penoso recorrido de mil kilómetros entre Tapachula y la ciudad de México se prolonga por días, es domingo, es el día uno de julio de 1944. Y entrando a México D.F., en los barrios miserables, leen el titular de un periódico amarillista que dice !Cayó Ubico! y Otto Raúl y sus compañeros de recorrido, no lo saben.

En el grupo va Manuel Galich, van 30 mas, que serán todos personajes en la historia de América Latina. "Es lo más grande que tiene Guatemala, dice el Embajador, intentando interceder por ellos ante los Ávila Camacho". Pero eso es inútil. Porque no son los Ávila Camacho, es el gobierno que ocupa militarmente Guatemala, quien ordena capturarlos al no más llegar a México.

Pero no se puede. No se puede porque los jóvenes Solórzano, Cerezo, los de la revista Centro América Democrática, Vicente Sáenz, les hacen un mitin en la estación del ferrocarril. Son cientos de gentes que reciben a los héroes que han derrocado a Ubico.

Inmediatamente los exiliados quieren seguir su lucha, su proyecto de revolución. Otto enfermo, herido, se queda. Otto no es ningún desconocido, don Alfonso Reyes ha hecho comentario elogioso a su libro de poemas Voz y Voto del Geranio.

Ciertamente son geranios rojos, los que en los últimos 14 años -de gobierno liberal- no han tenido ninguna voz ni han votado, pero más atrás Otto lo saben 500 años atrás, tampoco. Pero que ahora principian a hacer y escribir su propia historia. Es la nueva ola de revoluciones en el tercer mundo.

Al quedarse en México a Otto Raúl, se le ofrece una beca a través de la Secretaría de Educación, donde está Jaime Torres Bodet. Años mas tarde Otto Raúl, casi como sombras comenta que en alguna calle con nombre de gente, Álvaro Obrego, visita a Cardoza Aragón, un escritor guatemalteco que vive desde hace muchos años en México. Pero presto encuentra a un periodista hondureño, Rafael Heliodoro Valle, que le ofrece trabajo de traductor de poesía inglesa, Dillón y otros. Otto habla perfecto inglés para esa época.

Los nombres, los años se van sumando, cada uno en su dimensión trágica. Torres Bodet niega el asilo a Pablo Neruda, perseguido en Chile, siendo senador, por el gobierno de Ibáñez del Campo; y Heliodoro Valle el canciller de Honduras, que irá a Caracas a vomitar odio contra el gobierno democrático de Jacobo Árbenz en, la X conferencia de la OEA, en marzo 1954.

Otto Raúl González, está en México, cuando al amanecer del 20 de octubre de 1944 se entera por Guillermo Toriello, en ese momento exiliado en México, que se ha desatado una insurrección popular urbana y están dispuestos a morir todos o triunfar.

¡Triunfan!

Otto Raúl González está en diciembre de 1944 de nuevo en Guatemala, ve al maestro Enrique Muñoz Meany, está en el momento cuando dice el iluminador y orientador discurso, "cuando las cadenas de la opresión de un pueblo se rompen, se rompen para toda la humanidad".

Muñoz Meany es el canciller del gobierno revolucionario surgido del 20 de octubre de 1944, y ese régimen nombra a Otto Raúl González, como agregado cultural de la Embajada de Guatemala en México, con la admonición del maestro Muñoz Meany, Otto dedícate a escribir, dedícate a estudiar a eso vas a México.

¿Qué hace Otto? Cumple fielmente lo dicho por Muñoz Meany, escribe, brinda su testimonio a jóvenes investigadores, proyectos de historias nuevas, de otro tipo. Se hace Abogado en la UNAM, escribe sobre la Reforma Agraria. Viaja por el mundo.

Técnicamente es un buen redactor, conoce el oficio de escribir, pero eso es muy poco. Otto Raúl González mantiene su lúcido entendimiento de qué está pasando en el mundo. Cómo, pese a la formal república, al formal gobierno, los pueblos carecen de acceso a la salud, la educación, la seguridad, porque esos pueblos no tienen ni un sólo átomo de control de las riquezas. Otto no renunció a pensar, a saber qué ocurría en el mundo, quiénes son los empresarios estadounidenses y qué filosofía de apropiación y despojo hacen, viven, predican en sus iglesias, en sus templos, en sus radios, su cine y su televisión.

Otto Raúl es un cineasta vivo, escribe, analiza y educa sobre el cine. Retorna Guatemala y en ese viaje, el gobierno de Árbenz es derrotado. Viaja al Ecuador. Llega a conocer, como ningún ecuatoriano conoce, todo el país, su historia, literatura. Teniendo familia, hijos y vida en México, intenta regresar, pero feroces policías del gobierno de Estados Unidos, lo bajan a golpes del avión.

Pasarán otros años para que Otto Raúl González vuelva a México, brinde lo mejor de su vida creadora, amistad, encanto de conversador inagotable, fiel amigo de gente que no merecía la amistad, pero Otto se las brinda. Ellos saben los nombres y también los otros saben a quienes me refiero.

Al cumplirse 50 años en 1994, la Facultad de Filosófía y Letras le hace un hombenaje a Otto Raúl, Augusto Monterroso, Carlos Illezcas, con las palabras de alguna persona, que ahora se me olvida. Y se me olvida, porque era imposible que quienes tienen el entendimiento de cómo funciona el mundo, puedan adherir a quienes predican -desde un error patológico- que es el "Fin de la Historia" o cualquier otro término semejante.

Otto Raúl González y su larga, generosa y pródiga generación (no biológica) sino ideológica, política y de rudo trabajo, son un sólido eslabón que ata otros gestos, otras obras (libros, imprentas, poemas, acciones heroicas) en el largo ascenso de la humanidad a la historia hecha, escrita y vivida por los grupos humanos. Lo anterior, es la prehistoria y Otto Raúl González lo sabía.

Poemas, risas, gestos, cartas, firmas respaldando inmigrantes indocumentados, prólogos, charlas académicas, conferencias, alegría y amistad, eso es una nueva generación humana, un nuevo grupo que renunció a la insidia, al odio, a la miseria espiritual (hablar siempre mal de otro) y se propuso por la vida, la alegría y la felicidad humana.

Hoy es oportuno recordar que Otto Raúl González me pidió escribir (cuando me entregó el libro de los nuevos colores) historias color de Anadrio.

Y eso escribo. Un texto color de Anadrio, que es el color de la vida y la esperanza realizada.

López.

* Fragmento del libro En el Nido del Águila, México en la Revolución Guatemalteca. En 2da edición.

Etiquetas: ,

jueves, mayo 24, 2007

In Memoriam Maestro Rendón

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

El martes se llevó a cabo la ceremonia en honor a Alejandro Céssar Rendón en la que se colocó una placa en el salón de la Escuela de Escritores de SOGEM donde solía dar clases. Rendón fue uno de los fundadores de la escuela y ex director de la misma, y falleció apenas en enero de este año.

Luego se realizó una mesa redonda donde se recordó al gran maestro. Allí estuvo Eduardo Casar, también maestro de la Escuela y leyó el siguiente texto, que reproduzco sin permiso del autor.

- Rendón, Alejandro Cessar...
- Presente.

por Eduardo Casar

Hace 19 años, una alumna mía, Marcela del Río, había comenzado a dar clases aquí y luego le ofrecieron algo en Orlando. Me pidió que la sustituyera en una clase y a mí se me ocurrió lo de las piezas sueltas de composición literaria que todavía sigo dando. Porque como decía aquel: lo provisional es lo más permanente.

Lo que encontré es que en la Escuela de Escritores había otro clima, otra atención, otra avidez. A diferencia de las clases más académicamente formales de la Facultad de Filosofía y Letras donde yo las daba (las clases), las de aquí estaban solamente determinadas por la libertad creativa y no por requisitos prestablecidos: allá se estudia literatura, aquí se hace.. Aquí se viene a meter las manos en la masa de la musa, mucilaginosamente; a hacer cocina literaria y a compartir sus sabores y sus sabias savias con los demás que están haciendo despliegues y desmanes semejantes.

Esto fue para mi un cambio que he incorporado a mi forma de ser yo y sin el cual sería otra persona, parecida a mí, claro, pero sería otro.

Me recibió el propio Mefistófeles-Unsaín, con su afán intimidatorio, que siempre me cayó bien porque encuentro simpáticos a los que se quieren hacer malos. Y algo me vió que me aceptó y me mandó con el director: el policía bueno: Alejandro Céssar Rendón. Era curioso verlos a los dos, Unsaín y Rendón, tan altos, tan distintos.

Alejandro era la suavidad, la profunda amabilidad erguida, aunque él procuraba encorvarse un poquito como en una suerte de caravana hacia su interlocutor. Nunca lo vi enojado, nunca lo viví encanojarse; lo debe haber hecho, como todos, pero a mí no me tocó, debe haber dado miedo, con su aire de Conde Drácula, su camisa negra de encaje, su pinta de Gargamel, sus cejas pobladas y su capa y su barba.

(Tengo como un punto luminoso en mi handicap pensar que como me vio que yo portaba muy orondo mi cola de caballo y no me pasaba nada, él decidió dejársela... y la suya sobrevivió a la mía.)

Entre nuestras curiosidades está un proyecto en el que, por la inciativa de Alma Velasco, trabajamos juntos Rendón y yo (más él que yo) para representar la batalla de Tenochtitlan sobre las aguas del lago de Chapultepec. El proyecto no se realizó pero lo bueno es que a Rendón sí le pagaron el trabajo. Ese líquido escenario ya había sido antes invadido por Alejandro porque él es el autor (y muchos no lo saben) del libreto del Lago de los Cisnes que todavía sigue flotando, aunque el cisne negro se ha ido confundiendo lentamente con la sombra que ha crecido como tinta en el agua.

La casa de Alejandro era una casa extrañisima, llena de sorpresas y de símbolos. Parecía estar construida de dimensiones distintas y contiguas, como las dimensiones esas de los sueños, donde atravesar un umbral significa entrar en la cultura oriental y si caminas llegas al México de los 50s, y luego a la modernidad minimalista, y luego a los tiendas de los jeques de Arabia, y después de la noche mil una sales a Mixcoac, medio erizado, y cuando te atropellan te das cuenta de que no habías despertado.

Bueno: pues sostengo que Alejandro era como su casa.

Así, muchifacético, dueño de una intimidad sorprendente e inventada. Atravesado por gatos (nunca he sabido cuántos) y por sueños, por hondonadas de hielo seco y paredes de libreros que imitaban las etapas constructivas del Templo Mayor.

Así debe haber sido Alejandro por dentro: un problema de arquitectura imposible de resolver para los médicos.

–¿Qué es esto?

- Es un sillón de cuero, es negro. Sirve para leer novelas del siglo XIX...

-¿Y esto aquí, junto al píloro?

-Eso es una sala para conversaciones sobre teatro, las butacas son originales.

-¿Y esto, aquí... que se mueve?

- Es la cocina, la máquina de coser es para entrelazar los platillos con la literatura...

-¿ A qué huele?

- A cardamomo.

- ¿Y eso, con las mesas redondas y el refrigeradorcito?

-Es para eso, para mesas redondas y para que los amigos se junten cada mes que celebramos algún aniversario.

-¿Y esos?

- Son los ponentes de la mesa del mes anterior...si no los oye es porque están afónicos...

- ¿Y esos pies sin un zapato que salen del baño chico?

- Ah, ese es un profesor de la Escuela, como es muy sincero le gusta dormirse así, se apellida Casar...

Rendón era como su casa. Junto con Paco Pacheco se construyó una imprenta que no tenía más empleados que los recursos de la modernidad, y que parecía una flamante oficina de claras colocaciones literarias. Abrieron el sello editorial Mixcóatl, donde muchos de sus amigos y sus alumnos publicamos, muriéndonos de risa en la cara de las editorialotas, que ni se dieron cuenta.

Rendón era como su casa. A últimas fechas construyó su propio teatro, donde representaba, ante un público no mayor de 15 personas una obra que se puede considerar como el testamento del escritor de teatro, del dramaturgo que siempre fue, y al que le bastamos esas 15 personas. Y los miles de alumnos que tuvo.

Quien es como su casa construye además esa necesidad albañil en quienes lo rodean queriendo acompañarle y aprenderle. Cada uno de nosotros ha ido construyendo su propia casa interna, y nuestro director original es uno de los fantasmas favoritos que recorre sus habitaciones y amablemente, encorvándose por delicadeza, nos sugiere ampliaciones.

Hay que hacer que brille el agua para que se destaque el cisne negro de Alejandro Rendón.

Etiquetas: ,

jueves, abril 12, 2007

Goodbye, Mr Kurt

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Kurt Vonnegut (1922-2007)

"Somos lo que imaginamos ser".

"Escribir ya no es forma de contar una historia. Las películas son hoy la mejor forma de contar una historia. Debido a nuestros pésimos institutos una buena parte de la población es analfabeta, pero no tienen ningún problema en absoluto para ver una película".

"Te lo digo de verdad: estamos en la Tierra para tirarnos pedos y no dejes que nadie te diga lo contrario".

Etiquetas: , ,

sábado, abril 07, 2007

Adiós a Mark St. John

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Me acabo de enterar que el jueves 5 en la madrugada falleció Mark St. John (conocido también como Mark Norton), quien fue durante muy breve lapso guitarrista del grupo Kiss. Tenía 51 años y murió a consecuencia de un derrame cerebral.

St. John estuvo marcado por la mala suerte. Llegó a Kiss luego de que Paul Stanley y Gene Simmons corrieron a Vinnie Vincent, quien sólo participó en el álbum en el que el grupo se quitó el maquillaje, Lick It Up. Vincent era un gran compositor y quería más participación en el grupo y, por supuesto, ganar más, pero nunca entendió que tan sólo era un empleado.

St. John era un gran guitarrista, pero quizá no el adecuado para el estilo de Kiss. Pertenecía más bien a la escuela de los virtuosos, como Steve Vai o Joe Satriani. Pero aún así lo contrataron, porque su imagen encajaba con lo que la banda quería proyectar en ese entonces. Se le puede ver en el video de "Heaven's on fire", el único del grupo donde apareció. En la batería estaba Eric Carr, quien falleció de cáncer en el corazon en 1991, el mismo día que Freddie Mercury, cantante de Queen, muríó de SIDA.


Kiss "Heavens's On Fire"

Nada más grabó un álbum con el grupo: Animalize, en 1985. Pero en cuanto se embarcaron en la gira para promoverlo, empezó a sentirse mal y ya no pudo tocar. Se vio afectado por una extraña enfermedad, una especie de artritis llamada Síndrome de Reiter, que le paralizó las articulaciones de las manos y obviamente le impedía tocar la guitarra.

En plena gira, el grupo decidió continuar y llamó a Bruce Kulick, quien tocaba la guitarra tras bambalinas mientras Mark aparecía en el escenario haciendo playback. A la larga, Kulick apareció en el escenario y, al dar de baja definitivamente a Mark de la banda, se unió como miembro permanente.

La participación de Mark St. John en Kiss fue tan breve que Paul Stanley lo comparaba con el Papa Juan Pablo I, que duró apenas unos días a la cabeza de El Vaticano. Gene Simmons dijo después que en realidad el estilo de Mark no encajaba con Kiss pues tocaba tan rápido que parecía un enjambre de abejas.

Tiempo después, Norton se unió al vocalista David Donato, ex de Black Sabbath, y formó el grupo White Tiger, con el que grabó un disco. Más adelante , se unió a Peter Criss, primer baterista de Kiss, y había planes de grabar, pero no se concretaron. Finalmente, Mark grabó un álbum instrumental titulado Magic Bullet Theory.

Descanse en paz.

Etiquetas:

martes, enero 23, 2007

El maestro Ricardo

Photobucket - Video and Image Hosting

Con la muerte de Ryszard Kapuscinski se acaba toda una época: la del periodista heróico, de compromiso social, humano, y de talento literario superior, no un simple redactor, sino un artista cuya materia prima era la noticia.

Lamentablemente, yo no veo en el horizonte inmediato alguien que siquiera se le acerque (desde luego en México ni siquiera hay que pensar).

En 2001 vino a México a un seminario con periodistas. En La Jornada reprodujeron algunas de sus reflexiones sobre el oficio periodístico. Ahí dijo algo que yo ya había leído mucho tiempo antes acerca del uso de la grabadora y que desde entonces he aplicado cada vez que hago algún reportaje o entrevista:

"(La grabadora) es un instrumento que requiere mucho cuidado. Frente a la grabadora la gente del pueblo trata de hablar de una manera muy oficial, no es un lenguaje natural. Prácticamente perdemos contacto con este ser natural.

Cuando un periodista usa demasiado la grabadora no se concentra en lo que el otro dice. Cuando se desgraba resulta que 90% es basura. Escuchando, selecciona las cosas más importantes. Con la grabadora sentimos que no necesitamos este trabajo.

–Que no necesitamos cerebro– completa Gabriel García Márquez."

Etiquetas: ,

lunes, enero 15, 2007

Adiós al Doctor X

Apenas se anda uno recuperando de la pena de la pérdida de dos grandes maestros como Arrigo Coen y Alejandro Céssar Rendón, cuando me vengo a enterar de la muerte de un joven amigo, colega escritor y periodista: Luis Martignon, conocido en las lides underground como el Doctor X.

En su blog, Alfonso Morcillo da la noticia y me entristece mucho enterarme de la muerte de Luis, ya que era un hombre joven y de gran talento. Vivía con pasión el oficio de periodista y aspiraba a escribir obras literarias de gran alcance. Incursionó en la poesía y el cuento, pero era un maestro de la crónica urbana, la entrevista y el reportaje. Colaboró en cuanta publicación undergroundd hubiera y a veces aparecían sus textos en revistas establecidas, aunque yo sé que no se sentía a gusto en ellas, pues siempre fue un irreverente y provocador.

Lo conocí por pura casualidad a través de Internet, por una onda relacionada con Joaquín Sabina, cuya música nos gustaba mucho a los dos. Él sí lo llegó a conocer en persona y hasta se echaron unos tequilas juntos, según me contó. Lo idolatraba y seguía sus presentaciones cada vez que el flaco se arrimaba por estas tierras.

Varias veces departimos Luis y yo en antros del centro de la ciudad, que era su habitat natural. Adoraba, como yo, a Charles Bukowski y a Ricardo Garibay. Incluso llegó a asistir a uno de mis cursos, cuando él bien lo podía haber impartido, ya que era un lector voraz y heterodoxo.

De hecho, por Luis empecé mi primer blog, ya que él fue pionero de en ese entonces nuevo medio. Luis escribía en su perixcopio con largas intermitencias, pero siempre que lo hacía se mostraba tal cual era, sin medias tintas, llamando a las cosas como eran, declarando su amor y su odio a la ciudad y a las mujeres, que fueron sus grandes pasiones y que tanto lo hicieron sufrir y gozar.

Por su forma heroica de vivir y de beber, uno hubiera esperado que a lo mejor si muriera joven, pero no de forma tan inútil y estúpida (no por él sino por el causante de su muerte) como un atropellamiento. Pero así es a veces de absurda la vida.

Descanse en paz, Luis Martignon, el Doctor X.

Etiquetas:

sábado, enero 13, 2007

Los escritores de México de nuevo de luto por la muerte de Alejandro Céssar Rendón

Photobucket - Video and Image Hosting

El mismo día que el filólogo Arrigo Coen, con apenas horas de diferencia, falleció a los 70 años de edad el escritor y maestro Alejandro Céssar Rendón, fundador, profesor y ex director de la Escuela de Escritores de la SOGEM. Para la comunidad de escritores de México la desaparición de ambos colegas representa un duro golpe, del que difícilmente nos repondremos.

Este año la escuela cumple 20 años de haber sido creada a iniciativa del maestro Rendón, quien en 1987 diseñó y presentó a la SOGEM el proyecto de una escuela integral para escritores. El entonces presidente de la sociedad, José María Fernández Unsaín, se entusiasmó con la idea, inédita en el país, y desde entonces la institución ha formado más de medio millar de creadores en todos los géneros, muchos de los cuales han ganado más de 250 premios literarios nacionales e internacionales. Fue director de la Escuela de 1986 a1998 y la próxima semana iniciaría un nuevo curso de guionismo con los alumnos de primer ingreso.


Nacido en el Distrito Federal el 24 de abril de 1936, Alejandro Céssar Rendón estudió la licenciatura de Arte Dramático en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y la licenciatura en Ciencias Humanas por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Formó parte de los fundadores del Nuevo Teatro Universitario y se convirtió en un constante renovador de la escena en México, en la que participó como actor, director, autor, productor, adaptador, diseñador y realizador de escenografías y vestuarios, maquillista y hasta vendedor de boletos. Viajó por toda la República con el Teatro Popular del INBA y fundó en Zacatecas la Escuela de Teatro del entonces Instituto de Ciencias de Zacatecas (hoy Universidad Autónoma).


A su vuelta a México, se dedicó a la realización de programas de radio y televisión en emisoras culturales y educativas. En el Canal 11 se desempeñó durante 18 años como escritor y director de escena. En radio se ha desempeñado como guionista, productor, jefe de producción y programación, coguionista de la radionovela “Cántaro de canto, Eloísa” y guionista en la serie “Matices del vitral”, así como de diversos programas unitarios.


Desde 1960 ejerció la docencia en diversas instituciones públicas y privadas de educación superior, donde varias generaciones de actores aprovecharon sus enseñanzas. Impartió materias tales como Historia del Teatro, Historia del Teatro Universal, Historia del Teatro Mexicano, Análisis del Teatro Contemporáneo, Técnica Teatral, Actuación, Dirección de Escena, Guionismo, Guionismo Televisivo, Literatura de los Siglos de Oro, Problemas del Arte Contemporáneo, Narrativa Infantil, Fenomenología de la Gastronomía, y Literatura y Gastronomía.


Fue coordinador del Subsistema de guionismo del Centro Universitario de Ciencias Humanas del Claustro de Sor Juana, Subdirector académico del Instituto Andrés Soler de la ANDA. Se desempeñó como segundo asistente de producción del director Federico Fellini en la película “Roma”, y como asesor de costumbres mexicanas de Sergio Leone en “C’era una volta la Rivoluzione” (traducida como “Héroes de Mesa de Verde”).


Como guionista de televisión realizó 100 programas de las series “Al final del siglo XX” y “Miniteatro” para Canal 13.Fue jefe del departamento de escritores, redactor, guionista, investigador y director de escena de múltiples programas televisivos de corte teatral y cultural, como “Teatro en Atril”.


Recibió el premio al Mejor Documental en 1974 y fue nominado al premio de la AMPRYT por “El mejor programa cultural de la televisión”, “Mejor escritor de la Televisión” y “Mejor teleteatro”. Recibió el premio al “Mejor Teleteatro de difusión política” en el Festival Mundial de TV en Sofía, Bulgaria.


Fue guionista del espectáculo de “El lago de los cisnes” de la isleta del Lago de Chapultepec, así como de espectáculos masivos sobre distintos episodios y personajes de la historia de México en el Museo de la Ciudad, el Zócalo, Palacio Nacional, Monumento a la Revolución, Plaza de Santo Domingo, Plaza de la Santa Veracruz, Nuevo Colegio Militar, Plaza de Armas de Zacatecas y Auditorio Nacional.


Participó como jurado de múltiples concursos de teatro, cuento y poesía nacionales e internacionales y colaborador de diversos diarios, revistas, suplementos y publicaciones culturales. Entre sus publicaciones se cuentan “Pastorela de dos mundos”, “La botella”, “Xiuhcóatl”, “Las Plazas”, “¡Güera!”, “Lázaro: el perdón” y “Dramatis personae”. Entre sus obras teatrales estrenadas destacan “Un desnivel en el piso”, “Marisa”, “El hombre que estaba vacío”, “La sorpresa”, “Los tuzos”, “El cisne negro”, “Sucede en las mejores familias”, “Oro para una rosa”, “Tarifa hambre”, entre muchas otras.

Etiquetas:

viernes, enero 12, 2007

En memoria de Arrigo Coen

Photobucket - Video and Image Hosting

Me había prometido a mí mismo que desterraría las necrológicas de este blog, pero la triste noticia del deceso del gran maestro Arrigo Coen me hace mandar esa intención al carajo.

Don Arrigo Coen Anitúa, fallecido la madrugada del viernes 12 de enero a los 93 años de edad, fue uno de los más grandes filólogos de habla hispana. Sus conocimientos sobre nuestro idioma rebasaban con mucho los límites de la simple erudición. Conocía como nadie los vericuetos de nuestra lengua y, lo más importante, los transmitía generosamente a través de sus artículos, clases y apariciones en radio y televisión, con sencillez, amenidad, inteligencia y mucho sentido del humor.

Nació en Pavía, Italia, el 10 de mayo de 1913. Su madre fue la célebre cantante de ópera Fanny Anitúa, considerada una de las mejores mezzosopranos de la historia musical. Debido a los constantes viajes de su familia, Arrigo llegó a México hasta 1921, donde estudió en colegios franceses. En 1940 se naturalizó mexicano y cursó la carrera de perito bancario, aunque su verdadera pasión siempre fue el estudio del idioma, cuyos secretos desentrañó de manera autodidacta.

Trabajó en diversas agencias de publicidad y colaboró en la versión latinoamericana de la Encyclopaedia Británica. Fue funcionario de la Secretaría de Educación Pública y director del Centro de Consulta de la Comisión para la Defensa del Idioma Español. Catedrático de filología, español superior y semántica, fue miembro de la Societé Internationale de Philologie et Linguistique Romanes.

Por las generaciones recientes fue conocido gracias a su programa sabatino en Radio Monitor, “Redención de significados”, que duró más de 14 años al aire, pero hace más de dos décadas participó en el programa “Sopa de Letras”, que formaba parte de la barra de “Sábados con Saldaña” y que transmitía el Canal 13.

Cada sábado, a la una o dos de la tarde, aparecía en las pantallas una pléyade de eruditos para responder a las preguntas del público acerca del idioma o de temas de cultura general. Entre ellos, además de don Arrigo, estaba Felipe San José, quien por cierto escribía o escribe la sección “Enriquezca su vocabulario” del famoso Selecciones del Reader’s Digest. Felipe y Arrigo formaban la dupla de sabios lingüistas del programa y con frecuencia protagonizaban sabrosos debates sobre la etimología de determinaba palabra. Era toda una delicia escucharlos y aprender de ellos. Lástima que todo eso nada más sea un recuerdo, porque en la televisión comercial la inteligencia parece estar definitivamente desterrada.

En la emisión también aparecía don Pancho Liguori, el famoso epigramista igualmente fallecido, y Willy de Winter, sorprendente palindromista, además de Mario Méndez Acosta, periodista e investigador escéptico, que buscaba desenmascarar las paparruchas de ufólogos, espiritistas y demás timadores.

El próximo miércoles iniciaría un nuevo curso en la Escuela de Escritores de SOGEM, de la que fue docente durante muchos años. Aquejado por varios padecimientos, tenía que apoyarse en andadera para remontar los empinados escalones para llegar al salón. En cierta ocasión, un alumno, al verlo subir lenta y dificultosamente, trató de ayudarlo, pero don Arrigo con recia cortesía le dijo: “¿Acaso yo le pedí que me ayudara? Si no le piden ayuda, no tiene por qué darla”. Nunca aceptó que se le tuviera alguna conmiseración por su edad o su condición física. Siempre se condujo con gran dignidad y energía.

Sus clases eran una delicia, a pesar de que a veces tenía dificultades para hablar y escuchar. Por eso pedía a sus alumnos que se acercaran al frente y hablaran con voz fuerte. Lamentablemente sus libros, como El lenguaje que usted habla y Para saber lo que se dice I y II están agotados desde hace mucho tiempo y son inconseguibles, incluso en las librerías de viejo, pero él prestaba sus ajados y únicos ejemplares a los alumnos para que los fotocopiaran. Ojalá algún editor inteligente los vuelva a publicar. Siempre serán una herramienta utilísima para todo aquel que quiera expresarse con propiedad de manera hablada o escrita.

Además de los conocimientos idiomáticos, don Arrigo marcó con sus enseñanzas de vida a quienes tuvieron la fortuna de conocerlo. Solía decir que lo importante de la vida es el equilibrio, que se pueden tener excesos, pero que hay que saber compensarlos poniendo límites en otras cosas, y que lo difícil es saber en qué hay que medirse, porque el hombre tiende siempre al exceso sin pensar en las consecuencias.

Don Arrigo se mantuvo lúcido siempre y nunca dejaba de ejercitar su mente y su alegría de vivir. Fue un gran amante de las mujeres, de la buena comida y del buen vino, de la amistad, pero sobre todo del idioma, de la literatura y del arte.

Etiquetas:

sábado, noviembre 25, 2006

Robert Altman

Photobucket - Video and Image Hosting

Pues ni modo. Aunque alguno de los seis lectores de este remedo de blog le molesta que me ponga necrológico, la muerte de Robert Altman lo amerita.

Este gran director murió apenas el 20 de noviembre en plenitud de facultades. Se aprestaba a relaizar la promoción de su última película A prairie home companion.

Altman fue un artista excepcional que marcó su distancia en relación con las exigencias comerciales que Hollywood impone siempre a los directores. Hizo lo que quiso y eso le ganó el respeto de los actores, que casi se abofeteaban para aparecer en los multitudinarios repartos, aunque fuera en un papelito chiquito.

La primera película de Altman que vi fue The Player, una soberbia e inteligente crítica sobre la industria de Hollywood con Tim Robbins y esa reina que era Gretta Scacchi (¿qué habrá sido de ella?). Para los que no la han visto, no saben de lo que se pierden. Sin tapujos, Altman revela y se burla de los tejes y manejes de los estudios joligudenses, en una cinta donde sale casi todo mundo, hasta Julia Roberts y Bruce Willis.

Luego vi Short Cuts, basada en los cuentos de Raymond Carver, una visión ácida de la clase media y clase baja norteamericana, angelina para más señas. Luego vino Kansas City, su homenaje a la era del jazz, Charlie Parker, y una bandota de los mejores músicos de jazz de la actualidad tocando en vivo en el set mientras se filmaba la película. Luego vi Gosford Park, una película de época sobre la decadente aristocracia británica, y finalmente vi The Company, una especie de falso documental sobre la vida al interior de una compañía de ballet, proyecto que le llevó la bella Neve Campbell. No fue de sus mejores, pero vale la pena verla.

Yo admiro a los artistas que se niegan a sucumbir a las necedades de la industria y del mercado, y que logran aprovechar a ambos para la difusión de su obra, que para ellos es lo más importante. Esos son los artistas, para mí, que valen la pena. Es decir, aquellos que se ganan el respeto y no terminan sucumbiendo y negociando, dando las nachas pues, con el establishment, sino que se mantienen fieles a su arte y a sus ideas.

Una declaración, incluida en la nota necrológica de La Jornada, lo pinta de cuerpo entero: En una entrevista en la que se abordó su relación con Hollywood, Altman bromeó: "Realmente no tenemos nada el uno contra el otro. Ellos venden zapatos y yo hago guantes".

Etiquetas: ,

martes, octubre 24, 2006

Adiós al Rayo Macoy

Photobucket - Video and Image Hosting

Muere de cáncer Rafael Ramírez Heredia, El Rayo Macoy

El Universal
Martes 24 de octubre de 2006


El autor falleció a los 67 años. Le sobreviven sus hijas, Marisa y Claudia y su esposa Conchita. En 1984 obtuvo el premio Juan Rulfo, en París

18:17 Este martes falleció a los 67 años de edad el escritor Rafael Ramírez Heredia, conocido como "El Rayo Macoy", título de su más famoso libro de cuentos.

El autor, aficionado a los toros, gran conversador y fumador, murió de cáncer. Le sobreviven sus hijas, Marisa y Claudia y su esposa Conchita.

Nacido en Tampico Tamaulipas, en 1942, Ramírez Heredia salió de los autores marginados con su libro sobre los Maras.

Su cuento "El Rayo Macoy" obtuvo el prestigioso premio Juan Rulfo, en París, en 1984. Además, ganó el premio Juan Ruiz de Alarcón en España y el Rafael Bernal, en México. Fue miembro del Sistema Nacional de Creadores y directivo de la SOGEM.

Su obra ha sido publicada en Estados Unidos, Honduras, Colombia, Argentina, Chile, Cuba, España, Francia, Alemania, Rusia y Bulgaria, y traducida al alemán, francés, inglés, búlgaro y ruso.
Dentro de su obra destacan los siguientes títulos:

Novelas

* La jaula de Dios (1989)
* Con M de Marilyn (1997)
* La Mara

Cuentos

* El Rayo Macoy (1984)
* De tacones y gabardina (1996)
* Del trópico (2001)
* Cuadrilátero (2002)

Autodefinición:

“Soy un hombre que se levanta a las seis de la mañana y escribo durante todo el día, de un solo jalón. Trabajo durante diez horas diarias. Claro que si publicara todas las cuartillas que escribo tendría cerros y cerros de cosas; pero eso no tiene caso, porque se escribe con los dos extremos del lápiz, con el grafito y con la goma de borrar”.

Ramírez fue profesor de literatura española y director de talleres literarios en México y otros países. Su obra es reconocida internacionalmente; se ha publicado en el extranjero y traducido a otros idiomas.

Etiquetas: