jueves, septiembre 27, 2007

De patanería y otras "vocaciones liberales"

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket
Krauze: "No me lo tome a mal, rector, pero resulta evidente que yo tengo mejor gusto para las corbatas que usted".
Monsi: "A mí ni me vean. Yo nunca he usado".

Comprobado. Los eventos sociales más aburridos son dos: los matrimonios por lo civil y las presentaciones de libros. Desde luego, los únicos que en dichas ocasiones están nerviosos, excitados y a veces hasta felices, son los directamente involucrados, a saber: los novios que luego pasaran a ser esposos y el autor del libro.

Algo más insoportable que soplarse completa la epístola de Melchor Ocampo (creo que ya no la leen en todos lados, sino que la cambiaron por algo más “políticamente correcto”, pero pa’l caso es lo mismo), es una perorata infumable sobre una obra que uno apenas va a leer (si es que le regalan el libro o lo venden ahí mismo pero con descuento).

Y si soy tan categórico en mi afirmación es porque tengo los pelos de la burra en la mano. Así como muchos se alquilan como plomeros, carpinteros o niños Dios para las fiestas, parece que yo me alquilo para presentar libros. O debería hacerlo, porque me llueven las propuestas. Creo que no lo hago tan mal, porque trato de ser breve, correcto y objetivo. Si un libro de plano no me gusta, declino la invitación discretamente y todos felices.

Pero si acepto, trato de aplicar un poco de la educación que me dieron mis padres. Es decir, si te invitan a presentar un libro es para que en general hables bien de él y recomiendes su lectura. Claro, no se trata de deshacerse en elogios y lanzar una candidatura al Nobel de Literatura en ese momento, pero es de gente bien nacida y con buena crianza hacer un pequeño esfuerzo para no concentrarse solamente en los aspectos negativos de una obra (que todas los pueden llegar a tener, sin duda) y resaltar en cambio sus mejores características.

He sido testigo de demostraciones insólitas de patanería en algunas presentaciones. Como aquella ocasión en que un chavo, estudiante universitario, presentó su primer librito de poemas, e invitó a unos de sus maestros para que lo apadrinara. El tal padrino puso al ahijado como lazo de cochino en público. Para ser honestos, los poemas no eran muy buenos, se les notaba lo primerizos, pero entonces ¿para qué aceptó el maestro?

En otra ocasión, un tipo se quiso hacer el listillo y criticó mordazmente el libro que presentaba. El autor, con el rostro enrojecido, tuvo que tragar camote, pero mostró un poco más de elegancia y educación: agradeció los comentarios y le retiró el saludo para siempre al patán sujeto.

Todo esto viene a cuento porque hace un par de días, Enrique Krauze, ese “empresario cultural”, fue invitado a presentar un libro conmemorativo sobre los centenarios de la Independencia y la Revolución editado por la UNAM. Seguramente fue “su indeclinable vocación liberal e independiente” la que lo obligó a criticar abiertamente, en público, la edición y el contenido de los libros, desde que si eran “muy lujosos” hasta que si dejaban fuera muchos temas o resultaba cuestionable el aspecto historiográfico.

Por ejemplo, se aventó esta puntazada, según la nota publicada en Milenio:

"Dijo que le preocupaba una nueva corriente historiográfica en México que está reflejada en algunos textos, y que impide la verdadera crítica, donde los autores se autocitan, hacen referencia a la obra de sus colegas o realizan comentarios de los comentarios, propiciando únicamente una discusión circular".

Nomás le faltó decir: "Deberían tomar como ejemplo mis Biografías del Poder", rebosantes de rigor metodológico".

Me imagino que la Directora del Instituto de Investigaciones Históricas, Alicia Mayer, responsable de la publicación, debió desear que en ese mismo instante se la tragara la tierra. “¿En qué estaba pensando cuando se me ocurrió invitar a éste a presentar el libro?”, debió cavilar, aunque ya demasiado tarde.

Son varias las razones que se podrían elucubrar para explicar la lamentable demostración de mal gusto escenificada por el historiador Krauze: a lo mejor le molestó que no le encargaran la edición del libro a su boyante e independiente empresa; a lo mejor está sentido porque la UNAM no le ha organizado ningún homenaje por su 60 aniversario (que sí le hicieron Tusquets y el FCE, editoras de sus libros, por cierto); a lo mejor le quiso cobrar la factura al Rector De la Fuente por andarse juntando con el Mesías Tropical; a lo mejor le cayó mal estar en la misma mesa con Carlos Monsiváis. O todo junto, vaya uno a saber.

Lo único cierto es que la actitud de Krauze resultó de pésima educación. Yo quisiera probar, a ver si aguanta él (con todo lo “liberal”, “plural”, “abierto” y “tolerante” que dice que es), que en alguna presentación de un libro de su editorial o de su autoría, a uno de los invitados se le ocurriera hablar mal de la obra en cuestión, o siquiera se atreviera a destacar un detalle negativo. Claro, eso sería imposible, porque el doctor Krauze es muy inteligente: nunca se le va ocurrir invitar a alguien que no sea su incondicional, a alguien que está seguro de que no le va a salir con una patanería como la que él le propinó a la UNAM, con la que podría haber mostrado un poquito de humildad y agradecimiento, ya que en ella estudió Ingeniería Industrial y fue consejero universitario. Humildad y agradecimiento son virtudes que no tendrían que estar peleadas con la "indeclinable vocación liberal".

Etiquetas:

miércoles, septiembre 12, 2007

La pena ajena

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket
Unidos por una sola causa: la de sus patrones

No sé a ustedes, pero a mí cada vez que veo a alguien hacer el ridículo, en lugar de darme risa, me ruborizo, cierro los ojos (o le cambio de canal, si es que sale en la tele) para no seguir viendo a esa persona hacer el papelón. Es lo que le llaman “pena ajena”: cuando al espectador del ridículo le da más vergüenza que al propio perpetrador del mismo.

Estos días han sido de verdadera pena ajena, pero nada más voy a mencionar dos casos: primero, el sainete de los millonarios dueños de los medios electrónicos, que acudieron en tropel, acompañados de sus esbirros, cual pandilleros de barriada, a tratar de echarle montón a los senadores con el fin de intimidarlos para que dieran marcha atrás en su empeño de aprobar una reforma electoral superficial, pero que les dio donde mero les duele: la lana de la propaganda política.

No voy a repetir lo que ya se ha dicho hasta el cansancio (si quieren una buena relación de los hechos, vayan al blog de Katia D’artigues en El Universal), nada más comentaré el deplorable papel que hicieron los ricachones señores y sus gatos de angora (ejecutivos, representantes empresariales y “líderes de opinión”) en cadena nacional durante casi cuatro horas.

Por ejemplo, el otro señor López, que sale en el noticiero nocturno estelar de Televisa, ataviado con un coqueto (por no decir joto) suéter rosa, afirmó, sin ruborizarse siquiera, que él era “un simple trabajador de los medios” y que le preocupaba muchísimo que un artículo de la reforma mencionada prohibiera a terceros hablar mal de los políticos, porque eso “ponía en grave riesgo la libertad de expresión”.

Que sea menos. Él, como digno alumno y sucesor de Jacobo, siempre (desde que escribía en El Heraldo de México de los “democráticos” señores Alarcón) ha sido sirviente de sus patrones y de los poderosos, ayer priístas, hoy panistas y quizá mañana perredistas. Por lo menos Jacobo tenía la coartada de que antes no había de otra (hoy, incluso, Jacobo se ve hasta más incisivo que muchos otros dizque “periodistas independientes), pero ahora el señor López sí puede elegir si sigue como un lamebotas mediático o no, y él ha preferido seguir siéndolo. Por lo menos, hay que reconocerle ese mérito, no se le puede acusar de incongruente.

El señor Rogerio Azcárraga, dueño de Radio Fórmula, se aventó el puntacho de decir, casi echando espuma por la boca, que los legisladores estaban a punto de realizar una “expropiación” y un “secuestro” de la audiencia para poner programas “que a nadie le interesan, como La Hora Nacional”. No me diga, don Rogerio. ¿A poco todos los programas que transmiten sus estaciones son bien interesantes? ¿Entonces por qué nomás tienen anuncios de Discos Orfeón, que por cierto también es de su propiedad?

También habló ese prócer de la congruencia, de conducta intachable y paladín de la veracidad a toda prueba, conocido como La Cotorra Mayor, o sea, Pedro Ferriz de Con, que se lanzó de lleno contra los senadores y tildó la reforma de “ridícula y pueril” (más bien parecía que estaba describiendo la forma en que conduce sus programas). Además, dijo, que en las encuestas la gente le cree más a los medios que a los políticos. A’i nomás.

Pero ya, la gota que derramó el vaso, fue cuando le pasaron el micrófono a Paty Chapoy. ¿Ella qué o qué? ¿Qué tenía que hacer ahí? Y para probar que sus dos neuronas permanecen inalteradas, la señora logró articular verbalmente algo así como que “si ahora por decir que un político es guapo nos van a tachar de criminales o delincuentes” (a los periodistas, se entiende). Nomás faltó que también hablara Daniel Bisogno en lugar de Sergio Sarmiento. Allí sí empecé a pasar del coraje a la pena ajena, que es mucho peor.

Los senadores aguantaron vara y les dieron la viada en la primera ronda, pero al responder en la segunda los pusieron en su lugar. Nada más y nada menos, Pablo Gómez, ahora senador perredista, les recordó a los billetudos que las señales de televisión son concesionadas, que son del pueblo, y que ellos, los senadores y diputados, le pese a quien le pese, son elegidos como representantes del pueblo, y que por lo tanto tienen que vigilar y regular para que se haga buen uso de esos bienes del pueblo. En pocas palabras: “ustedes serán muy ricos, pero con el Congreso se chingan”. Se acabó el amasiato y el contubernio entre gobierno y medios iniciado por el retrasado mental de Guanajuato y la descerebrada furcia de Celaya.

La cosa acabó en un verdadero anticlímax. Los senadores dijeron que iban a tomar en cuenta las propuestas, pero al ratito ya estaban aprobando el dictamen de la reforma sin apenas cambiarle una coma. Los ricachos y sus secuaces se regresaron a hacer berrinche en sus programas nocturnos de “debate” (toda una delicia ver a Hannia Novell en el canal 40, con cara que quería parecer de indignación, pero que en realidad eran puros pucheros).

La cosa va para largo y tal parece que los príistas y perredistas, en contubernio con los panistas, les van a cobrar caros los agravios del 2006 a los señores de los medios (del IFE, ya ni hablamos; la suerte del Maguito Ugalde y sus patiños del Consejo General está echada, por más desfiguros y pataletas que hagan). Y los ricos mediáticos no están mancos ni se van a quedar con los brazos cruzados.

Esto empieza a oler a carnicería, pero como dicen por ahí: el que a spot mata a reforma muere.

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket
"¿Qué, de a cómo el boleto o qué?"

El otro desfiguro sucedió horas antes, en los premios MTV, con la reaparición de Brenda Esparza, mejor conocida en el medio teibolero como la Britney Spears. ¿Cómo es posible que alguien que ha estado tan arriba caiga tan bajo? ¿Cómo es posible que las personas que tiene cerca (sus papás, sus amigos, su manager, quien sea) la dejen hacer semejantes desfiguros ante millones de personas?

A lo mejor la tipa, de tanta droga y reventón, ya se volvió una necia que no entiende razones, pero lo cierto es que después de esto su carrera, oficialmente, está tres metros bajo tierra. De ahora en adelante sólo será carne de tabloide. Deveras, cualquier chava de un table en la zona roja más rascuache de EU se mueve con más gracia y se ve más buena que esa vaca en que se ha convertido la que era la fantasía sexual de media humanidad.

Se sabe que se la pasó de pachanga la noche anterior con su comadre la Paris Hilton y unos negrazos rapperos, pero ¿por qué tenía que salir tan pacheca? ¿No le podían haber dado un pericazo o un pase de amoniaco para que despertara? Y para acabarla de amolar, se le rompe el tacón de la bota. Eso sí es estar salada.

Aunque más pena ajena dio la empresa Viacom, que prohibió terminantemente que Youtube permitiera que se subiera el video de la infame actuación de la Bricny. Como si eso fuera a frenar su difusión. Permítanme que me ría: juar juar.

Si no la vieron, y quieren saber lo que es la pena ajena, la pueden ver aquí.

Etiquetas: ,

miércoles, julio 18, 2007

El presidente antirrock

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Hace un par de días, cuando me encaminaba a la estación del metro, me llamó la atención la portada de una revista. En ella aparecía la foto oficial de Felipe Calderón con la banda presidencial (esa foto que todos los funcionarios deben colgar en sus oficinas) con una leyenda inusual en letras mayúsculas: “ANTIROCK”.

No se trataba de una de las publicaciones habituales sobre temas políticos sino de una revista llamada R&R, es decir, Rock and Roll. Ya la conocía aunque no la leo habitualmente, prefiero La Mosca en la Pared, Switch y hasta la Rolling Stone México (aunque a veces ponga a Maná en la portada).

En el índice, el artículo principal se anunciaba así: “De acuerdo con las sagradas instituciones 'la única vía para lograr un cambio es la electoral', pues ya votamos y ya nos chingamos”.

En interiores, el artículo firmado por Iván Nieblas y Olallo Rubio (quien además es coordinador editorial de la revista), se acompañaba con un montaje fotográfico desplegado a doble página con un sonriente Calderón en color rojo saludando a la usanza nazi y una fila de soldados con metralleta. El artículo comienza así:

“El rock and roll, a más de 50 años de su primera concepción, se ha convertido en más que una tendencia musical: es todo un estilo de vida. Quienes gozamos y vivimos el rock intensamente día con día, tenemos clara la principal enseñanza que ha traído a nuestras vidas: la libertad y el derecho a ser diferentes. Ese es el motor más importante que ha impulsado al rock y sus cientos de derivados a través de todos estos años. Ejerciendo nuestro derecho a la libre expresión de las ideas, exponemos las razones por las que creemos que Felipe Calderón es el presidente antirock. Se podría escribir un libro explicando por qué Calderón es antirock pero R&R es una publicación quincenal con poco espacio. A continuación les presentamos unos cuantos puntos que determinan la naturaleza contrarockera de ‘Pipo’”.

(Por cierto, si se utiliza el prefijo anti y la palabra inicia con "r" se debe escribir con doble "r". De nada.)

La verdad es que hasta ese momento lo primero que pensé fue: “¡Qué huevotes de estos cabrones! ¡Les van a cerrar el changarro y los van a desaparecer!”. Pero luego le di la vuelta a la página y me encontré con los “extraordinarios” argumentos de los autores para declarar a Calderón como el presidente antirrock (que nada más enumero):

1. La campaña “Tu rock es votar”. Bueno, sí, fue una mierda desmovilizadora con eso de “Si no votas, cállate”, pero hasta donde sé, no fue promovida directamente por Calderón o el PAN sino por una asociación civil de dudosa procedencia. Pero sí tienen razón en una cosa: “Mientras sigamos pensando que haber ‘cumplido’ con este ‘deber’ (votar), nos perdona de toda responsabilidad y todo queda en manos de los dirigentes electos, éstos seguirán haciendo con el país lo que les dé la gana”.

2. Que el governator Schwarzenegger y Daddy Bush vinieron al “golpe de Estado técnico”… perdón, a la toma de posesión en San Lázaro. Bueno, ¿y? ¿Eso qué tiene que ver con el rock? Cuando fue Mister Universo, Arnold hasta posó para la portada de un disco de Grand Funk Railroad.

3. Que recibió a Maná en Los Pinos. Bueno, eso lo único que demuestra es que el chaparrito pelón de lentes tiene perdida la brújula al pensar que esta inefable banda tapatía representa a “los jóvenes mexicanos”.

4. Haber aceptado que lo entrevistaran en MTV. Aquí si hacen varias acusaciones graves, pretendidamente relacionadas con su actitud antiroquera: que es fan de Mijares, que cree que Emmanuel aún está de moda, que de seguro tiene discos de Yanni y Fernando Drogadillo, los cuales pone para comer o estudiar.

5. Su posición antimujeres, antiaborto, antihomosexuales y antidrogas. Todo esto es cierto, pero tampoco le veo mucha relación con el rock. (Bueno, la parte de las drogas sí. Yo por eso siempre he sido zapatista, incluso desde antes de que apareciera el Subcomediante Marcos: “¡Tierra y libertad!” es mi lema: tierra para sembrarla y libertad para fumarla… tttttssssssss, rola la rola, carnal)

Terminé de leer el articulito y pensé, junto con Shakespeare: “Tanto para nada”. Está bien que para vivir, vender discos, revistas, ropa y películas, algunos “periodistas de rock” sigan haciendo creer a sus jóvenes y desinformados lectores que “el rock” como “estilo de vida” existe más allá de la adolescencia y los primeros años de la edad adulta, pero deberían reconocer que la llamada “actitud rocanrolera” es eso, una actitud, sin que esto sea un obstáculo para expandir el gusto musical.

Por ejemplo, a mí me ha gustado siempre el rock, pero nunca me dejé el pelo largo, ni me rebelé contra mis padres, ni me clavé en las drogas, ni ando por la vida comportándome como un eterno adolescente, sin asumir las responsabilidades propias de la edad adulta (aprender a valerse por sí mismo, principalmente). Tampoco compro ya muchos discos de grupos nuevos ni me mantengo actualizado en cuanto a las novedades musicales. De hecho, me gusta ahora mucho más la música clásica. Y si a actitudes rocanroleras vamos, Mozart y Beethoven me parecen más rocanroleros y revolucionarios que muchos roqueros actuales.

Desde hace un buen rato, el rock pasó a ser asimilado por la industria cultural y es casi imposible sustraerse a ella, si es que un roquero quiere que su obra sea conocida y vivir, precisamente, ese “estilo de vida”.

Hace muchos años leí Rock: el mito y el grito, del sociólogo brasileño Roberto Muggiati, y ya desde entonces se cuestionaba todo este rollo de la “contracultura” rocanrolera, la cual finalmente terminó absorbida por la industria. (Recomiendo ampliamente la lectura del libro Rebelarse vende: el negocio de la contracultura, de los canadienses Joseph Heath y Andrew Potter, editado por Taurus, para entender cómo se ha dado esta descarada asimilación)

Digo, si hasta hay un grupo que se llama RBD que canta (es un decir), en el colmo de la desfachatez, cuando todos sus seguidores se visten igual que ellos, algo así como: “Y soy rebelde cuando no sigo a los demás”, que vende discos y llena estadios, y fue inventado por una televisora, igualito que los Monkees en los sesenta para hacerle competencia a los Beatles.

O un grupo como Moderatto, que surgió como un chiste adolescente para parodiar a las bandas de rock pesado de los ochenta, y ahora hasta hacen “mensajes” para la campaña “anticorrupción” del retrógrado Consejo de la Comunicación, formado por empresarios conservadores y de ultraderecha para controlar los contenidos de los medios. Incluso desvirtúan el mensaje de una canción como “We’re not gonna take it” de Twisted Sister, que ¡precisamente trata de no dejarse de tipos como los del Consejo de la Comunicación!


Para rockeros, nadie como Dee Snider, que aún ahora sigue escandalizando

Ya hojeando la revista, me encontré con la publicidad de los podcasts de R&R, desde luego encabezados por el de Olallo Rubio, quien fue locutor de la fenecida estación Radioactivo, del Grupo Imagen, hasta que uno de sus socios, el insoportable Pedro Ferriz de Con, se asoció con Olegario Vázquez Raña y la volvieron una estación de noticias.

El anuncio dice: “Sin interrupciones comerciales, sin censura, sin restricciones de R.T.C., sin concursos tediosos para ganar boletos, sin limitantes de horario, sin problemas de recepción, sin impocisiones (sic) corporativas”. Esta última frase me llamó la atención no sólo por el evidente error ortográfico, sino por el hecho de mostrar como una virtud algo que es evidentemente falso.

¿De veras los podcasts de R&R nunca de los nunca jamases van a padecer “impocisiones corporativas”? Corporativas, se entiende, provenientes de las empresas, de los emporios, de la industria. Si bien el podcast de Olallo está presentado por Centro de Estudios en Ciencias de la Comunicación Campus Pedregal, los demás podcasts están presentados, a saber, por: BFGoodrich, Vans, Adidas y HBO. Todas son, como se puede suponer, ¡corporaciones!

Veamos quiénes son los anunciantes de R&R: entre otras empresas más pequeñas, son Bacardí, Coca Cola y Grupo Modelo. ¡Todas ellas corporaciones”. Y veamos quiénes son los dueños de NIESA, la empresa que edita la revista: Rómulo O’Farrill, Jr. (ya fallecido), José Antonio O’Farrill Ávila, José Antonio O’Farrill Welter y Christian O’Farrill Welter. Ummmmm… la célebre familia O’Farrill, socia durante muchos años de Televisa y de múltiples empresas y negocios. Es decir, ¡dueños de corporaciones!

(Por cierto, los podcasts de R&R pueden ser escuchados y bajados, gratis, por iTunes, de Apple, ¡otra corporación!)

Usted, amable lector, ¿empezó ya a deducir cierta incongruencia con los statements de esta revista tan “rockera”, antigobiernista y anticorporativa?

Me parece muy bien que una revista musical que se dirige fundamentalmente a los jóvenes aborde temas más trascendentes, pero no debería tratar de aparentar lo que no es. Ya se sabe que hacerse pasar por muy rebelde y contestatario vende ejemplares y eleva el rating, pero no deja de ser una actitud intelectual sumamente deshonesta.

En la actualidad, la única rebeldía posible es la que está dirigida contra las corporaciones y desde fuera de las corporaciones. Desde dentro de ellas, es muy fácil ser cooptado, corrompido, atacado o anulado.

Etiquetas:

domingo, julio 01, 2007

Monitor RIP

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Todas las chachalacas que se la han pasado escandalizando porque Hugo Chávez no quiso renovar la concesión de una televisora en Venezuela, tachándolo como un atentado a la libertad de expresión, han guardado un vergonzoso y cobarde silencio cómplice a propósito de la lamentable desaparición del que fuera el noticiero radiofónico más escuchado e influyente desde hace 33 años: Monitor, encabezado por José Gutiérrez Vivo.

Uno podía no estar de acuerdo con su estilo, sus desplantes o su política editorial para tratar ciertos temas, pero lo cierto es que el programa ha desparecido como consecuencia del contubernio de empresarios sin escrúpulos con políticos aún más inescrupulosos. JGV resumió en el último programa las trapacerías que lo orillaron a darle cristiana sepultura a una empresa que le daba empleo a casi 250 personas.

Resulta curioso que el periódico que más le dio (y le sigue dando) espacio al asunto de la televisión en Venezuela (desde luego, siempre atacando a Chávez), sólo le haya dedicado unos escuetos párrafos al fin del programa Monitor, destacando que cierra simplemente "porque le faltó publicidad", sin mencionar en ningún momento las maniobras de Fox y la complicidad de Calderón.

Es el mismo diario que atacó y sigue atacando a López Obrador y ahora a Marcelo Ebrard, y cuyo director, un junior descebrado, es ahora secretario general del Partido Nueva Alianza (antes lo fue del PVEM), que en los hechos es dirigido en las sombras por la más corrupta de los líderes sindicales que ha conocido este país (Jimmy Hoffa es apenas un niño de teta a su lado).

Así es de bonita la libertad de expresión en México.

Etiquetas:

miércoles, marzo 14, 2007

Bush, los burros y los periodistas

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

En el fragor de la inútil gira de George W. Bush, presidente del imperio norteamericano, por naciones que considera su “patrio trasero” (Latinoamérica), la agencia de noticias española EFE difundió un despacho en el que daba a conocer un supuesto estudio realizado por el Instituto Lovenstein de Scranton, Pensilvania, que revelaba que el mentado Bush es el mandatario con menor coeficiente intelectual de todos los que han gobernado ese país en los últimos 50 años.

La nota, desde luego, dio la vuelta al mundo. Los periódicos mexicanos la reprodujeron y algunos periodistas se dieron vuelo comentando la información. Sin embargo, al día siguiente, la agencia informativa española envió un aviso de anulación del texto, pues dijo haber comprobado que el informe, “colgado en su página web por el Instituto Lovenstein, es falso”. Es decir, EFE se aventó lo que se conoce en el argot periodístico como “una volada”, una nota sin confirmación.

Las llamadas “voladas” son el pan de cada día en las redacciones de los periódicos y demás medios informativos, por lo que los periodistas saben (o se supone que deberían saber) cómo verificar la credibilidad de las fuentes que les proveen de información.

Lo preocupante aquí es que el dichoso informe del Instituto Lovenstein es una patraña (hoax, en inglés) que anda circulando por correo electrónico a través de Internet desde 2001, y que en ese entonces un diario tan serio como The Guardian de Inglaterra dio como cierto, aunque, al igual que ahora EFE, tuvo que reconocer su error.

Resulta que, al parecer, la chapuza del informe sobre el IQ de Bush resucitó debido a que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, comentó el dato en Buenos Aires, durante la “contragira” que organizó para hacerle sombra al viaje de Bush por AL. Y EFE se fue con la finta.

Aquí lo curioso es que tal parece que Chávez se cobró inconciente (o concientemente, vaya uno a saber) lo que ya en por lo menos dos ocasiones anteriores le habían hecho dos medios de comunicación al tergiversar sus palabras.

Primero, cuando según The New York Times supuestamente Chávez dijo que el filósofo Noam Chomsky ya había fallecido. Los medios se lo quisieron tragar vivo por “ignorante”, cuando en realidad se debió a un error de traducción. Y más recientemente, la agencia alemana DPA le atribuyó a Chávez palabras supuestamente dirigidas al actual presidente de México, Felipe Calderón, cuando en realidad se refería a George W. Bush, al que llamó "burro" y "gran ignorante".

Este relajo permite reflexionar sobre el papel de los medios informativos en tiempos de Internet. Primero, el hecho de que actualmente la información es difundida a tal velocidad que a veces a los periodistas no les da ya ni tiempo de verificar la autenticidad de las fuentes, con tal de “ganar la nota”.

Segundo, que sin importar esta premura, algunos periodistas sean tan irresponsables como para tomar como un hecho una patraña como la del dichoso Instituto Lovenstein, que está documentada ampliamente en la Internet desde hace años. Hubiera bastado con una simple búsqueda en Google para darse cuenta de ello (que fue lo mismo que hizo este tundeteclas).

Y tercero, la recurrencia del hecho, porque una vez es error, la segunda casualidad, pero la tercera ya marca una clara tendencia.

Me pregunto: ¿Es que algunos periodistas son tan pendejos, huevones o ineptos que todavía no aprenden que no toda la información que circula por Internet es necesariamente cierta, correcta o confiable? Y yo mismo me contesto: sí.

Al parecer muchos periodistas están tan ocupados que no pueden darse el lujo de hacer bien su trabajo y perder unos cuantos minutos en confirmar la información que publican.

Me da risa de pensar en la cara que habrá puesto Raymundo Riva Palacio, columnista de El Universal, cuando se enteró que el dichoso estudio en que se basó para escribir su artículo de hoy era una “volada”. Él tan orgulloso y celoso que se siente de sus “fuentes exclusivas” de información.

Ándele, para que se le quite lo confiadote.

Etiquetas:

jueves, enero 18, 2007

Por qué el odio hacia AMLO

Tomado de El Sendero del Peje

Han pasado seis meses ya. En cada espacio al que acudo me encuentro a algún panista, afiliado militante, adherente o simpatizante, o ya cuando menos algún anti-AMLO. La plática propuesta de manera irremediable e inmediata es –no los entiendo- acerca de Andrés Manuel López Obrador y sus actos post-2 de julio. Que por qué tomó Reforma; qué por qué no se calla y deja de perder capital político; que de éste ya nada queda; que está entorpeciendo la buena marcha del país; que está loco y junto con él los que todavía lo seguimos; que ojalá nos lleve la chingada a todos juntos para bien de la nación.

He llegado a la conclusión de que quienes lo mantienen en alto, no somos quienes estamos con él sino sus detractores. Son ellos quienes lo mantienen vigente en las conversaciones.

Un día sostuve que tanto odio hacia el me parecían más bien amores despechados. En fin. Pero al día siguiente encuentro nuevamente panistas dispuestos a echar fuera sus contenidos rencores y parecen no encontrar paz en sus propios interiores.

Llego a otra conclusión: sus demonios internos no los dejan en paz. No es AMLO el causante total del infierno que los persigue a todos, empezando por Felipe Calderón y llegando hasta al más ignorado de sus simpatizantes o seguidores.

No, AMLO es sólo un ingrediente de ese explosivo coctel que llevan dentro. Y lo peor es que no lo saben, no han sabido atrapar bien a bien la causa de su rabia, de su frustración. La frustración de haber ganado. La vergüenza del triunfo.

Odian a AMLO porque no hizo lo que Cárdenas: sentarse a lamentarse de haber sido robado. Lo odian porque no les ha permitido celebrar un éxito que reconocen inmerecido, inexistente y, peor aún, desnudado.

Pero odian más a Felipe Calderón Hinojosa y a su equipo que no fue lo suficientemente hábil para hacer una trampa lo bastante inteligente y pulcra que no dejara dudas ni entre los mexicanos ni entre el resto de las naciones. Una trampa que fuera suficiente para garantizar la cohesión de México. Una trampa que ellos mismos pudieran creer, digerir, asumir, presumir. Odian más a Felipe Calderón y no se dan cuenta, porque por culpa de su torpeza no han podido borrarse del rostro, de la piel, una vergüenza que les aflora al tocar el tema y buscan en los seguidores de Andrés Manuel el blanco que creen perfecto para culpar a otros de su propio triunfo. Nunca en ningún lado tantos se han avergonzado tanto de haber ganado.

Eso es lo que realmente nos dividió. Un triunfo pírrico. Un triunfo con sabor a vergüenza que los persigue a diario y –a semejanza de las mentadas de la infancia- cada vez que respiran.

Andrés Manuel viene haciendo lo lógico, decente y congruente: proponer, plantear alternativas, ser vigilante del ladrón, convertirse en contrapeso efectivo al estilo de las democracias avanzadas del mundo.

A los tramposos no los ha desnudado López Obrador, se han desnudado solos ante los ojos del país y los viene desnudando Felipe Calderón, en cada spot televisivo, en cada mención radiofónica, en cada desplegado de prensa. A diario y a cada minuto Felipe Calderón les recuerda la vergonzosa forma en que le arrebataron al país la esperanza y el derecho a una democracia que hoy se advierte, al igual que la justicia, esquiva y distante.

Y entonces surge el rencor, el odio, el encono. Y se agiganta con cada minuto que pasa y en medio de la confusión, generada por los medios bajo control del Estado, al verdadero causante de su vergüenza. A quien les dejó el amargo sabor de la insatisfacción, de un deber no solamente no cumplido sino traicionado.

Me pregunté mucho y muchas veces lo mismo: ¿si los enojados deber ser los despojados, por qué son los ladrones quienes no hallan la paz? ¿Por qué se enfurecen al grado de transformar sus rostros? ¿Por qué tanta ira no contenida al hablar del perdedor si son los ganadores?

Creo haber encontrado una de las respuestas: en el fondo de sus seres aún albergan algo de vergüenza que se rebela. Y en esa rebelión odian y ese odio no encuentra, entre tantos fantasmas que los persiguen, al causante real de su desesperación. Y el causante es, como en la mejor trama detectivesca, el menos sospechoso: un triunfo que les avergüenza; un triunfo que les quita el sueño; un triunfo que saben no merecen.

Nunca en la historia del país tantos dedicaron tanto a pretender sepultar a un derrotado.

Será que saben que nunca lo vencieron.

Etiquetas: ,

lunes, diciembre 04, 2006

Ahora sí es en serio: re-presentación de Adiós Princesa, del degenerado Rogelio Flores

viernes, diciembre 01, 2006

Lo que sigue

Como se habrán dado cuenta, había dejado de postear sobre política debido en parte al hartazgo, pero también para dar oportunidad a la reflexión y no aportar más ruido al de por sí insoportable escándalo político que reina en todos los espacios donde se habla de ello.

Pero creo que después de haberse acabado el sexenio del imbécil ése que eligieron muchos en el 2000 y luego de haberse consumado la usurpación de la presidencia por un tipo que, pudiendo dejar sin duda su supuesto triunfo (en dado caso de que haya ganado sin trampas), prefirió ignorar la demanda de transparencia y legalidad de una tercera aparte de los votantes.

He esperado sentado la autocrítica por parte del PRD y el equipo de campaña de AMLO. Creo que en el PRD se hizo un documento al respecto que circuló muy poco. Yo no le he leído, pero supe que se lavaron las manos y le echaron casi toda la culpa a los colaboradores de AMLO.

Un par de reporteros de la revista eme-equis hicieron un libro sobre las razones de la derrota de AMLO. Es posible que casi todo sea cierto. Resulta difícil entender cómo fue posible que una victoria que estaba cantada desde muchos meses antes, se fuera al carajo, sí, gracias a que todo el poder del Estado se fue encontra de una sola persona, pero también es importante reconocer los graves errores, por comisión u omisión, que fueron aprovechados por los adversarios.

La cosa es que, de acuerdo con la legalidad existente, el Presidente de México es, lamentablemente, FECAL. Sin embargo, eso no quiere decir que vaya a gobernar o que tenga el poder para hacerlo, porque en realidad quienes detentan el poder son aquellos con los que tuvo que negociar para que lo apoyaran y así llegar a la Presidencia: desde los yunquistas, Elba Esther, los priístas, las televisoras, los empresarios antipatriotas y a lo mejor hasta el narco.

Es hora de matizar y de analizar, pero sobre todo de ver hacia delante.

No sé que vayan a hacer en el PRD. Todo parece indicar que empezará la caza de brujas y que los burócratas del partido (los Chuchos, para más señas) enfrentarán enconadamente a los amloístas, para frenar a Marcelo Ebrard y tratar de impulsar la candidatura presidencial de Jesús Ortega (el político más aburrido de México) en el 2012. ¡Háganme el refavrón cabor!

Pero ésas ya son sus broncas. No me gustaría que AMLO se volviera una versión recargada de Cuauhtémoc Cárdenas y se volviera “líder moral” (ya ven en lo terminan). Eso sí, debe seguir encabezando el movimiento social que le haga la vida imposible al espurio Calderón y que evite que continúe la venta del país a los poderes fácticos y a los grandes capitales trasnacionales.

Lo mejor sería empezar, desde ahora, a apuntalar la candidatura de Marcelo Ebrard, que me parece un político inteligente y decente (todo lo decente que puede ser un político en México). Ya sé, ya sé: que si su pasado salinista, que si Camacho y que si las arañas. Pero tampoco es un cheque en blanco. Hay que ver como se desenvuelve en estos seis años.

Afortunadamente, Calderón no es Fox, aunque ya a estas alturas no sé si eso sea mejor o peor. Calderón ejercerá como Presidente legal , pero no tendrá la legitimidad democrática que sí tuvo Fox y que dilapidó con sus estupideces. Quién sabe. En una de ésas, a lo mejor el Chapelén se gana un poquito de respeto al no hacer tantas pendejadas y dssfiguros como Fox.

¿Qué haré yo como ciudadano común y corriente, con un poder ínfimo para influir en las decisiones de quienes dicen gobernarnos?

Si la gran mayoría de las personas se encargara por lo menos de hacer bien su trabajo, ya la tendríamos de gane. Pero en este país muy pocos hacen el trabajo que les toca: los gobernantes no gobiernan, los empresarios no invierten, los maestros no enseñan, los padres no educan, los ciudadanos no votan, los escritores no escriben, los periodistas no investigan ni dicen la verdad, los policías no protegen, los taxistas no conocen la ciudad, en fin…

Por eso, lo primero que haré será seguir haciendo bien mi trabajo, como escritor, periodista y profesor. Y aprovechar todas y cada una de las oportunidades que tenga (aquí, en mis clases, en las conferencias que dé, en los artículos que escriba) para denunciar los actos de un gobierno que yo no elegí y que en mi opinión ocupa el poder gracias a trampas y delitos impunes. Y desde luego, apoyar y colaborar con las acciones del movimiento social y político con el que simpatizo y comparto el proyecto de un país mejor y más justo.

A lo mejor les parece muy poco, pero para mí es suficiente.

Etiquetas:

Se acabó el mal sueño, comienza la pesadilla

ÍNDICE POLÍTICO

MÉXICO, EN JIRONES

Por FRANCISCO RODRÍGUEZ

http://www.indicepolitico.com/nota.html

DEJA AL PAÍS completamente desgarrado.

A diferencia de no pocos de sus antecesores, a él no se le deshizo el país en las manos, no.

Fue con sus manos que el país se desbarató.

Vicente Fox resultó ser un fiasco.

Y a resultas de su pésima gestión, una muy buena porción de la población mexicana se siente frustrada de lo que él nos vendió cual si fuera "democracia". Vendedor de ilusiones. Nada más.

Lo he escrito ya en este espacio, pero no está de más volverlo a señalar:

Si el primer día de diciembre del 2000 el ciudadano Vicente Fox hubiese tomado posesión como presidente de la ‘Coca-Cola Company de México’, en lugar de la Presidencia de los Estados Unidos Mexicanos, hubiera perdido el puesto…

En ninguna empresa perdonan, ni mucho menos pagan esos sueldos, por los errores de conducción y saldos negativos que en seis años reportó a la nación mexicana: crecimiento cero, pérdida de mercado electoral, saqueos de inventarios, sueldos portentosos para los ejecutivos y salarios miserables para los trabajadores, presupuesto millonario para oficinas administrativas y abandono de la inversión en la planta productiva, contrataciones excesivas de personal de confianza y exorbitantes viajes de representación en el extranjero, con cargo a la empresa.

Lo peor es que a la dirección de la empresa llevó a su esposa, con quien compartió la toma de decisiones y, por supuesto, el poder.

Cada vez son más las voces que señalan que, si así como condujo al país el empresario Vicente Fox dirigió sus empresas familiares, ahora se explican por qué éstas terminaron en el Fobaproa.

Por eso no es exagerado afirmar que si el PAN tuviera un departamento de reclamaciones, habría colas de ciudadanos exigiendo que les devolvieran su voto.

Una de las imágenes que más vendió el entonces candidato Vicente Fox a los ciudadanos mexicanos para que votaran por él, fue su condición de hombre de empresa: exitoso emprendedor, con iniciativa propia, sin nexos en el gobierno, generador de riqueza y empleo, con agallas para resolver desafíos. Los publicistas le llamaron el "efecto Fox" o "Foximanía".

Seis años después se habla del "defecto Fox", ya que el hombre de empresa parece haberse transformado en el peor de los burócratas al servicio del Estado: sin capacidad para coordinar su gabinete de trabajo, sin ruta crítica para afrontar el entorno adverso, enfrentado al Poder Legislativo, manipulando –y mal-- a organismos empresariales como la Coparmex, burlando las leyes electorales al organizar el mayor de los fraudes después del de 1988, y enfrascado en broncas con los gobernadores del país, lo mismo que midiendo fuerzas con los medios de comunicación a los que despreció hasta el último día de su mandato, pero que seguirán ahí ahora que él ya se ha ido.

El peor de los burócratas. Eso fue Fox. Y el resultado hoy lo padecemos todos. El país está en jirones. Más pobre, más saqueado, más abandonado por muchos mexicanos, más dividido que hace seis años.

La Patria, que así se dice, debe reclamárselo al ya ex Presidente Vicente Fox.

www.indicepolitico.com / pacorodriguez@journalist.com

Etiquetas:

lunes, noviembre 06, 2006

¿La estrategia del miedo?

Photobucket - Video and Image Hosting

Digo, no es por echarles a perder su teatrito, señores “terroristas”, pero su dizque estrategia para sembrar el miedo, distraer la atención y justificar la represión, les está saliendo bastante pedera.

Digo, no vean tantas caricaturas del Correcaminos ni tantas películas hollywoodenses chafas. Para empezar, ¿a quién se le ocurre ponerle a una bomba un letrerote que dice “PELIGRO, BOMBA”?

Y luego, ¿cómo está eso de ponerle un reloj de pulsera de cuarzo como crónometro? ¡No manchen! Los relojes nomás los usan en las bombas de las películas para hacerla de emoción.

Por otra parte, ¿quiénes son los que tienen acceso a explosivos que sólo se consiguen de importación? Los narcos, la policía o el ejército. ¿A poco los guerrilleros mexicanos ya tienen para eso? Ahora resulta que cinco grupos “guerrilleros” de los que nadie había escuchado hablar nunca antes se “adjudican” los “atentados”.

Además, ¿cómo está eso de que las cámaras fallaron en el preciso momento en que pusieron las bombas y no hay registro de los culpables?

Un dato incontrovertible: los mercados financieros apenas se movieron. Si fueran de verdad, los inversionistas ya hubieran sacado su lana. Si pendejos no son.

Pero la maquinaria ya se echó andar y los pericos huastecos de la prensa, la radio y la televisión se están encargando de desinformar para tratar de sembrar el pánico entre las personas más impresionables.

Digo, un poquito más de respeto a la inteligencia, ¿no?

Etiquetas:

lunes, octubre 30, 2006

"El problema de México son los pinches políticos y nosotros somos unos pendejos por dejar que nos sigan viendo la cara"

Photobucket - Video and Image Hosting

"¿Cuántos son pa´no tener que contarlos conforme vayan cayendo?"

En efecto, el asunto de Oaxaca se ha complicado y enrarecido tanto por la ineptitud del gobierno federal y el aferramiento del PRI, pero sobre todo por la mano invisible que mueve la cuna, es decir, Elba Esther Gordillo, que es el verdadero factor desestabilizante detrás de todo esto.

Nos esperan tiempos aún más difíciles para todos aquellos que aspiramos vivir en libertad, en un país más justo, donde la gente no se muera de hambre ni tenga que emigrar, donde haya más oportunidades para todos sin necesidad de soportar sueldos y trabajos de mierda en alguna multinacional que "generosamente" viene a instalarse aquí; en un país en el que no nada más se beneficien los más ricos y los más poderosos sino que la riqueza se reparta parejo, de acuerdo a las capacidades de cada quien, no por las relaciones de poder ni las recomendaciones ni los chanchullos.

No obstante, a veces la gente más sencilla es la que entiende mejor las cosas de la realidad que le rodea, aunque no tengan maestrías ni doctorados ni una amplia bibliografía publicada.

Un joven taxista me lo dijo ayer: "El problema de México son los pinches políticos y nosotros somos unos pendejos por dejar que nos sigan viendo la cara".

Lo paradójico es que le pregunté que por quién había votado y me dijo que no lo había hecho, pero que en todo caso lo hubiera hecho por AMLO, aunque no le caía muy bien porque a final de cuentas era priísta igual que todos.

Le pregunté entonces cuál era la solución para deshacernos de los políticos, si no votaba por un cambio, y me dijo algo muy sabio:

"Pues es que, joven, primero tenemos que cambiar nosotros. Dejar de ser tan pendejos y no creernos las mentiras que nos dicen los políticos". (Y que, desde luego, repiten como loros huastecos sus adláteres en la prensa, la radio y la televisión).

Ese es el punto, y no otro, que parece que a muchos (aquí, allá y en todas partes, como dirían los buenos Beatles) les cuesta trabajo entender.

Etiquetas:

jueves, octubre 19, 2006

¿Cómo se llamó la obra?

PRIMER ACTO (Melodrama):

Federico

por Ciro Gómez Leyva

http://milenio.com/mexico/milenio/firma.asp?id=446832

Carlos Marín tomó la decisión correcta. Nadie, ni siquiera uno de los fundadores del diario, puede opinar en estas páginas que el periodismo que aquí se produce es miserable, corrupto, sin acompañar sus palabras con pruebas sólidas o con una carta de renuncia. Federico agredió el martes a MILENIO a partir de hipótesis y criterios morales pensando que tenía derecho a hacerlo y que la vida debía seguir como si nada hubiera ocurrido. Marín, el director, lo juzgó inaceptable y lo corrió.

Federico sabe que MILENIO enfrenta la presión recurrente de uno de los hombres más poderosos de México: uno con gran solvencia económica y logística para financiar y administrar sus embestidas. En la disyuntiva MILENIO -Andrés Manuel López Obrador, Federico nunca dudó en ponerse del lado de su líder político, en adjetivar a favor de su líder político. Y se le respetó. ¿Cuántos otros medios habrían hecho algo medianamente parecido?

Acusa a MILENIO con la vieja receta de la sumisión al poder, cuando, al menos en los últimos meses, él se puso al servicio de un poder millonario, poco transparente, intimidador, como es el lopezobradorismo.

Admiré siempre en Federico su espíritu liberal y contestatario. Compartí con él infinidad de choques con el poder político, económico, religioso, intelectual. Si algo nos hermanó fue dar esas batallas desde la trinchera periodística, con las desventajas que ello implicaba. Hoy, él es un hombre cercano a los hombres de poder. Por eso, mucho más que un periodista, él es hoy un hombre de poder. Entiendo, pues, el disgusto, el fastidio, la ira que debe producirle un diario que no está interesado en besarle la mano a López Obrador.

Ni a López Obrador ni a nadie. Así ha sido MILENIO siempre. Así hemos sido siempre. Por eso la prensa militante nos ha acusado sin éxito ninguno de ser zedillistas, liebanistas, zapatistas, labastidistas, priistas, cuauhtemistas, salinistas, pejistas. Por eso nos tacha ahora de calderonistas.

No hay novedad en las descalificaciones actuales. Las conocemos muy bien. Muy bien. MILENIO, por fortuna, ha sido más fuerte que sus detractores. Y más grande que sus mejores colaboradores, Federico incluido. Estoy seguro que lo seguirá siendo.


SEGUNDO ACTO (Giocoso ma non troppo)

Un obsequio de Martín Rodríguez

por Carlos Marín

http://milenio.com/mexico/milenio/firma.asp?id=446834

Martín Rodríguez es un gambusino del idioma que coedita los suplementos a cargo del orfebre José Luis Martínez (¿qué tal el cultural Laberinto?), y de vez en cuando se desprende de algunos de sus hallazgos en el hermenéutico mundo de la filología, la lingüística y las etimologías.

Ayer hizo un refrescante regalo, a propósito de la palabra ventrílocuo:

Fue a partir del Siglo XVI cuando los ilusionistas de circos, ferias y auditorios empezaron a usar la artimaña de atribuir a un muñeco su propia voz.

La ilusión se tornó mucho más convincente desde el siglo pasado, cuando el uso de micrófonos y altavoces permitió mejorar considerablemente las técnicas de los ventrílocuos.

Hoy casi todo el mundo sabe que el truco consiste en hablar sin mover los labios, al tiempo que se mueve la boca del muñeco, generando la ilusión de que es el muñeco quien habla.

A pesar de que la popularización del engaño es relativamente reciente, se sabe de la existencia de ventrílocuos desde el Siglo VI antes de Cristo, cuando los magos decían hablar con los muertos a través del muñeco.

El primer ventrílocuo conocido fue un bufón de la corte del rey de Francia, Francisco I, en el siglo XVI, de nombre Louis Brabant.

Carlos I, rey de Inglaterra en la primera mitad del XVII, dispuso del ventrílocuo Henry King, también llamado el susurrador del rey.

Ventrílocuo proviene del bajo latín ventriloquus (el que habla con el vientre), que a su vez se formó con venter, ventris (vientre, estómago), y loqui (hablar).

Hoy desde luego se sabe que el manipulador es el que habla, pero en esos años remotos todo el mundo sabía que no era el ventrílocuo (ni el muñeco, desde luego), sino el déspota quien hablaba.


TERCER ACTO (Agitato piu triste):

Carta en el Correo Ilustrado de La Jornada:

Federico Arreola y su expulsión de Milenio

http://www.jornada.unam.mx/2006/10/19/correo.php

Ignoro si fue el martes 17 o el miércoles 18 de octubre cuando recibí la llamada de Ciro Gómez Leyva, uno de los directivos de Milenio Diario. Antes o después de la medianoche yo estaba dormido cuando timbró mi teléfono celular. Alcancé a contestarlo y pude identificar la voz de Gómez Leyva: "Federico, no quise despertarte". "No hay problema, Ciro, para ti siempre estoy disponible". Lo que me dijo enseguida yo tenía varias semanas esperándolo: "Mañana no se publicará tu columna, en Milenio molestó mucho lo que escribiste y se tomó esa decisión. Estoy muy triste". Estaba tan triste Ciro que, seguramente por eso, el miércoles 18 contó algo que de ninguna manera es cierto en su noticiario de Radio Fórmula: que se me había dado de baja de Milenio porque yo había ofendido a este rotativo.

¿Qué era lo que yo había escrito? El martes 17 de octubre, en mi columna de Milenio Diario -el periódico que fundé, que dirigí varios años y del que fui columnista hasta ese día- simplemente hice una lista de los encabezados que no pocos periódicos mexicanos publicaron el lunes 16 de octubre, un día después de los comicios de gobernador de Tabasco. Los reproduzco aquí:

Pulso de San Luis: "Revés al PRD y López Obrador". Express de Nayarit: "AMLO hunde al PRD". Diario Olmeca de Tabasco: "Aniquila a Ojeda, hunde a Obrador". Reforma del DF: "Dan revés a AMLO: gana PRI Tabasco". El Norte de Monterrey: "Dan Revés a AMLO". Palabra de Saltillo: "Dan revés a AMLO: gana PRI Tabasco". Mural de Guadalajara: "Dan revés a AMLO: gana PRI Tabasco". Crónica del DF: "AMLO toca fondo: el PRI arrolló en Tabasco". Excélsior, de la ciudad de México: "AMLO cae en Tabasco". Milenio Diario del DF: "El PRI arrasa con López Obrador en Tabasco". Milenio Diario de Monterrey: "El PRI arrasa con López Obrador en Tabasco". Público de Guadalajara: "El PRI arrasa con López Obrador en Tabasco". Milenio Diario de Tampico: "El PRI arrasa con López Obrador en Tabasco". La Opinión Milenio de Torreón: "El PRI arrasa con López Obrador en Tabasco".

Concluí el texto diciendo: "Buena parte de la prensa mexicana sigue sin tocar a Calderón, pero eso sí, se ve decidida a aniquilar a López Obrador. No lo conseguirá. Esa injusticia no se concretará".

De los 14 periódicos citados, cinco pertenecen al grupo que edita Milenio Diario, Multimedios Estrellas de Oro. Esta compañía recientemente ha estado intentando una asociación con Televisa en negocios relacionados con la transmisión de imágenes, voz y datos por los sistemas de cable de la ciudad de México y de Monterrey.

Decir la verdad no es ofender a un periódico, Ciro Gómez Leyva tendría que saberlo.

Me desagradó que ni el director de la publicación, Carlos Marín, ni el presidente de la empresa, Francisco González, se hayan tomado la molestia de hablarme a lo largo de todo el 16 de octubre para informarme que yo quedaba fuera de la empresa. De Marín lo entiendo, ya que este hombre, al que aprecio por haberlo tratado durante años, es muy pequeño no sólo físicamente, sino también en términos morales. La actitud de Pancho me parece incomprensible, ya que lo consideraba, a pesar de sus relaciones con Carlos Salinas de Gortari, un empresario capaz de actuar con un mínimo de cortesía. Problema de ellos. Cuando los vea, los saludaré con el gusto de siempre.

¿Por qué me cerraron las puertas de Milenio? Por tres razones, en mi opinión:

La primera, porque estoy cerca de López Obrador, el líder político de izquierda al que han decidido exterminar el gobierno federal, el PAN, algunos empresarios y no pocos medios de comunicación, entre los que está Milenio.

La segunda, porque el Milenio que yo construí hace mucho tiempo que desapareció. Un amigo, cuando canceló su suscripción, lo expresó de la siguiente manera a la secretaria que le respondió el teléfono: "Señorita, ya no deseo recibir su periódico porque yo me había suscrito a Milenio y desde hace rato estoy recibiendo Crónica".

La tercera, porque la asociación de Televisa y la empresa editora de Milenio no ha sido autorizada por la Comisión Federal de Competencia. Así que algún estratega les pudo haber sugerido que sancionar a un lopezobradorista como yo podía ayudarles en su negociación con el gobierno encaminada a hacer posible esa operación.

Ayer recibí una carta de uno de mis lectores de Milenio. Resumió con una frase la esencia de la crisis periodística de ese diario: "La cercanía con Televisa, idiotiza".

No me siento bien, sino todo lo contrario. No me duele tanto haber perdido un empleo, sino la forma majadera en que las cosas se dieron. No batallaré para encontrar ocupaciones perodísticas mejor remuneradas y, sin duda, voy a recurrir a los tribunales laborales y civiles para que no sólo se me indemnice, sino también para exigir una compensación por daño moral. Yo no merecía el trato que me dieron un empresario al que le hice un periódico y unos periodistas a los que contraté y siempre vi como amigos. Si no hubieran sido tan patanes, me habría despedido de ellos con un abrazo.

Federico Arreola

Carta de Federico Arreola en el senderodelpeje.com:

Ignoro las razones que llevan a Ciro Gómez Leyva a
mentir. Dijo, en su artículo del 19 de octubre, que "Carlos Marín tomó la decisión correcta. Nadie, ni siquiera uno de los fundadores del diario, puede opinar en estas páginas que el periodismo que aquí se produce es miserable, corrupto, sin acompañar sus palabras con pruebas sólidas o con una carta de renuncia. Federico agredió el martes a Milenio a partir de hipótesis y criterios morales pensando que tenía derecho a hacerlo y que la vida debía seguir como si nada hubiera ocurrido. Marín, el director, lo juzgó inaceptable y lo corrió".

Dijo más Ciro: "Federico sabe que Milenio enfrenta la presión recurrente de uno de los hombres más poderosos de México: uno con gran solvencia económica y logística para financiar y administrar sus embestidas. En la disyuntiva MILENIO -Andrés Manuel López Obrador, Federico nunca dudó en ponerse del lado de su líder político, en adjetivar a favor de su líder político. Y se le respetó".

Acepto que estoy del lado de López Obrador, no lo he ocultado, participé en su campaña. Milenio (es decir, Ciro, Marín y los otros)
están del lado del gobierno, cualquiera lo sabe, pero han pretendido ocultarlo. La diferencia es que yo apoyo a la oposición y Ciro y Marín al poder. Que no venga Ciro ahora con rollos.

Ciro sabe que Marín no me "corrió" porque ofendí a Milenio. Marín no tiene autoridad para hacer algo así.
Los jefes de Marín decidieron cancelar mi columna por mi cercanía con López Obrador y porque Multimedios (la empresa que edita Milenio)está tratando de vender su empresa de televisión por cable a Televisa, y esta operación la Comisión de Competencia no quiere autorizarla.

Si no fuera así, se me hubiera "corrido" con más educación y decencia: al menos me lo habrían informado a una hora normal, no a las doce de la noche.

Mi amigo Ciro miente, él sabrá por qué lo hace.

Federico Arreola

Etiquetas:

miércoles, octubre 18, 2006

La bonita tolerancia de Ciro y Marín en Milenio

Tomado de senderodelpeje.com:

QUITAN LA COLUMNA DE FEDERICO ARREOLA DE MILENIO DIARIO

Hace unos minutos me llegó un e-mail de Federico Arreola que a la letra dice:

Hace rato, a las doce de la noche, Ciro Gómez Leyva me informó que Milenio dejará de publicar mi columna. Al parecer no gustó mi artículo "Miseria del perodismo". Carlos Marín no consideró que valía la pena avisarme de esa decisión.

Esta es la columna de Milenio que, al parecer, causó que Marín hiciera berrinche y decidiera no volver a publicar la columna de Federico Arreola. Al parecer para Milenio la palabra AUTOCRÍTICA no existe:

De Ribete

Federico Arreola

Miseria del Periodismo

Ha habido dos elecciones después del 2 de julio, la de Chiapas y la de Tabasco. En Chiapas ganaron prácticamente todo los partidos que en los comicios presidenciales postularon a López Obrador. En Tabasco, los partidos afines a AMLO ganaron la mayoría en el Congreso local, las principales alcaldías y fueron derrotados en la elección de gobernador debido a que el gobierno estatal priista recurrió a la violencia. ¿Cómo le fue en esas elecciones al partido de Felipe Calderón? El PAN quedó en los últimos lugares con una votación cercana a cero. ¿Qué publicó la prensa mexicana acerca de los comicios de Tabasco en los que AMLO no fue candidato a nada?

Pulso de San Luis: “Revés al PRD y López Obrador”. Express de Nayarit: “AMLO hunde al PRD”. Diario Olmeca de Tabasco: “Aniquila a Ojeda, hunde a Obrador”. Reforma del DF: “Dan revés a AMLO: gana PRI Tabasco”. El Norte de Monterrey: “Dan Revés a AMLO”. Palabra de Saltillo: “Dan revés a AMLO: gana PRI Tabasco”. Mural de Guadalajara: “Dan revés a AMLO: gana PRI Tabasco”.

Crónica del DF: “AMLO toca fondo: el PRI arrolló en Tabasco”. Excélsior de la Ciudad de México: “AMLO cae en Tabasco”. MILENIO Diario del DF: “El PRI arrasa con López Obrador en Tabasco”. MILENIO Diario de Monterrey: “El PRI arrasa con López Obrador en Tabasco”. Público de Guadalajara: “El PRI arrasa con López Obrador en Tabasco”. MILENIO Diario de Tampico: “El PRI arrasa con López Obrador en Tabasco”. La Opinión MILENIO de Torreón: “El PRI arrasa con López Obrador en Tabasco”.

Buena parte de la prensa mexicana sigue sin tocar a Calderón, pero eso sí, se ve decidida a aniquilar a López Obrador. No lo conseguirá. Esa injusticia no se concretará.


Como se puede ver, las facturas ya se están empezando a cobrar.

Primero, el sospechoso retiro de la señal de SKY del noticiero de Carmen Aristegui, la salida de Víctor Trujillo (para no dar espacio a voces críticas como Lorenzo Meyer y Julio Hernández) y ahora esto con Federico Arreola.

Nadie es monedita de oro y no es válido pedir que los periodistas sean aspirantes a santo. Para algunos podrán ser discutibles las posiciones del señor Arreola, como son discutibles las de otras plumas en ese mismo diario, como las del otro señor López, el loquito Revueltas o el dere-joto González de Alba, pero cada quien es responsable de lo que escribe y de defender sus ideas, por muy equivocadas que sean.

A Marín y a Gómez les dolió que Arreola diera a entender que son unos miserables. A mí me dolería también, pero hay modos de correr a las personas, sobre todo si tanto se llamaban amigos y se la pasaban sobándose a cada rato cuando entraban en polémica.

En verdad, cuánta miseria de periodismo y de calidad personal. Y lo que nos espera.

Desde acá, nuestra solidaridad con el señor Federico Arreola.

Etiquetas: