martes, junio 20, 2006

2a. vuelta de la primera fase...

Por Jesús Gómez Morán

Siguiendo los cauces del respeto a las trayectorias mundialistas, la cita de Alemania 2006 va cumpliendo un programa de lo pronosticable en un 70 por ciento o quizás un poco más arriba. Concluida la segunda ronda de encuentros por grupos, en el sector en que se ubica el país anfitrión, si bien no podemos desestimar el logro histórico de Ecuador, los cuatro equipos salieron hoy a la cancha con el destino definido. Lo demás, aparentemente, sería lo de menos, pero mientras que Alemania hizo su parte para evitar el prematuro choque con los hijos de la rubia Albión, Polonia dio el cerrojazo de la honrilla al derrotar 2-1 a Costa Rica. Lo cierto, de cualquier modo, es que los calificados fueron los combinados nacionales que lo merecían, en gran medida porque jugaron mejor. Si nada raro acontece, este criterio podrá aplicarse a las escudras del grupo número dos, con una Inglaterra con el pase asegurado y una Suecia que le pasará el costo a Paraguay y al viejo conocido, Aníbal Ruiz, por su falta de ambición y jugar al puntismo.
 
Empero todo este esquema se complica si avanzamos un poco más. El tercer sector muestra un grado menor de sorpresa, pues tanto Argentina (a quien podemos igualar con Alemania y España en cuanto a un brillante desempeño, por lo menos en lo que a estadísticas se refiere, pues estas tres escuadras han podido redondear sus números de modo tal que los de sus puntos coincidan --o superen-- con los de sus goles) como Holanda están del otro lado, a pesar de que se esperaba una lucha más cerrada con Costa de Marfil y Serbia. Pero también es cierto que, por lo que se respecta a su enfrentamiento con Argentina, los marfileños merecían mejor suerte en esta justa mundialista porque, por momentos, jugaron mejor que sus rivales.

Del grupo de México hay pocas cosas que agregar a lo dicho en la anterior entrega: quizá solamente subrayar la forma en que la competición en el torneo local ha afectado (quizás inconscientemente) el desempeño en Alemania porque, como lo hacen nuestros equipos, están acostumbrados a jugarse todo hasta el partido final: en Estados Unidos 94, en Francia 98 y en Corea-Japón (donde calificaron sólo un poquito más desahogados) fue la misma historia. Todo al cuarto para las doce, todo de último momento, todo como el jugador empedernido que en su último lance se juega su resto. Dentro de todo el saldo es positivo (si nos orientamos hacia el pronóstico del partido de mañana): en los tres casos el empate fue suciente, y un empate es todo lo que necesita contra Portugal (además de que, como lo apunté en su oportunidad, la selección nacional necesita rivales de mayor peso histórico para sacar la casta).
 
Tradicional también es el desempeño actual de Italia y Brasil: no habrá nada (creo) que impida su ingreso a la siguiente fase, quizá porque han comprendido la idea de FIFA de expander el futbol por todos los rumbos de la rosa de los vientos, por lo que hasta el momento no han querido apretar el paso y llevársela así, nadando de "a muertito". No obstante, si el buen desempeño en la cancha se reflejara en la calificación a la siguiente etapa, las escuadras de Ghana o la República Checa y Australia merecían trascender. En fin que el grupo de Italia llega también apretado al último partido. Lo mismo sucede en el caso del grupo de Francia, pero aquí el problema ha sido más bien la mediocridad antes que una supuesta estrategia. Tan es así que, en la aportación futbolística que pudiera darse, el equipo que llegara a calificar en lugar de los galos podría mostrar un futbol más vistoso, si no fuera porque los cuatro equipos de este grupo tienen un nivel sumamente irregular. No así España en el último sector, que luego de cobrarle a Túnez la estancia en presidio de don Miguel de Cervantes, estará junto con Ucrania trascendiendo a los octavos. Es más, adelanto que los dos países pueden incluirse de lleno en los cuartos de final. De esta forma el círculo se cierra tal como se abrió: teniendo seguros los nombres de los calificados en el primero y en el octavo grupo...