jueves, diciembre 02, 2010

Hacia una poética del fragmento

Photobucket

(A propósito de
Cuentos para incendiar la oscuridad, de Fernando Reyes)

Por Guillermo Vega Zaragoza

1. Vivimos en la fragmentósfera. El discurso se ha vuelto fragmentario.

2. El discurso extenso se ha convertido en una ilusión. La atención no se fija más que en fragmentos.

3. La realidad siempre ha sido fragmentaria, ya que no podemos captarla en su totalidad. Necesitamos fragmentarla para hacerla soportable.

4. Georg Christoph Lichtenberg, el tatarabuelo del Twitter, dijo en el siglo XVIII: “¡Ah, si pudiera abrir canales en mi cabeza para fomentar el comercio entre mis provisiones de pensamiento! Pero yacen ahí, por centenas, sin beneficio recíproco”.

5. Lo de hoy es la brevedad, ya no hay tiempo para leer algo más grande que lo que puede aparecer en el espacio de una pantalla de computadora. Apenas una ojeada y a lo siguiente.

6. El ciberespacio es el lugar natural para lo breve, lo sentencioso, lo contundente. Es el lugar para la máxima, el aforismo, la greguería, el poemínimo, la minificción, los cuentuitos.

7. Aforismo: Sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte.

8. Otra vez Lichtenberg: “Hay que recomendar con insistencia el método de los borradores; no dejar de escribir ningún giro, ninguna expresión. La riqueza también se obtiene ahorrando verdades de a centavo”.

9. Greguería: Agudeza, imagen en prosa que presenta una visión personal, sorprendente y a veces humorística, de algún aspecto de la realidad, y que fue lanzada y así denominada por el escritor Ramón Gómez de la Serna.

10. “Aquella mujer me miró como a un taxi desocupado”. O: “Los que bajan del avión parecen salir del Arca de Noé”. O: “Abrir un paraguas es como disparar contra la lluvia”.

11. Dijo Efraín Huerta en su Transa poética: “Creo que cada poema es un mundo. Un mundo y aparte. Un territorio cercado, al que no deben penetrar totalmente indocumentados, los huecos, los desapasionados, los censores, los líricamente desmadrados”

12. “Un poemínimo es un mundo, sí, pero a veces advierto que he descubierto una galaxia y que los años luz no cuentan sino como referencia, muy vaga referencia, porque el poemínimo está a la vuelta de la esquina o en la siguiente parada del Metro”.

13. “Un poemínimo es una mariposa loca, capturada a tiempo y a tiempo sometida al rigor de la camisa de fuerza. Y no lo toques ya más, que así es la cosa. la cosa loca, lo imprevisible, lo que te cae encima o tan sólo te roza la estrecha entendedera —y ya se te hizo—.”

14. “De plano/No hay/Peor/Poesía/Que la/Que no se/Hace”: Efraín Huerta.

15. Como dice Gastón Bachelard, refiriéndose a la poesía (así el cuento): “La poesía es metafísica instantánea. En un breve poema, debe dar una visión del universo y el secreto de un alma, un ser y unos objetos”. Y además, en el caso del cuento, debe narrar una historia.

16. La virtualidad hace al microcuento el género literario del siglo XXI por excelencia, como lo demuestra el surgimiento de los llamados “cuentuitos”, que se transmiten a través de la red social Twitter, donde los textos no deben rebasar los 140 caracteres.

17. Entonces, la minificción es el género perfecto para narrar en los tiempos de la fragmentósfera.

18. Muchos escritores aún recelan de la virtualidad, cuando nunca antes había sido posible llegar a tantos lectores potenciales en forma instantánea y tener reatroalimentación inmediata.

19. Para argumentar estos asertos, retomo una serie de twitts escritos por el poeta Aurelio Asiain, que vive en Japón. Él habla de poesía, pero es perfectamente aplicable a la minificción:

20. “Un poema publicado en internet tiene en pocas horas muchos más lectores que impreso en papel. También un libro de poemas”.

21. “Las publicaciones impresas se leen menos, pero reducir al papel el mundo editorial y la vida literaria es ciego. La creación está hoy aquí”.

22. “El prestigio de la letra impresa intimida a muchos buenos escritores, que no se reconocen como tales porque sólo publican en sus blogs”.

23. “La literatura que se escribe, publica y lee en los blogs tiene más lectores que los medios impresos, y sólo el prejuicio la juzga inferior”.

24. “Sólo por prejuicio, también, consideramos alta literatura un haiku de Basho o una copla de Lorca y no tantos tuits que no lo son menos”.

25. “En Japón las novelas de mayor venta en los últimos años se han escrito y publicado primero en teléfonos celulares en millones de ejemplares”.

26. “Hace dos días un memo ironizaba porque escribí que a mí, en Twitter, me interesa descubrir escritores. Pero los encuentro todos los días”.

27. “En unas horas de lectura atenta en Twitter, siguiendo a la gente adecuada, se encuentra más y mejor poesía que en cualquier revista impresa".

28. “La poesía es la única prueba concreta de la existencia del hombre” dijo Cardoza y Aragón. Dicho de otro modo: no hay humanidad sin poesía”.

29. “La poesía no es un género literario. Es un fenómeno lingüístico y no sólo lingüístico. Es una forma particular de la producción de sentido.”

30. “La poesía existe desde mucho antes que los libros, el papel y la escritura. Sobrevivirá a los libros impresos, la televisión y la internet”.

31. En su Breve manual para reconocer minicuentos, Violeta Rojo dice: “El minicuento no es un cuento tradiciona, narra sus historias de una manera distinta, más sugerente y elíptica mediante relaciones intertextuales, pero no por eso más simple”.

32. Dice Lauro Zavala: “La minificción es la narrativa que cabe en el espacio de una página”. Se caracteriza por la brevedad, la diversidad, la complicidad, la fractalidad, la fugacidad y la virtualidad.

33. La brevedad, porque va de una oración hasta una página; la minificción se carateriza por su diversidad temática y de recursos utilizados; requiere un profundo involucramiento del lector para desentrañar los múltiples significados que se pueden encerrar en tan pocas palabras.

34. La fractalidad, se refiere al carácter fragmentario del minicuento, que puede ser interpretado de manera independiente o como parte de una unidad más amplia, es decir, al mismo tiempo puede ser principio, parte media o final de algo mayor.

35. La fugacidad lo emparenta con el chiste, pero que lo lleva más allá de la ocurrencia o lo chusco.

36. En México la minificción tiene antecedentes desde la época colonial y aún antes, pero es en el siglo XX cuando inicia el florecimiento del género con autores como Alfonso Reyes, Julio Torri, Juan José Arreola, Edmundo Valadés, Augusto Monterroso, José de la Colina, Felipe Garrido, René Avilés Fabila y Guillermo Samperio, hasta los más recientes exponentes, como Marcial Fernández, Alberto Chimal, Leo Eduardo Mendoza y Armando Alanís, entre muchos otros.

37. Fernando Reyes es escritor, ensayista, poeta, novelista, editor, cuentista, profesor y ahora minificcionista.

38. Cuentos para incendiar la oscuridad (VersoDestierro, 2010) está formado por 85 cuentos agrupados en 12 secciones.

39. Armando Alanís en la solapa del libro: “Los cuentos de Fernando Reyes poseen todos los ingredientes de las mejores miniaturas narrativas: concentración, ironía, juegos con el lenguaje, recreación novedosa de algunos clásicos de la literatura, crítica social, y la necesaria vuelta de tuerca en la última línea”.

40. Añade Alanís: “Todas las historias de este libro, de la primera a la última, combaten con éxito el tedio de la vida cotidiana y nos recuerdan que la literatura, tanto para el escritor como para el lector, puede ser un asunto tan divertido como diabólico".

41. “El cuento no es difícil, sino peligroso”, dice Andrés Neuman. “La escritura del cuento es tan drástica como la cocción de un pez globo: si el breve y elemental proceso no sale bien, mejor despedirse del asunto. En el cuento está prohibido equivocarse. Y sin embargo nosotros, que somos tan falibles, no podemos resistirnos. La tentación es grande. El buen sabor de terminar un cuento sólo es comparable al fatal veneno de empezar mal. La pequeña receta es arriesgada. La recompensa ambigua, apenas perceptible, es seguir aquí: casi en el mismo lugar donde estábamos”.

42. El peligro de malograr un cuento se multlipica por cien o mil en el caso de la minificción. Hasta una coma puede echar a perder el efecto buscado.

43. En su libro, Fernando Reyes domina con maestría los diversos recursos del minicuento: la intertextualidad, la ironía, la sorpresa, el retruécano, la fábula, la contrafábula, la paradoja, el absurdo, el cuasi chiste… Algunos ejemplos:

44. Investigación a fondo. Se descubrió quiénes fueron los autores intelectuales del crimen del gusto por la lectura. Fueron precisamente ellos: los autores intelectuales.

45. Y no pudo escribir su último cuento. Y no pudo escribir su último cuen

46. Medianía. La mitad de la vida se la pasó queriendo ser diferente. La otra mitad se la pasó queriendo ser igual a los demás. A la mitad del camino ya había perdido todo.

47. El cristal con que se mira. Después de un accidente, el hombre comenzó a padecer una extraña enfermedad que consistía en mirar todo de color gris. Como era una persona de mente muy abierta, empredendor y optimista, a los dos meses se quitó la vida.

48. Diagnóstico. El Quijote fue perdiendo su hermosa locura cuando comenzó a leer libros de autoayuda.

49. Metamorfosis. A mi buen amigo Vega Zaragoza, por Gregorio Samsa y el Absentha. A sus 24 años, encerrado en su buhardilla, el alcohol lo estaba consumiendo. Cuando tomaba, no era él. Se transformaba de una manera inaudita cada que bebía. No tenía remedio, la bebida lo había cambiado. El final de su vida era predecible: la anciana murió de una congestión alcohólica, sola en su buhardilla.

50. Bienvenido Fernando Reyes a la fragmentósfera.