viernes, marzo 31, 2006

Se consumó la infamia

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¡Métanse su ley por donde les quepa, pinches senadores vendepatrias!


APROBADA LA LEY TELEVISA
 
El Congreso mexicano, en una maratónica sesión que se prolongó hasta la madrugada del viernes, aprobó una reforma a la ley de radio y televisión que ha sido blanco de críticas que aseguran está diseñada para favorecer a los gigantes de medios del país.
 
La noche del jueves, el Senado aprobó en lo general por 81 votos a favor, 40 en contra y 4 abstenciones, la iniciativa que la Cámara de Diputados había aprobado por unanimidad en diciembre.
 
Los senadores continuaron la discusión para tratar algunos artículos reservados del dictamen original, que al final no fueron modificados. En lo particular, 78 legisladores votaron a favor, 37 en contra y uno se abstuvo.
 
"Está aprobado en lo general y en lo particular el decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Ley Federal de Telecomunicaciones, y de la Ley Federal de Radio y Televisión," dijo el presidente del senado, Enrique Jackson.
 
"Pasa al Ejecutivo de la Unión para sus efectos constitucionales," agregó el legislador para poner fin a la discusión que duró más de catorce horas.
 
Los detractores de la reforma aseguran que privilegia los intereses de compañías como Televisa, la principal cadena de medios de habla hispana en el mundo, y que deja marginado el tema de los medios públicos.
 
Por eso algunos críticos bautizaron la norma como "Ley Televisa."
La ley, que entre otras cosas permite a los concesionarios prestar servicios adicionales a través de sus redes sin mayor trámite, pasará a manos del presidente Vicente Fox para ser promulgada.
 
MAS ESPACIO, MISMOS JUGADORES

Una vez que se adopten los estándares de transmisión digital, cambio que el país proyectó finalizar en el 2021, las estaciones de radio y televisión necesitarán menor espacio del espectro radioeléctrico para sus señales.
 
En otros países, las frecuencias liberadas tras la adopción de estándares de transmisión digital son recuperadas por el estado, que las licita para el ingreso de nuevos jugadores al mercado, pero la nueva ley mexicana las deja en poder de sus actuales concesionarios.
 
La reforma abre la puerta para que los operadores privados usen esos espacios para ofrecer servicios de telecomunicaciones o incrementar su número de estaciones, pero los medios públicos quedaron al margen del beneficio.
 
Las estaciones públicas y comunitarias han dicho que el nuevo reglamento pone en riesgo su existencia ante un mayor número de competidores con más recursos.
 
El estatal Instituto Mexicano de la Radio (IMER) se manifestó el miércoles transmitiendo a través de sus 17 estaciones, siete de estas en la capital del país, una misma canción. Las estaciones públicas de televisión Once TV y Canal 22 también protestaron.
 
El jueves centenares de personas, en su mayoría estudiantes y trabajadores de medios públicos, se manifestaron afuera de la Cámara Alta gritando consignas como "¡senador vendido, el pueblo está ofendido!" o "¡el pueblo detesta una ley como esta!."
 
Incluso el candidato favorito para ganar la presidencia en los comicios del 2 de julio, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, pidió el miércoles que la aprobación de la ley fuera aplazada para someterla a un análisis más riguroso.

jueves, marzo 30, 2006

Desplegado de la revista etcétera (al cual se suma este tundeteclas)

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Descanse en paz El Grafógrafo

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Murió Salvador Elizondo, uno de los paradigmas de nuestra cultura

Por PABLO ESPINOSA,
ARTURO GARCIA,
ERICKA MONTAÑO
Y ANGEL VARGAS

Tomado de La Jornada

La noche del miércoles 29 de marzo el maestro Salvador Elizondo, uno de los autores fundamentales de la cultura mexicana, ''pasó dulcemente del sueño a la muerte, a los 73 años y como él quería: sin sufrimiento y rodeado de su familia, en su cama", narró a La Jornada su esposa, la fotógrafa Paulina Lavista.

El autor de una de las obras clásicas del siglo XX, Farabeuf, libró una batalla ejemplar contra el cáncer. Hace pocos meses dio a conocer la redición de esa obra en ocasión del 40 aniversario de su publicación y otorgó su última entrevista a La Jornada para sellar tal ocasión.

Ayer, cuenta Paulina Lavista, ''el desenlace ocurrió rápidamente. En su habitación, rodeado de sus hijas (su hijo Pablo vuela en avión para despedirlo), tranquilo, tuvo una agonía de sólo unas cinco horas y su tránsito del sueño a la muerte fue tranquilo, en reposo".

El maestro Elizondo, añade su esposa, ''deja una obra considerable. Una de sus últimas alegrías consistió en que llevamos él y yo la semana pasada su última obra al Fondo de Cultura Económica (FCE), a la que alcanzó a poner el título: Pasado anterior, y reúne más de 300 artículos que publicó en el viejo unomásuno, que es el antecedente de La Jornada".

Ese libro será publicado en breve. Mientras tanto, los restos mortales de su autor estarán a partir de las 11 horas en la funeraria Gayosso de Félix Cuevas.

Salvador Elizondo recibe hoy un homenaje de cuerpo presente en el Palacio de Bellas Artes, de 14 a 16 horas; luego será incinerado.

De las artes plásticas a las letras

La muerte no era un tema que preocupara a Elizondo, según manifestó en la entrevista concedida a este diario. Dijo que la conoció cuando fue sometido a una operación quirúrgica hace cerca de tres años:

''La muerte es nada. ¡Nada! Creo que si hay infierno y cielo, será muy divertido. Las 10 horas que estuve con anestesia, son las mejores que he pasado en mi vida, sumido en la nada: ni más grande ni más chico, ni más bueno ni más malo, ni más corto ni más largo. Todo da igual."

Salvador Elizondo Alcalde -dice su ficha correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua, de la cual era miembro de número- nació en la ciudad de México en 1932.

Hizo sus estudios de primaria en los colegios Alemán y México, de secundaria en una escuela particular en Estados Unidos y de preparatoria en la Universidad de Ottawa.

Posteriormente efectuó cursos para el diploma en Inglaterra, Francia e Italia. Solamente obtuvo el de Cambridge, años más tarde. Como nunca pudo revalidar sus estudios hechos en el extranjero tuvo que asistir a la universidad a título de alumno irregular.

Asimismo, cursó la carrera de artes plásticas ante de decidirse definitivamente por las letras, área en la cual también ejerció la docencia. Entre otros centros, en el seminario de Poesía Angloamericana Comparada en la Dirección de Estudios Superiores de la Universidad Nacional Autónoma de México y desde 1968 fue asesor literario del Centro Mexicano de Escritores.

Para el también poeta, ensayista, dramaturgo y crítico, resultaba curioso e inclusive divertido que se le encasillara como escritor maldito, de acuerdo con lo dicho en una entrevista con este diario en 2005:

''Eso de escritor maldito viene por un libro que escribió Verlaine sobre algunos de sus contemporáneos. A mí me parecería fantástico ser un escritor maldito como los que Verlaine pone en su libro. Maldito, ¿en qué sentido?, les diría yo, si he sido feliz toda la vida y no siento que recaiga, hasta ahorita, ninguna maldición sobre mi vida, más que esta operación que me hicieron hace casi dos años, que era una cosa necesaria.''

Además de Farabeuf o la crónica de un instante, la amplia bibliografía de Elizondo comprende títulos como Poemas (1960), Luchino Visconti (1963), Narda o el verano (1966, cuentos), Autobiografía (1966), El Hipogeo secreto (1968) y Cuaderno de escritura (1969).

También El retrato de Zoe (1969), El grafógrafo (1972), Contextos (1973) Museo Poético (1974), Antología personal (1974), Miscast (1981), Camera Lucida (1983), La luz que regresa (1984) y Elsinore (1988).

Predilección por El grafógrafo

En los albores de 2000, Elizondo habló también con La Jornada en torno de su quehacer literario. Dijo entonces: ''(...) Creo que los temas que se abordan en mi literatura y la manera de hacerlo corresponden a una cierta determinación del lector que no comprende o no abarca al público general, sino a un público que más o menos esté interiorizado en las formas de la literatura que yo utilizo.

''No podría de ninguna manera pensar que mis libros están destinados a todos, desgraciadamente. Pero así es la vida, no puedo cambiar mi personalidad. Por otra parte, creo que esto de los libros especializados no es un problema estrictamente mío. Creo que todos los libros tienen un público particular que es quien los aprecia."

Salvador Elizondo consideraba a El grafógrafo como su ''obra con mayúsculas, sin olvidar desde luego el resto de mis trabajos. Pero yo al menos, muy modestamente, me quedaría con ese solo trabajo".

El poder de la gente (y de los blogs)

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"¡Mi no saber qué tener en los ojous that only fuckin' mexicans veo!"

Estrictamente personal

Es otro rollo

por Raymundo Riva Palacio

El Universal Gráfico
Miércoles 29 de marzo de 2006

El FBI se pregunta cómo se movilizó medio millón de indocumentados en Los Ángeles, desafiando a las policías y a los agentes de migración. Se extrañan que en Denver hayan marchado 50 mil personas y que en Dallas, los estudiantes de bachillerato no sólo salieran a las calles, sino que llegaran a enfrentarse con la policía. Sospecha que la única razón por la cual pueden movilizarse tan rápidamente, y tantos, es con mucho dinero, cuya liquidez sólo podría provenir de los cárteles de la droga.

En su análisis cuadrado y simplificado, descartaron el fenómeno de la tecnodemocracia, que sin ser una categoría en la ciencia política, todavía, se puede explicar por la manera cómo, a través de medios de comunicación alternos, se organizan políticamente grupos sociales con objetivos comunes.

Olvidan cómo las telenovelas sensibilizaron a los venezolanos sobre la corrupción que terminó con el gobierno de Carlos Andrés Pérez, o cómo por teléfonos celulares se organizó la resistencia que acabó finalmente con la dictadura de Ferdinand Marcos en Filipinas.

El destino finalmente alcanzó a la máxima potencia tecnológica que, por primera vez, está viviendo de primera mano la utilización de medios viejos y medios nuevos en la organización política masiva, por encima y por fuera de los órganos políticos, en nuevas formas de asociación y acción.

En Los Ángeles protestaron este domingo cuando menos medio millón de personas, una cifra que nunca se había visto en esa ciudad, superior a los miles que marcharon contra la Proposición 187 en 1994, y muy arriba de los números que registró la histórica marcha por los derechos chicanos en 1968. Fue mayor a la Gran Marcha de Martín Luther King que desembarcó 200 mil personas en Washington en la cúspide por los derechos civiles de los negros en 1964, y que se acercó a las cifras de la enorme manifestación en la capital estadounidense para la legalización del aborto. Pero la marcha en Los Ángeles, como las manifestaciones en todas las ciudades del sur de California, en Phoenix y en Dallas, por mencionar sólo algunas otras, su organización modifica por completo las formas como, hasta este fin de semana pasado, se habían realizado protestas en Estados Unidos.

Los blogs y los correos electrónicos en internet, los mensajes de texto en los celulares y la participación activa de los disc jockeys fueron fundamentales. Ya no fue la Iglesia católica, históricamente defensora en el sur de Estados Unidos de los indocumentados, ni las viejas organizaciones chicanas, o los activistas que en el pasado coronaron con éxito huelgas de indocumentados en algunos de los condados más conservadores, quienes lograron sacar a la calle a decenas de miles de personas. En Los Ángeles, el botón más ilustrativo, los organizadores contemplaban una presencia de apenas 20 mil personas, pero la participación decidida de Eddie Sotelo, quien cruzó ilegalmente de México a Estados Unidos en 1986, desde su programa de radio, uno de los más escuchados en el mercado hispano norteamericano, urgió a sus radioescuchas a participar en la marcha.

Sotelo, según publicó Los Angeles Times, convenció a otras celebridades de la radio hispana para que también convocaran a la marcha, después de que los organizadores le explicaron las implicaciones legales de aprobarse la iniciativa que originalmente presentó el diputado republicano James Sensenbrenner. En Los Ángeles, como sucedió también en Dallas, la comunicación pasó individualmente a través de mensajes de texto en los teléfonos celulares, que junto con los blogs, contribuyeron enormemente a que los estudiantes salieran a las calles en respaldo de los inmigrantes.

En Dallas, reportó The Dallas Morning News, la organización estudiantil comenzó cuando los preparatorianos hispanos comenzaron a ver blogs de sus contrapartes en Los Ángeles, y en particular el de una jovencita en California quien escribió: "Nos están haciendo parecer a mi familia como criminales. Nos están poniendo como una estadística, como un número. Pero no lo somos. Estamos aquí para ayudar".

Las movilizaciones tuvieron como epicentros a nuevos actores que, sin venir del ámbito político, jugaron un papel político estratégico en la organización de la gente. A través de los medios, de internet y de los celulares, el mensaje que se transmitió fue participar en un acontecimiento familiar que podría afectar su vida futura, mediante el cual rechazarían la violencia y a todos aquellos que quisieran provocarlos. El éxito fue rotundo, pero dejó a muchos perplejos. Es muy temprano para saber si lo que sucedió en los últimos días redefinirá las nuevas formas de organización política. Pero lo que sí queda claro, y tendría que ser una lección universal, es que la gente ya no se siente representada por los partidos o las organizaciones políticas actuales, y está en busca afanosa de nuevos liderazgos en quienes confiar.

rriva@eluniversal.com.mx
r_rivapalacio@yahoo.com

miércoles, marzo 29, 2006

Sabiduría callejera

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"Usted sabe que puede contar conmigo: La Pared"

"He aquí el trabajo del periodista: No tener ideas y expresarlas libremente"

"Trabajadores del mundo...uníos (última llamada)"

"El gobierno es como los cines de barrio: te hacen entrar y después te cambian el programa"

"Si su pared es el límite de su propiedad, déjenos decorar sus limitaciones"

"Aproveche: haga el amor antes de que lo privaticen"

"Estamos en las puertas del siglo XXI. ¿Dónde está la llavecita?"

"Señor dueño de casa: nada personal, pero su pared tiene un no se qué..."

"Ciudad: ¿a quién quieres domesticar con tanta furia? ¿A mí?"

"Busco cosas buenas en ti, pero parece que las tiraste todas"

"La democracia total es el amor: gozan los de arriba y los de abajo"

"Ya me decidí... Mi binomio son tus ojos"

"Podrán privatizar las cordilleras... pero los cóndores ya se habrán ido"

"¿Por qué el animal humano no está en ningun zoodiaco?"

"Periodista: quítale el condón a tu pluma"

"Menos mal que los pájaros se siguen cagando en las estatuas"

"Se vende país con vista al mar"

"Vendo alfombra mágica para castillo en el aire"

"¿Hasta dónde nos puede llevar el suave vuelo de la yerba?"

"Antes volábamos con utopías, ahora con coca"

"Recuperemos nuestras raíces: practiquemos la poligamia"

"Aquí necesitamos más anarco iris"

"Las putas al poder. Sus hijos ya fallaron"

Graffitis tomados de Patricio Falconi, Esa maldita pared, Quito, Funda-Futuro Ediciones, 1995. 

Miedo

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por Raymond Carver

Miedo de ver una patrulla policial detenerse frente a la casa.
Miedo de quedarme dormido durante la noche.
Miedo de no poder dormir.
Miedo de que el pasado regrese.
Miedo de que el presente tome vuelo.
Miedo del teléfono que suena en el silencio de la noche muerta.
Miedo a las tormentas eléctricas.
Miedo de la mujer de servicio que tiene una cicatriz en la mejilla.
Miedo a los perros aunque me digan que no muerden.
¡Miedo a la ansiedad!
Miedo a tener que identificar el cuerpo de un amigo muerto.
Miedo de quedarme sin dinero.
Miedo de tener mucho, aunque sea difícil de creer.
Miedo a los perfiles psicológicos.
Miedo a llegar tarde y de llegar antes que cualquiera.
Miedo a ver la escritura de mis hijos en la cubierta de un sobre.
Miedo a verlos morir antes que yo, y me sienta culpable.
Miedo a tener que vivir con mi madre durante su vejez, y la mía.
Miedo a la confusión.
Miedo a que este día termine con una nota triste.
Miedo a despertarme y ver que te has ido.
Miedo a no amar y miedo a no amar demasiado.
Miedo a que lo que ame sea letal para aquellos que amo.
Miedo a la muerte.
Miedo a vivir demasiado tiempo.
Miedo a la muerte.
Ya dije eso.

martes, marzo 28, 2006

BOICOT A LAS TELEVISORAS

por Víctor Hernández

Televisa y TV Azteca se salieron con la suya. Compraron al congreso, intimidaron a los partidos políticos, y finalmente torcieron todo lo que era torcible para adueñarse SIN PAGAR UN SÓLO QUINTO (estamos hablando de mil millones de DÓLARES que Televisa no va a tener que pagar cuando, por ley, debería hacerlo) de las vías de comunicación que son propiedad de la nación por medio de la aprobación de LEY TELEVISA.

Cómplices de este atraco en despoblado fueron Felipe Calderón y Roberto Madrazo, quienes enviaron a sus operadores a convencer a los senadores de sus partidos que aprobaran la ley Televisa a cambio de dádivas a su favor.

Se tiene programado que la ley Televisa se votará en el pleno del Senado para el Jueves 30 de Marzo. Es de dudarse que los senadores maiceados vayan a dar rechazar la ley Televisa puesto que los presidentes de sus partidos ya operaron a favor.

Puesto que las televisoras creen que pueden hacer con el patrimonio de todos los mexicanos lo que se les pegue la gana, llamo entonces a todos los lectores a BOICOTEAR a las televisoras.

Este boicot consiste en NO PRENDER LA TELEVISIÓN POR UNA SEMANA. Desconéctenla. NO prendan la televisión. Punto. A las televisoras el único lugar donde se les puede pegar que de verdad les duela es EN EL BOLSILLO. Mientras menos gente vea la tele, más dinero pierden.

Por favor reenvíen este mensaje a cuantas personas puedan. Hablen con sus conocidos y CONVENZANLOS de que si de verdad queremos hacerle un bien al país tenemos que dejar de ser rehenes de las televisoras. ¿Querían comprar al senado? Ahora se van a quedar sin auditorio.

Esto sólo resultará si de verdad nos unimos para boicotear a las televisoras. Si medio millón de emigrantes marchando en las calles de Los Angeles para demandar que se le diera marcha atrás a las leyes anti-emigrantes lograron doblegar hasta a George Bush, nosotros también podemos doblegar a las televisoras.

RECUERDEN: las televisoras pierden solamente si apagamos la tele. No mas telenovelas, no mas futbol. No mas reality shows. Hay que pegarles donde les duele: en la cartera. Mientras menos gente vea la televisión, menos patrocinadores van a tener y menos dinero van a poder ganar a nuestras costillas.

Esto es de especial importancia para hoy, el miercoles y el Jueves. Envíen este mensaje por e-mail volanteenlo y convenzan a cuantas personas puedan de que DESCONECTEN SU TELEVISIÓN.

Tomado de http://senderodelpeje.blogspot.com/2006/03/boicot-las-televisoras.html

Buenas noches, que les vaya bien

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A la hora de la comida me fui al cine que está enfrente de la oficina a ver Good night and good luck, la nueva película dirigida y actuada por George Clooney. La fui a ver porque Fernanda Solórzano la recomendó muchísimo en su programa del sábado en el canal 40.

Y sí, ante los acontecimientos actuales, no sólo de Estados Unidos sino también de México, es posible sacar muchas conclusiones a partir de lo que plantea.

La historia es muy sencilla. A principios de los años 50, en los albores de la televisión, Ed Murrow es un periodista que conduce un programa político en la CBS. Estamos en plena caza de brujas del macarthismo, que fue cuando a un senador loco de Wisconsin, Joe McCarthy, se le ocurrió perseguir a todo mundo acusándolo de comunista (igualito que Baby Bush ahora se la pasa acusando a todo mundo de terrorista).

Murrow se enfrenta a McCarthy, exhibe en su programa los métodos fascistas y tramposos del senador para inculpar a gente inocente, y sale triunfante. Nada más queen lugar de premiarlo casi casi lo corren de la estación. ¿Por qué? Porque su programa no tiene rating ni patrocinadores y por eso lo van a pasar al horario del domingo. Es decir, la dictadura del rating.

La película comienza y termina con Murrow dando un mensaje en un homenaje que le rinden varios años después y habla sobre el futuro (es decir, el hoy) de la televisión, y todo se ha cumplido. La televisión no educa, sino embrutece; no sirve para liberar la conciencia sino para alienarla.

Lamento decir que en el cine nada más estábamos cinco personas (bueno, martes a las 3 de la tarde no es la mejor hora para ir al cine), pero habla bastante de la respuesta que ha de tener entre el público masivo. Está filmada en blanco y negro, es sumamente retórica y quien no sepa nada de historia se va a dar una perdida fenomenal, pues va a entender bien poco. No obstante, la realización es impecable, las actuaciones mejores y la música celestial.

Se trata de un “cine con ideas” al que no está acostumbrado el gran público ni de aquí ni de allá. Y por lo mismo vale la pena verla. Aunque más me gustaría que la vieran los políticos y los ejecutivos de las televisoras, pero eso sí ya es demasiado pedir.

La pistola en la cien

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"Esos Azcárraga de plano nos la ganan. Finísimas personas. Son como de la familia"

No sé si ustedes le hayan seguido la pista a la nota de la nueva Ley de Radio y TV que andan aprobando en el Congreso.

Si no lo han hecho, pueden darse una enteradita en estos dos enlaces:

Google News México

El Sendero del Peje al 2006

La neta es que ayer sí ya me dio miedo. Las dos grandes televisoras, en sus noticieros estelares, dieron casi el mismo mensaje:

“No le anden buscando ruido al chicharrón, porque aquí nomás los de nosotros truenan”.

Y para que vean cómo se las gastan, le dieron su primera abolladita al Peje: la encuesta de Mitofski ya lo sitúa apenas a 7 puntos de Calderón. De puntito en puntito, para julio ya lo alcanzó y la elección va a estar de fotografía.

En la revista Proceso de esta semana, Jenaro Villamil relata lo que pasó en una reunión de funcionarios con ejecutivos de Televisa en Valle de Bravo:

Era la noche del viernes 3 de febrero. En el hotel restaurante Rodavento de Valle de Bravo, la cantante colombiana Shakira acababa de terminar su espectáculo ante las casi 100 personas que Televisa invitó a una "encerrona" de dos días. Los tres principales candidatos presidenciales -Andrés Manuel López Obrador, Felipe Calderón Hinojosa y Roberto Madrazo- ya habían comparecido ante un incisivo Bernardo Gómez, vicepresidente de la empresa.

Una vez concluido el acto de Shakira, Gómez animó a los invitados a presenciar una pelea de gallos en un palenque improvisado en los jardines de ese hermoso lugar, que cuenta con cabañas, spas privados y lagos artificiales, y que colinda con los terrenos donde tanto él como Emilio Azcárraga Jean construyen sus mansiones en Valle de Bravo.

De este lado, dijo Bernardo Gómez, está el "gallo" de Televisa, y en el otro, el "gallo" de TV Azteca. Su amigo y jefe, Emilio Azcárraga Jean, se le acercó y le sugirió que no hiciera esas comparaciones. Engallado, Gómez prefirió sujetar a una de las aves de pelea y les dijo a los presentes: "Aunque Emilio no quiere que se mencione a nadie, sí quiero decirles que esto le puede suceder a quien se meta con Televisa".

Y degolló al ave...

Un silencio incómodo rodeó la escena. La fiesta había terminado.

Para muchos de los asistentes, incluyendo a senadores como Emilio Gamboa Patrón, integrantes de los equipos de los candidatos presidenciales e incluso para invitados especiales como el exdirector de la CIA George Tennet, y para la mayoría de los periodistas y comentaristas estelares de Televisa, el mensaje había sido muy claro.

¿Qué diferencia hay entre los métodos de los nuevos juniors de Televisa y los de la familia Corleone en El Padrino?

"Tengo una propuesta que no vas a poder rechazar".

Imagínense cómo se va a poner cuando a los capos del narco les dé por entrar de lleno a la política.

¡Carajo! Y mi plan B, que era escaparme a Francia, cada vez parece más lejano.

domingo, marzo 26, 2006

¿Y a ti, qué tal te va?

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"No, pues yo, en comparación con ustedes, me la estoy pasando a todo dar"

Sonó el teléfono el sábado en la tarde:

— Sí, diga.

— Habla la mujer de tu vida —me dijo.

Tenía varios meses que no sabía nada de ella. Ahora es una exitosa ejecutiva de publicidad y relaciones públicas.

Me invitó a cenar. Crepas.

—¿Y cómo te ha ido? —pregunté inocentemente, para luego hincarle el diente al platillo que tenía delante.

Me contó que no le han pagado desde hace dos meses, que le rebotaron sus recibos de honorarios por falta de CURP, que se pasó una semana sin dormir por organizar un evento, que a media semana le dio un gripón loco, que es muy posible que no le den la plaza que le habían prometido. Y que antes de todo eso se cayó por las escaleras y se lastimó los meniscos de una rodilla, por lo que es posible que la operen en los próximos días.

Luego sonrió y me dijo:

— ¿Y a ti, qué tal va?

Yo tenía pensado platicarle sobre el "infierno" que había pasado unos días antes por mis fallidos lances con la joven poeta en ciernes, quien al final decidió despedirme con una delicada y encantadora patada en el culo. Pero me ganó algo así como una especie de pudor:

— ¿A mí? La verdad es que a toda madre.

jueves, marzo 23, 2006

El Poeta

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Jaime Sabines nació el 25 de marzo de 1926 y murió el 19 de marzo de 1999. Es decir, en estos días, al mismo tiempo que celebramos su nacimiento, rememoramos su deceso.

Esta crónica entrevista la publiqué en la revista Voces de Teléfonos de México, exactamente un año antes de la muerte del poeta. Una versión reducida apareció en el entonces semanario etcétera, en un número especial dedicado a Sabines un mes antes de su muerte.

Jaime Sabines: “Con la poesía, el hombre crece, se limpia, se hace mejor”

Por Guillermo Vega Zaragoza


La poesía llegó a tiempo a la cita con los telefonistas, que el 21 de marzo colmaron el Teatro Ferrocarrilero para acudir al recital de uno de los más grandes poetas vivos de México y, sin duda alguna, el más popular. ¿Quién que no se ha sentido tocado por la poesía de Jaime Sabines? Desde una hora antes empezaron a llegar los asistentes a las afueras del teatro para asegurar su lugar en lo que, ya desde entonces lo sabían, sería una velada inolvidable.

Un poco después, en silla de ruedas, llegó el maestro Sabines, acompañado por su fiel asistente Benito, quien lo ayudó a subir por las empinadas escaleras de la parte trasera del teatro. Como ya se sabe, Sabines se tiene que valer del bastón como resultado de las innumerables operaciones a que se ha visto sometido como consecuencia de una caída hace ya casi nueve años.

Y ahí estaba el poeta, saludando a los tramoyistas del teatro, quienes veían un partido de futbol por televisión. Sabines le comenta a Benito: “Mira, es el que estabas viendo”. Entonces le pedimos la entrevista. Nos observa con la mirada que le valió ser conocido como “El Zarco Sabines”. “Pero van a ser nada más dos o tres preguntas, ¿no?” Para aislarnos del bullicio futbolero y de los preparativos del recital, nos dirigimos al escenario. El telón todavía estaba abajo. Apenas una mesa, flanqueada por dos discretos floreros. Un vaso, una botella de agua y un micrófono. “¿No está conectado todavía, verdad?”, dice el poeta mientras lo confirma con unos golpecitos al micrófono.

La obra del autor de “Los amorosos”, “La luna”, “Tía Chofi” y cientos de poemas más, se ha recopilado en su libro Recuento de poemas 1950-1993, con base en el cual se ha realizado la selección Recogiendo poemas, con prólogo de Carlos Monsiváis, publicado por Teléfonos de México y Ediciones Zarebska, con un tiraje de 500 mil ejemplares (quizá el mayor tiraje que de libro de poemas alguno se haya realizado en México). Esta obra incluye un nuevo poema titulado “¿Qué busco?”, escrito especialmente por Sabines para la edición. Esta colección exclusiva para TELMEX es un regalo para los Clientes de la Empresa y para los telefonistas que se han destacado por sus años de servicio.

Con la advertencia de que deben ser pocas preguntas, mientras se comienza a escuchar el murmullo del público que entra a la sala, vamos directo al grano:

- En este momento, haciendo un balance entre lo malo y lo bueno que le ha pasado últimamente, ¿le sigue gustando Dios? (Tal parece que el poeta no esperaba una pregunta de este tipo para iniciar la entrevista. Sonríe, carraspea un poco, como para dar tiempo a encontrar la respuesta adecuada)

Esa es una pregunta bastante difícil, porque Dios nunca me ha gustado ni me ha disgustado. En realidad creo que la pregunta debería ser si sigo creyendo o no en Dios. Yo no tengo un Dios antropomórfico. Yo escribí un poema sobre Dios hace dos o tres años, como para decirle a la gente: “Miren, este es mi Dios actual”. Es un Dios barato, que se concibe, que quiero hacerle entender a la gente cómo es ese Dios. Entonces necesito hacer un Dios de la forma del hombre, con los problemas y los percances que le pasan al hombre. Obviamente no es ése mi concepto verdadero de Dios. Mi concepto verdadero de Dios es mucho más profundo. Dios no es antropomórfico, no es ni siquiera un hombre, no tiene una imagen, no tiene una semejanza, es un absoluto total en el que uno se pierde definitivamente. Entonces para hablar de Dios hemos hecho esa imagen del Dios un poco torero, un poco elegante.

¿Entonces el Diablo y usted se siguen entendiendo o no?

(Vuelve a reír) Desde luego. El Diablo es un gran amigo nuestro, con el que nos entendemos todos los días, pero tampoco es esa esencia del Diablo como si fuera una cosa atroz o abominable. El Diablo es una bella persona con la que uno puede platicar cotidianamente.

¿Hay alguna relación entre ser buen poeta y ser buena persona? ¿La poesía nos hace mejores? ¿La poesía es capaz de mejorar a las personas?

Yo creo que sí. Fundamentalmente si uno toma en serio la poesía, debe de ser un momento en que el hombre se supera a sí mismo. El momento poético es un momento de lucidez tremenda, en que el hombre crece, se entrega a los demás de un manera total y uniforme. Yo sí creo que el momento poético es un momento de servicio para el hombre, para los demás, desde luego, por lo que uno escribe, pero fundamentalmente el hombre crece, se limpia, se hace mejor.

Si tuviera que describir el material con el que hace su poesía ¿cuál sería?

Acero, pan, la harina, el lodo, la rosa, la madera (El poeta toca con la mano la mesa, señala el florero, juguetea con la pluma). Todos son materiales con los que uno hace la poesía. Todos son materiales con los que se siente uno mejor y que se prestan para que uno acuda a la gente.

¿Considera que la poesía es un oficio, un don o algo que se tiene que cargar como una maldición?

Podría ser todo eso, pero la poesía es fundamentalmente un ejercicio de la inteligencia y de la sensibilidad humana. Un ejercicio cotidiano, hasta el grado que lo llevamos todos los días, está con nosotros y la poesía es la que trata de arreglar, de aplicarse, de hacer las cosas cotidianamente. La poesía es un beneficio diurno y nocturno del hombre.

¿Qué le parece que su poesía inspire otro tipo de obras artísticas como el disco de Hebe Rossell sobre Tarumba, obras de teatro como la de Gilberto Guerrero, “Desdén: el último danzón”?

A mí me parece bien. No tengo ningún obstáculo en negar la posibilidad de que se acerquen a mi poesía y la utilicen para hacer un canto religioso o una obra de teatro. Se han dado casos que usan la poesía para esas cosas. Creo que es legítimo cuando me piden permiso, bueno, aunque relativamente, porque muchas veces no me dicen nada pero de todos modos lo hacen. Lo importante es que lo hagan bien, en el sentido de que lo quieran hacer. Eso es todo. Ni me opongo ni busco a propósito esas cosas.

Tengo una lista de poetas mexicanos que quisiera que en cuanto escuche el nombre de cada uno me dijera lo primero que le venga a la cabeza. Empecemos con Ramón López Velarde.

Es uno de los grandes poetas de México que se ha perdido un poco en sus propios problemas, pero ahí está presente.

Elías Nandino.

Un viejito muy agradable, muy simpático el viejo, que en los últimos años despertó de verdad su fuerza poética, que no tenía en un principio, en que hacía cosas aisladamente, pero en los últimos diez o doce años de su propia vida le entró a la poesía con todas las ganas del mundo y logró cosas valiosas.

Efraín Huerta.

Yo lo quise mucho. Fuimos grandes amigos y considero que es uno de los poetas importantes, de los grandes poetas de México.

Rubén Bonifaz Nuño.

Aunque está casi ciego actualmente, está haciendo cosas extraordinarias. Antier leí en la prensa que iba a leer una obra sobre Hesíodo que él había traducido durante dos años. Es un muchacho muy estudioso, muy aplicado, y que como poeta tiene una gran popularidad.

Efraín Bartolomé.

Está empezando pero con muy buenos pasos. Es paisano mío, chiapaneco también, y fui yo tal vez el de los que lo iniciaron hace 20 ó 22 años para que escribiera verdadera poesía, al grado que hice que se quitara un pedazo del nombre y se quedó Efraín Bartolomé nada más. Maravilloso prospecto para la poesía en México.

Jaime Sabines.

(Ríe y entorna los ojos, carraspea) Es otro que medio conozco y que está haciendo el esfuerzo por colocarse bien en la poesía mexicana.

¿Todavía sigue escribiendo en libretas de contabilidad?

Sí, absolutamente. Nada más que ya casi no escribo. Con esto de las enfermedades, de las operaciones y todo, me he pasado casi ocho o nueve años, casi sin escribir. Dos o tres poemas importantes y lo demás, pues, puros arreglitos medio musicales nada más, pero casi no tienen ninguna importancia.

¿Cómo le gustaría ser recordado?

Yo no sé. Ser recordado depende toda la gente que me recuerde, cada una de las gentes, me van a recordar de un modo distinto. Los que me conocieron me van a recordar con todos mis defectos, mis errores humanos y todo. Los que no me conocieron y solamente amaron al poeta, ésos me van a deificar. Pero en el otro lado, en el camino del olvido, para mí me es totalmente indiferente. No pretendo nada. Sé que la poesía puede durar 50, 60 ó 100 años, un poco más tal vez, pero en el fondo no tiene nada que ver con la persona de uno. La poesía se va a deshacer, uno se va deshacer, tal vez uno se deshaga más pronto que la poesía, pero la poesía se va ir deshaciendo en la boca de los demás y llegará un momento en que ya nadie sepa de uno nada. Eso es lo normal, además. Enteramente normal.

Conforme avanza esta última respuesta el poeta se va sumergiendo en sus propios pensamientos. Sus palabras finales son apenas un murmullo que se pierde en el bullicio de un auditorio rebosante ya con cerca de 2,000 personas. Los organizadores anuncian el inicio del recital. El lugar se oscurece totalmente. Se levanta el telón y aparece, apenas iluminada, la figura frágil de Jaime Sabines en su silla de ruedas. El aplauso es atronador. El sillerío permanece en penumbras. Entonces Sabines suplica: “Le pido a los señores de la luz que iluminen la sala porque quiero ver la cara de ustedes”. Y, emulando al Creador, se hace la luz. Caray, piensa uno, hasta cuando pide algo tan simple parece que está diciendo un poema.

Sin más, inicia la lectura de “Yo no lo sé de cierto”, de su primer libro Horal, de 1950. Y a lo largo de 33 poemas (cifra por demás significativa, como la edad que tenía Cristo al ser crucificado) y poco más de una hora de lectura, Sabines nos sumerge en el poder balsámico de la palabra poética. El público aplaude cada poema, con distinta intensidad, celebran sobre todo los “caballitos de batalla”, los clásicos poemas sabinesianos (“Los amorosos”, “La cojita está embarazada”, “Te quiero a las diez de la mañana”, “No es que muera de amor”, “El peatón”, “La luna”), aunque, contrariamente a otras ocasiones, Sabines lee fragmentos de Tarumba, su legendario y largo poema de 1956.

A la mitad del recital, el poeta pregunta a quienes forman el público si ya se cansaron. Un rotundo no. Aprovechando la oportunidad alguien grita desde el anonimato: “¡Algo sobre la muerte del mayor Sabines!” El poeta se disculpa: “Ese hay que leerlo completo y no tenemos tiempo. Si leo sólo fragmentos le hace daño al poema”. La voz de Sabines, aunque única y poderosa, ya se oye cansada, carraspea, toma agua, un par de ocasiones pierde el hilo de la lectura, pero la poesía sigue ahí. Anuncia que sólo leerá tres poemas más. Otro multitudinario no. “¿Cómo de que no?”, bromea. “Nada más tres y ya”. Termina con “La luna” y el aplauso de pie, largo, emocionado, como siempre. El poeta se levanta de su silla. Agradece y cruza los brazos.

Entonces los organizadores anuncian que el maestro aceptará firmar libros, nada más que con orden para evitar aglomeraciones. Se forma una instantánea y largísima fila. Muchas mujeres, de todas las edades, una niñita de lentes con una ajada edición de Recuento de poemas (seguramente de su papá), parejas de novios, estudiantes con sus morrales, hombres maduros, todos quieren estar cerca del poeta, quien apenas tiene tiempo de escuchar el nombre y plasmar la dedicatoria y la rúbrica. Así, casi una hora después, salimos a la segunda noche primaveral, fresca y silenciosa, donde segirán retumbando 50, 60 ó 100 años más, quién sabe, las palabras de Jaime Sabines.


La semana de su muerte Raúl Trejo publicó este texto en su columna del periódico La Crónica de Hoy:

SOCIEDAD Y PODER DOMINICAL

El Poeta

RAUL TREJO DELARBRE


Jaime Sabines es un hecho social. Más allá de la subjetividad de cada quien, pero también gracias a ella, el poeta moviliza voluntades, trasciende generaciones, convoca multitudes como ningún otro escritor contemporáneo. Es, de esa manera, un acontecimiento político. Su muerte ha reunido a ciudadanos y a poderosos. Se le ha llorado con sinceridad. Se le ha querido utilizar con impúdica desfachatez. El lo supo con tanta perspicacia que se anticipó a los excesos con motivo de su muerte.

Poeta de la muerte, Sabines lo fue del amor, del asombro, de la vida. Su pasión por (y en) el desgarramiento fue vehículo, nunca estorbo para encontrar la trascendencia, sin afectaciones, de los hallazgos que regala la vida diaria. Murió después de estar mirando la bugambilia compañera de sus últimos días. Vivió regalando la mirada ora alegre y jovial, también taciturna y acerada, de sus más conocidos poemas.

Procesión en tarde encapotada

Cada quien tiene a su Sabines personal. Pero son legiones quienes habiéndose asomado a ella, se han quedado para siempre con girones memorables de la escritura del poeta chiapaneco.

[Las muchachas que devanan sueños en el presagio de aquel silencio fino, tembloroso, insoportable que les avisó Sabines. Las mujeres y los hombres que se han ido quedando solos poco a poco. Aquellos que en noche de farra y sexo pudieron cortar con relámpagos de alcohol la obscuridad de las pupilas. Los que, cuando la ausencia de sus muertos, encontraron compañía en los sonetos inclementes que le escribió a su padre. Todos somos deudos de Sabines y experimentamos hoy aquel sacudimiento de las ramas que él sintió cimbrarse ante el hachazo al tronco perdurable. Conozco una mujer que alguna vez se derritió en suspiros cuando encontró en un verso de Sabines la descripción exacta de sus sueños marítimos. Tengo un amigo que en innumerables ocasiones y con increíble éxito ante las mujeres, en bares y fiestas dijo ser Sabines y en más de un sentido seguramente lo era. Hay tantos y tantos beneficiarios del poeta que ayer por la tarde, estoy seguro, brindamos o lloramos o ambas cosas cuando sabíamos que su cortejo fúnebre recorría las calles de una ciudad nublada (la procesión del entierro en las calles de la ciudad es ominosamente patética... la carroza avanza, se detiene, acelera de nuevo, y uno piensa que hasta los muertos tienen que respetar las leyes de tránsito, escribió en su Diario semanario)].

Movilizador de multitudes

Desde el viernes se han repetido, jamás hasta el cansancio, algunos de sus versos más famosos. Son poemas que han sido recitados, y utilizados, por varias generaciones que, gracias a Sabines, rompen el mito de que los mexicanos no son lectores. El año pasado una selección de esos poemas, patrocinada por Telmex, tuvo un tiraje de 500 mil ejemplares.

Los recitales de Sabines en Bellas Artes, en Ciudad Universitaria o en escenarios de provincia, fueron desusados por las multitudes que allí se congregaron. Miles y miles, fundamentalmente jóvenes, acudieron en esas ocasiones no para escuchar algo nuevo, sino para reconocerse en aquel hombre que, en muletas o silla de ruedas después del accidente que lo marcaría para siempre, les leía versos ya de todos conocidos.

Esa propagación masiva hace peculiar a la poesía de Sabines. Quizá sus poemas más populares no son los de más afinada calidad literaria, pero eso para sus lectores ha sido lo de menos. Sabines demostró que las cosas fundamentales pueden ser nombradas de manera muy directa. Ese, el gran mérito para el alcance social de su poesía, ahora también es reconocido como reivindicable rasgo literario.

No siempre fue así. Sabines, hombre de afectos y fidelidades, no se allanó, sin embargo, a ninguna corriente cultural. Sus poemas llegaron a ser duramente cuestionados antes de que él tuviera la presencia pública que, hoy, hace de su muerte un acontecimiento nacional. Así es como llegó a escribir, acerca de los siempre resbaladizos criterios para apreciar a la poesía.

Hay dos clases de poetas modernos: aquellos, sutiles y profundos, que adivinan la esencia de las cosas y escriben:

“Lucero, luz cero, luz Eros, la garganta de la luz pare colores coleros”, etcétera, y aquellos que se tropiezan con una piedra y dicen “pinche piedra”.

Los primeros son los más afortunados. Siempre encuentran un crítico inteligente que escribe un tratado “Sobre las relaciones ocultas entre el objeto y la palabra y las posibilidades existenciales de la metáfora no formulada”. —De ellos es el Olimpo, que en estos días se llama simplemente el Club de la Fama”.

Congruencia personal y pública

Su experiencia poética, Sabines la cultivó en la vida ordinaria, fuera de los cenáculos intelectuales. Eso no fue necesariamente un mérito, simplemente se trata de un dato fundamental en su biografía. A diferencia de otros escritores, Sabines tuvo ocupaciones distintas de las literarias. Como estudiante de medicina, conoció las pobrezas del cuerpo humano. Vendedor de telas, barrendero frente a su establecimiento, supo de las penurias de quienes se ganan el sustento en oficios inevitablemente prosaicos (Quise hacer dinero/vivir sin trabajar/disfrutar de las cosas del mundo./Pero ya estaba escrito/que he de comer mi piedra/con el sudor de mi corazón, escribió hace más de 30 años.)

Sabines no hizo populismo con ese origen, ni pretendió ser poeta del pueblo. Pero esa contundente sencillez de su poesía le permitía explicar, como le dijo a Guillermo Vega Zaragoza en una entrevista en 1998: “Acero, pan, harina, lodo, la rosa, la madera. Todos son materiales con los que uno hace poesía. Todos son materiales con los que se siente uno mejor y se prestan para que uno acuda a la gente”.

La gente era la que iba a él. En tropel, cada vez que se podía. Pero Sabines fue a la gente, a su vez, por medio de la política. No fue la etapa más brillante de su biografía porque no era lo suyo, pero su militancia partidaria y su presencia en la Cámara de Diputados, fueron parte de la congruencia personal y pública de Jaime Sabines.

Ahora hay quienes, en un acto de enajenación, pretenden que se trataba de dos personas: uno, el poeta, beneficiario de la aclamación y el afecto; el otro, el político, cuestionado no tanto por su membresía en el PRI sino porque cometió el desacato de cuestionar al neozapatismo.

Política, desencanto y amargura

Sabines no calló sus ideas políticas. A veces se olvida que, hace tres décadas, la suya fue de las pocas voces que se levantaron, no sin riesgos por cierto, para dolerse de la matanza del 2 de octubre.

Tlatelolco será mencionado en los años que vienen
como hoy hablamos de Río Blanco y Cananea,
pero esto fue peor,
aquí han matado al pueblo:
no eran obreros parapetados en la huelga,
eran mujeres y niños, estudiantes,
jovencitos de quince años,
una muchacha que iba al cine,
una criatura en el vientre de su madre,
todos barridos, certeramente acribillados,
por la metralla del Orden y la Justicia Social

En aquel largo poema, profuso en desencanto y amargura, Sabines repetía la vergüenza que experimentaba ante ese crimen e ironizaba ante la forzosa unidad nacional pretendida por el gobierno. Un sexenio más tarde, aceptó ser diputado federal por Chiapas, experiencia que repitió en 1998 como diputado por el DF. No puede decirse que Sabines engañase a sus convicciones en esa posición pública. Su hermano Juan había sido senador y sería gobernador de su estado en 1979. El lo llevó a la política activa, según explicó el poeta en numerosas ocasiones.

Ahora que Sabines ha muerto se erigen inopinados beneficiarios suyos. Antier, a la capilla fúnebre, acudió Porfirio Muñoz Ledo, quien ni siquiera allí dejó de hablar de su tema favorito, que es él mismo. Muñoz Ledo aseguró que fue él, siendo presidente nacional del PRI, quien convenció a Sabines de aceptar la candidatura a diputado y una y otra vez se refirió al poeta como “Juan”. Cuando un reportero le hizo notar la equivocación, el legislador perredista corrigió sin inmutarse y siguió hablando, de él y Sabines —en ese orden.

“Quiero mostrar, no demostrar”.

Lejos de la prosopopeya y la jactancia de algunos de sus apologistas de ocasión, Sabines era profundamente modesto acerca de los asuntos públicos. Tanto que, quizá en la exageración, escribió en 1961:

“No quiero convencer a nadie de nada. Tratar de convencer a otra persona es indecoroso, es atentar contra su libertad de pensar o de creer o de hacer lo que le dé la gana. Yo quiero sólo enseñar, dar a conocer, mostrar, no demostrar. Que cada uno llegue a la verdad por sus propios pasos, y que nadie le llame equivocado o limitado. (¿Quién es quién para decir ‘esto es así’, si la historia de la humanidad no es más que una historia de contradicciones y de tanteos y de búsquedas?)

“Si a alguien he de convencer algún día, ese alguien ha de ser yo mismo. Convencerme de que no vale la pena llorar, ni afligirse, ni pensar en la muerte. ‘La vejez, la enfermedad y la muerte’, de Buda, no son más que la muerte y la muerte es inevitable. Tan inevitable como el nacimiento”.

Aprendizaje, paciencia... e injurias

No trataba de convencer, pero el poeta tenía certezas y, como pocos, puso en papel y tinta las certidumbres de otros. No sabemos si se convenció de aquella verdad cardinal sobre la muerte y la aflicción que tanto le inquietaba, pero acaso no era humildad sino aprensión la que expresaba de la siguiente manera:

“Nadie puede vivir de cara a la verdad
sin caer enfermo o dolerse hasta los huesos.
Porque la verdad es que somos débiles y miserables
y necesitamos amar, ampararnos, esperar, creer y
afirmar.
No podemos vivir a la intemperie
en el sólo minuto que nos es dado.

Sabines tenía sus verdades —y las decía. Se guareció de la intemperie pero, sobre todo, se acercó a los asuntos públicos a través de una participación política que desempeñó con el mismo realismo con que vendía telas en Tuxtla Gutiérrez. Más que lo que pudo haber dicho en la Cámara, se recuerda su presencia emblemática: el poeta en medio del alboroto de los políticos; él, señor de las palabras, abrumado de palabrería. Tanto se aburría o trataba de encontrar, irónico, tan heterodoxo sentido a aquella tormenta de dichos, que alguna vez inventarió las imprecaciones que los diputados de la oposición les dirigían a los priistas.

En octubre de 1994, Sabines le platicó a Susana Rosas, de etcétera: “Era mi deber asistir a las reuniones de la Cámara, ahí vas aprendiendo. En primer lugar tienes que aprender a tener paciencia para soportar 14 horas de discursos y controlarte a ti mismo, tus impulsos. Eso lo aprendí en el 88 durante el Colegio Electoral. A los del PRI nos mentaban la madre hasta que terminaba la sesión y todos teníamos la consigna de no responder, había que morderse la lengua para no protestar. ‘Uleros, uleros’, gritaban de las galerías, también los de la oposición nos decían majadería y media. Un día me puse a apuntar todos los insultos que nos decían, se me asomó Martha Anaya, de Excélsior, y me preguntó qué era aquello. ‘Son los insultos que nos dicen’. ‘Dame esa lista, por favor’, la publicó y eso bajó la tensión entre los diputados del PRI. Eran 84 insultos. Del zoológico fueron como 12, bueyes, corderos, borregos, arrieros, hasta extraterrestres nos dijeron”.

Un poeta políticamente incorrecto

Peores cosas, sobre todo con más alevosía, le dijeron a Sabines hace algo más de un año, a comienzos de marzo de 1998, cuando se atrevió a criticar al obispo Samuel Ruiz y a la manipulación de los indios de Chiapas a cargo del Ejército Zapatista. Entonces le llovieron detractores ofendidos no porque esas críticas se dijeran en público, sino porque era Sabines quien las pronunciaba.

Aquella actitud fue de una significativa intolerancia por parte de un segmento del “chapatismo chic” como ha sido denominado. Esos defensores del subcomandante, hasta entonces le habían dispensado a Sabines su membresía priista, a la que consideraban incómoda pero nada más extravagante. Sin embargo nunca le perdonaron que discrepara con la guerrilla neozapatista, es decir, que fuera políticamente incorrecto según los códigos de ese segmento.

Aquella fue prácticamente una crucifixión del poeta, con una furia exacerbada no sólo ante la enorme autoridad moral de Sabines sino porque él sí conocía de los asuntos de Chiapas. A Sabines le dolían profundamente la miseria pero, también, el revoltijo político en su estado.

“... esa cosa de los Hombres ilustres”.

Ahora que ha muerto, incluso algunos de quienes hace un año lo denostaban se lucirán elogiando a Sabines.

El poeta y, sobre todo, sus poemas, son de todos. Cada quien tendrá al Sabines que prefiera, o que pueda, aunque algunos deban hacer una incómoda y traicionera separación entre el hombre y su obra. En todo caso, será preciso recordar que Sabines prevenía sobre la condición egoísta del homenaje póstumo:

No hay poesía en la muerte.
En la muerte no hay nada.

Cuando escribió sobre el deceso de su amiga Rosario Castellanos, en un poema lleno de furia y tristeza, Jaime Sabines se anticipaba respecto de su propia muerte:

Cómo duele, te digo que te traigan,
te pongan, te coloquen, te manejen,
te lleven de honra en honra funeraria!
(No me vayan a hacer a mí esa cosa
de los Hombres Ilustres, con una chingada)

“La poesía, en boca de los demás”

Aunque le pesara, Sabines es un hombre ilustre. Es parte de los sentimientos de millones de compatriotas suyos. Cada quien con su Sabines, habrá de recordarlo según el amor que haya interiorizado, o de acuerdo con las muertes que haya sobrellevado gracias a la poesía de ese chiapaneco querido —y hoy llorado ¿Cómo le gustaría ser recordado?, le preguntó el año pasado Guillermo Vega Zaragoza. El poeta dijo, entonces:

“Yo no sé. Ser recordado depende de la gente que me recuerde, cada una de las gentes me va a recordar de un modo distinto. Los que me conocieron me van a recordar con todos mis defectos, mis errores humanos y todo. Los que no me conocieron y solamente amaron al poeta, ésos me van a deificar. Pero en el otro lado, en el camino del olvido, a mí me es totalmente indiferente. No pretendo nada. Sé que la poesía puede durar 50, 60 o 100 años, un poco más tal vez, pero en el fondo no tiene nada que ver con la persona de uno. La poesía se va a deshacer, uno se va a deshacer, tal vez uno se deshaga más pronto que la poesía, pero la poesía se va ir deshaciendo en la boca de los demás y llegará un momento en que ya nadie sepa de uno nada. Eso es lo normal, además. Enteramente normal”.

***

Digamos, entonces, con Sabines y gracias a él, en serio:

“Te digo en serio que la muerte no existe. De pronto lo descubres. Cuando el pedazo de carbón ya no es más madera quemada sino carbón a solas, lleno de sí mismo, con su propia vida; cuando la corteza del árbol o la hoja desprendida flota sobre el arroyo, y la piedra en el fondo junto a los caracoles crece mansamente; el agua llena de tantas cosas minúsculas, llena de luz, de música, de insectos destruidos, de zancudos cristianos caminando sobre su superficie; el agua que se bebe la sombra de los árboles; el ganado a su orilla, las quietas vacas en el viento, el viento quieto como una transparencia; toda la tarde, todo el concierto, la armonía, el deslumbrante misterio que estaba allí a tu alcance, tan sencillo y tan simple. Y tú dentro de todo, con todo en ti mismo —Te digo que sólo la vida existe.

(Tomado de http://www.cronica.com.mx/1999/mar/21/art01.html)

miércoles, marzo 22, 2006

¿Fuera máscaras con el Delegado Zero?

En la portada del Milenio Diario de hoy:

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martes, marzo 21, 2006

"What a fuckin' wonderful world"

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Pues el sábado fui a ver Un mundo maravilloso, la nueva película de Luis Estrada. La vi en el Cinemark del CNA que está a la vuelta de mi casa. La sala estaba semivacía. Además, por los aironazos, se estuvo yendo la luz a cada rato y la planta de luz del cine no entraba a funcionar inmediatamente, a esto se le suma que se veía que el “cácaro” era medio pendejo, pues hubo momentos en que no se oía el sonido de la película. Llegué a pensar que podía deberse a un “complot”, pero era demasiada paranoia.

Lo que sí fue algo deliberado para bajarle la audiencia fue estrenarla en pleno puente vacacional. Como se sabe, los distribuidores y los exhibidores (casi todos gringos) son los que deciden cuándo se estrenan las películas, y si se toma en cuenta que el 95 por ciento de las películas que se estrenan en nuestro país, pues ya se sabe lo que les espera a las películas mexicanas: tienen que hacer cola.

La película está dirigida específicamente al público que tiene la costumbre (y desde luego el dinero) de ir al cine: a la clase media medio ilustrada. Se trata de una farsa de humor negro contada en clave de cuento de hadas. Incluso así está concebida la estética de la fotografía y la producción.

Estrada no deja títere con cabeza. En ese “mundo maravilloso” todos son (somos, Kemosabi) unos verdaderos hijos de la chingada: los ricos, los pobres; los funcionarios, el pueblo; la prensa, la iglesia. Aparentemente la clase media es la única que se salva… pero nada más aparentemente. Los clasemedieros son los que viven en las casas que quisieran tener los pobres y son también los que les dan un pan y una cobija en Navidad, son los que dan donativos en el Teletón y creen que “Dios nunca abandona si se tiene fe”.

Como dijo el otro día Víctor Ugalde, en la película no hay un solo personaje positivo con el cual identificarse, por lo que desde el tercer acto la cosa se empieza a descomponer. No hay a quien irle. Ni siquiera a la clase media, que parece ser la más “buena” o “menos mala”, pero resulta al final la víctima más trágica, precisamente por su inconciencia, por su pasividad, por vivir en su “mundito” acogedor de trabajito, casita, carrito, hijitos y jardincito.

Por lo demás, casi todas las actuaciones están buenísimas. Parece que están todos los actores y actrices del cine actual (al parecer nomás faltaron los Bichir y Gael).

Pero no se las cuento para que la vayan a ver y reflexionen sobre ella, a ver si le agarran la onda y les cae el veinte de que la cosa está de la chingada y se va a poner peor si seguimos en nuestra pasividad y valemadrismo clasemediero.

Nada más les digo que al final, como en Titanic, se mueren todos, jajajaja.

Qué bueno que a mí no me queda el saco

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Él es Pablo Boullosa. Por favor, no lo odien por ser bonito ni por no ser de esos intelectuales nerds, losers y fracasados con las mujeres

Hace unos días apareció esta nota (http://www.cronica.com.mx/nota.php?idc=231993), a propósito del primer aniversario de un programa que se llama Domingo Siete. ¿Que nunca lo han visto? Ah, pues es que está en el peor horario posible para un programa de supuesto corte "cultural": los domingos por la mañana.

Aún así, sus conductores (el "simpático" Nicolás Alvarado, la guapa Fernanda Solórzano, la "culta" Marisol Schulz, Déborah Holtz, Javier Cruz y el "modesto" Pablo Boullosa) están muy optimistas por los resultados obtenidos con su "novedoso" concepto de programa cultural,donde todos ellos se ponen a opinar sobre determinado tema sentados en una sala o una mesa de comedor (¡uy, qué interesante y original!), y a veces tienen un artista invitado al que ponen ¡a cocinar! Esperan que pronto los pongan en otro horario.

Lo más interesante de todo es este comentario de Boullosa:

NO BUSCAN SER MODELOS

Conocedores del gran número de seguidores que han captado, no desean convertirse en ejemplos a seguir:

“No pretendo que los jóvenes ni que nadie nos emule en lo personal. Me gustaría más bien transmitir una idea diferente del intelectual, la del tipo que es desarrapado, nerd, distraído, loser, estrafalario, loco, que fracasará con las mujeres por necesidad. Creo que es importante romper con esa caricatura que le ha hecho mucho daño a la sociedad”, comentó Boullosa.


Pues yo, por mi parte, ni aludido me siento porque soy el prototipo viviente del "metrosexual intelectual": visto como un dandy, no me la paso encerrado leyendo, estoy siempre a las vivas y nunca se me olvidan mis citas, no tengo tics ni aficiones raras, estoy totalmente integrado a la sociedad y todas las mujeres que me conocen quisieran saciar sus bajos instintos conmigo y usarme como un simple objeto sexual, lo cual me deprime a veces, porque lo que yo quiero es establecer una relación profunda y comprometida, plena de ternura y comprensión.

Cuánta razón tiene Pablito: pinches intelectuales pandrosos, le han hecho mucho mal a la sociedad. Por culpa de unos cuantos nos juzgan a todos.

Te acompaño, Pablito, en tu cruzada por la reivindicación del nuevo intelectual del siglo XXI, sobre todo porque aplicas todos estos preceptos en las "originales" propuestas de tus programas "culturales".

lunes, marzo 20, 2006

Locos, pendejos o idiotas

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Honorable Congreso de la Unión: Esto de ser Presidente está a toda madre, ¡Yijajay!


Hace unos días apareció esta nota:

Busca Senado dar a conocer salud del presidente
16-03-2006

(Tomado de La Crisis: http://www.lacrisis.com.mx/index.php?option=content&task=view&id=1480&Itemid=184

Luego de la polémica que en su momento generará la incertidumbre vinculada al estado de salud del presidente Vicente Fox Quesada, el Grupo Parlamentario del PRI en el Senado presentó una iniciativa para abrir a la opinión pública la salud física y mental del Ejecutivo federal.

Las reformas a la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental establecen que con la aprobación de una tercera parte, ya sea de la Cámara de Diputados o de Senadores, será posible conocer el estado de salud en que se encuentra el presidente de la República.

La senadora priísta Dulce María Sauri expuso en tribuna que a lo largo del actual gobierno han surgido dudas sobre una posible enfermedad mental del presidente Vicente Fox y los medicamentos que toma para ello.

“Se impone la necesidad de que, en casos específicos, justificados, pueda ser develada información médica que, de otro modo, debiera ser confidencial, porque no puede anteponerse el legítimo derecho e interés personal cuando pueda ponerse en peligro la debida marcha de las instituciones del Estado y/o su conducción por las personas físicas que hayan sido seleccionadas como legítimas depositarias de su autoridad”.

Conocer el estado de salud del titular del Ejecutivo federal, abundó, es trascendente, tratándose de la responsabilidad que tiene quien dirige el destino de más de 100 millones de personas.

Enfatizó que situaciones específicas se justifica conocer el expediente clínico del presidente y de otros altos servidores públicos, a fin de conocer padecimientos físicos o mentales, así como datos sobre el consumo de medicamentos, en la medida en que de lo anterior pueda derivarse que su desempeño esté comprometido por desequilibrios fisiológicos o psicológicos.

“Nos limitamos a proponer el acceso tratándose de órganos unipersonales de elevada autoridad, porque somos conscientes de la importancia de salvaguardar la privacidad y confidencialidad que requieren los datos de índole médica”, manifestó.

Dijo que conocer el expediente médico del Presidente y otros servidores públicos es una medida importante a partir del debate por la resolución del IFAI de que la Presidencia no estaba obligada a informar del nombre de los medicamentos consumidos por Fox, al considerar que se trataba de información confidencial.


La propuesta de la señadora Dino-Sauri se me hace limitada. Así como los partidos deben entregar su plataforma de gobierno, el IFE debería exigir como requisito para el registro que TODOS los candidatos a puestos de elección popular presenten examen de aptitudes físicas, mentales e intelectuales y su declaración patrimonial. Y todo esto hacerlo extensivo a los gobiernos estatales y municipales.

Porque si ya fueron electos, sirve de muy poco saber después si el que se eligió está loco, pendejo, idiota, o es un raterazo.

Sería un poquito más tardado y algo más costoso, pero así nos aseguraríamos un poco más de que los posibles gobernantes son personas en plenitud de facultades y con probidad moral.

Claro, también tendríamos que prevenir de que no los "entoloachen" durante su mandato, pero eso ya sería mucho pedir. ¿No lo creen?

jueves, marzo 16, 2006

La vida, el caos y el arte

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Éricka y Diego, cuando formaban la pareja ideal de la "juventud dorada" regiomontana
En un post ya atrasadito, la inquieta e inteligente Ira, escribe a propósito del caso del filicida de Monterrey:

Es más fácil creerle a un asesino en el cine que en una nota de periódico. Siempre que los entrevistan me parece que hay algo burdo en sus motivos. No se ven particularmente infelices: sus neurosis son iguales a las mías. Lloran con Bambi, se masturban de vez en cuando, se caen del pesero, se fletan las colas del banco. Las cajeras del Wal-mart los tratan igual de mal, quieren un auto del año y sacarse la lotería.

La pregunta no es qué los convierte en asesinos, sino qué los hace diferentes a mí.

Allí está el tipo que hizo de su taxi una bola de boliche contra varios pequeños afuera de un kinder.

Allí está la mataviejitas que acabará por vender su historia a un guionista fracasado y regenteando los cigarros en prisión.

Allí esta el niño Santoy, que inaugura el asesino que privará en esta década: un chavillo clasemediero estudioso, blanco, guapetón y con futuro. El asesino del absurdo, el asesino aburrido, el cínico, una bestia solapada por la familia.

En cambio en una peli todo tiene sentido. Tus maestros de guión chingan hasta cansarse para que no se te ocurra escribir un personaje sin motivos: es un acomplejado, es feo (o gordo je), lo violaba su mamá, whatever. Tu personaje es un monstruo, pero tú escritor sabes por qué.

El cine no es realidad. El arte ordena el pinche caos que es la vida.


En efecto: casos como el de la Mataviejitas, éste de Santoy, o el del multiasesino Magaña (que mató a una familia completa, incluidas las sirvientas, en Tepepan), nos muestran que no son muy diferentes a nuestros vecinos o a nosotros mismos, que comen, duermen, cagan, se masturban, chillan, se encabronan, igualito a cualueira de nosotros.

A ver: ¿de veras "igualito"?

Veo la entrevista que le hizo Carlos Loret de Mola al papá de Diego Santoy. El señor habla sin inmutarse siquiera, como si le estuvieran preguntando sobre qué opina de que a su hijo lo hayan multado por pasarse un alto. Es decir, ni una muestra de sentimiento, pena, dolor o vergüenza. Nada. No se atreve a tanto, a decir que su hijo es inocente, pero sí siembra la duda de que hay contradicciones en las diversas declaraciones. Es decir, se niega a creer que su hijo haya sido capaz de hacer lo que dicen que hizo.

Luego leo la carta que escribió Ericka Peña, la ex novia y hermana de los dos niños asesinados. Es de una incoherencia bárbara, no sólo por como cuenta los hechos sino por la forma en que los evalúa. Claro, se puede argumentar que estaba bajo presión, aturdida, nerviosa o lo que sea, pero la nota revela a una chica sumamente desequilibrada, incapaz de evaluar la realidad, de darse cuenta de la gravedad de los acontecimientos. Es decir, tampoco se dio cuenta de lo que era capaz de hacer Dieguito.

Ayer, la madre de Erika dio una conferencia de prensa. Carajo, parecía más una artista de televisión, preocupada por verse bien en pantalla, maquillada, con lente ocuro y toda la cosa, que una madre a la que le mataron a dos hijos pequeños y a una casi la dejan lisiada. ¡Qué no vio nunca que el tal Dieguito es un cinicazo y un hijo de la chinagada manipulador psicópata? Pues no, al parecer a la señora le importaba más considerarlo un "niño encantador" y un "buen prospecto de matrimonio" para su hija que darse cuenta de cómo era el muchachito. Y luego esa estupidez de "yo no soy Dios para juzgar" y "lo perdono".

Es cierto: uno como maestro de guión o novela se la pasa chinga y chinga con eso de inventarles siempre a los personajes una motivación para sus actos, porque así es la vida. Nada en lo que intervienen seres humanos sucede de a gratis. Incluso lo más descabellado, la maldad más gratuita posible, tiene una motivación, una causa, un origen. Que nos parezca oculto, lo neguemos aunque sea evidente, o de plano no lo queramos o no lo sepamos ver, es otra cosa.

Y el trabajo del escritor es escudriñar en esos abismos del alma humana que permanecen invisibles incluso a los familiares, a los amigos y a las personas más cercanas a los personajes, cuantimás a las cámaras de televisión y a las notas periodísticas, porque además, en casos como éste, los pendejos periodistas nada más buscan el morbo y el sentimentalismo ramplón, en lugar de explorar e investigar. Es decir, el escritor es un buzo en las aguas negras del alma humana.

Sí, en efecto: el arte nos da la ilusión de que la vida tiene un orden. Por eso no podemos dejar de escribir: para tratar de encontrarle un poco de orden a este pinche caos que a veces nos parece la vida.

miércoles, marzo 15, 2006

Invitación... con toda la intención

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El perpetrador del libelo en persona
(se le puede encontrar en su sitio:
http:www.ignaciomartin.com)


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El mago de Viena

Proyecto 40: ¿"Por un México libre"?

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¿A poco no se ven bien "mothernos", "libres" y "democráticos"?

Lo que ha sucedido con el otrora CNI Canal 40 (ahora se llama Proyecto 40) fue un segundo "Chiquihuitazo", pero ahora, en lugar de comandos armados, lo hicieron con comandos legales (que a veces son más mortíferos).

Como Javier Moreno Valle anda a salto de mata huyendo de Hacienda, TV Azteca orquestó una chicanada para hacerse del control del canal, argumentando que Hernán Cabalceta (ex cuate de JMV) es el nuevo presidente del Consejo de Administración, porque tiene el 5 % de las acciones (las cuales, por cierto, se las regaló JMV).

Así las cosas (cómo me encantan las muletillas), ahora TV Azteca decidió hacer bien el chanchullo (lo que ellos entienden por bien) y le armaron al canal una programación que es como un Frankenstein.

Véase si no:

- Noticieros sin periodistas (¿o me van a decir que Andrés Roehmer lo es, o Luis Niño de Rivera?) La Pilar Alvarez Laso lo que necesita es un buen maquillista, porque siempre que sale parece que le acaban de dar una buena zarandeada, o que se fue de peda y no le dio tiempo de arreglarse, y a la pobrecita de Carolina Rocha la corrió Loret de Mola porque no sabía ni leer.

- Mesas de debate que más bien parecen sucedáneos de “Ventaneando” o “Los Protagonistas”, pero sobre temas políticos: todos se arrebatan la palabra y nadie termina de plantear su idea.

- Un programa con encuestadores que nomás se la pasan faroleando sus métodos, haciéndole al pitoniso y echándose tierra.

-Otro programa sobre lo que sucede en el Congreso durante la semana (uta, ha de ser re emocionante), conducido por yuppies egresados del ITAM en espera de agarrar chamba de asesores en el próximo gobierno.

- El regreso del insufrible David Páramo y un patiño al que corrieron de Televisa.

- El retorno (por si alguien lo había extrañado) del "independiente" y "objetivo" Jorge Fernández Meléndez y su "Séptimo Día".

- Un programa de “variedades” el sábado en la noche que se llama “La noche es joven” (uf, qué original), con el “ocurrente” Ángel Dehesa, que es la prueba viviente de que la simpatía y el ingenio no son genes transmisibles (es hijo de Germán Dehesa, para más señas).

- Entrevistas con Carlos Alazraki, cuyos entrevistados casi casi se entrevistan solos, porque el señor tiene una cara de hueva que no puede con ella (con Zabludowski, éste se la pasó tome y tome café en lugar de hablar).

- Lo único salvable es el programa con los periodistas de El Universal, el maratón de películas de los sábados (descontando los insoportables comentarios de Silvestre López Portillo, castigo que se aguanta nada más porque a veces lo acompaña la guapa Fernanda Solórzano), los documentales históricos y sobre escritores (ha habido unos muy buenos sobre Carver, Wells, Verne y Chandler), y un clon de “La dichosa palabra” del 22 (¿será porque lo coordina Pablo Boullosa?), que se llama “Los cuadernos de la noche”, donde participan, entre otros, Mónica Lavín y Alejandro Rosas.

Ah, y se me olvidaba: que Vanessa Bauche sustituyó a la insoportable Katia D’Artigues en “Entre lo público y lo privado”.

A TV Azteca le pasa lo mismo que al PRI: como no están acostumbrados a la democracia, cuando les da por ser demócratas, les gana la risa, porque ni ellos mismos se la creen. Igual en Proyecto 40, cuyo slogan es “Por un México libre”.

Ay, sí tú: ha de ser libre de leyes, para que puedan hacer lo que les dé la gana (incluso delinquir) y que nadie les diga ni les haga nada.

El último grano de Arena

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La primera que dio el grito de alarma fue Eve Gil, quien avisó por correo electrónico que el suplemento Arena de Excélsior desaparecería sin explicación alguna. También lo hizo Alberto Chimal.

Luego Edilberto Aldán y la misma Eve publicaron en sus blogs el mensaje que la sección "La Silla Eléctrica" del suplemento Confabulario de El Universal dedicó al caso:

Los encargados de La Silla Eléctrica informamos a los lectores que el Suplemento Arena, del periódico Excélsior, dejará de aparecer a partir de este domingo.

Un espacio más se pierde para la cultura. En medio de la reestructuración del diario comprado recientemente por Olegario Vázquez Raña, el director de
Arena, Miguel Barberena, no recibió siquiera la oportunidad de despedirse de quienes, desde hacía siete años, seguíamos uno de los suplementos más apasionados y dignos en estos tiempos de frivolidad y barbarie. Los verdugos recordamos que Barberena llegó a pagar de su propio bolsillo, y a veces con invitaciones a comer, a sus colaboradores.

En un mundo donde, se ha visto, la cultura es prescindible, los encargados de La Silla Eléctrica enviamos un abrazo de solidaridad a los escritores de
Arena, y les recordamos, por orden de la superioridad goméztica, que las páginas de confabulario están abiertas para ellos.

Es verdaderamente encabronante el desprecio que tienen ciertos empresarios (que ni siquiera son periodistas) de los medios escritos por todo lo que huela a cultura. Y no sólo eso, sino que tratan a las personas como chalanes o sirvientas, sin siquiera avisarles a tiempo para permitirles una salida digna. Se lo hicieron a los del sábado de unomásuno, y ahora a los de Arena.

Que con su pan se lo coman, pinches muebleros analfabetas.

La labor que realizó Miguel Barberena fue totalmente generosa y encomiable, siempre. Arena, además de ser uno de los suplementos más plurales, siempre estuvo al tanto de las novedades editoriales y artísticas, y le dio espacio a muchos escritores nuevos que de otra manera nunca hubieran publicado. En sus páginas aparecieron muchos maestros míos (y lo digo en el sentido de la admiración), como Eve, Chimal y Armando González Torres, y muchísimos cuates, como Edilberto Aldán, Fernando Reyes, Edgar Omar Avilés, Lina Zerón, Luis Felipe Hernández, y tantos y tantos otros.

Pero ya pasarán pronto estos malditos tiempos electorales y las aguas volverán a su cauce. Nos volveremos a encontrar más temprano que tarde. Un abrazo a Miguel y a todo el equipo.

E-mail "electoral" bajo control

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Si ustedes creían que lo que escribió George Orwell en 1984 eran puras succiones orales (eso sí: se equivocó de año), nomás lean esto:

La Jornada/Marzo 15, 2006

ASTILLERO
por Julio Hernández López


Internet marcado


E-mail "electoral" bajo control
Castigo por envíos y recepciones

EN EL GOBIERNO federal se ha decidido interceptar, almacenar y eventualmente castigar tanto el envío como la recepción de correos electrónicos que se hagan hacia o desde cuentas oficiales de Internet y que lleven "palabras relacionadas a los tiempos electorales que vivimos". El programa se denomina "Blindaje Electoral en el Sistema de Correo Electrónico" y ha sido puesto en marcha este mes, provocando angustia en trabajadores federales a quienes se ha advertido que por el hecho de recibir, en direcciones electrónicas oficiales, comunicaciones con carga electoral -así fuese el llamado correo basura, spam- verán abrirse en la Secretaría de la Función Pública un amenazador expediente a su nombre con esos correos "marcados".

LAS "PALABRAS Y frases que serán bloqueadas" en las redes gubernamentales, según reza un boletín interno girado en Petróleos Mexicanos, corresponden a los nombres y siglas de los partidos políticos nacionales, los cinco candidatos presidenciales, los cuatro aspirantes a dirigir el gobierno capitalino y las dos alianzas electorales ("Por México" y "Por el bien de todos"). Por ejemplo, según la Dirección Corporativa de Operaciones y la Gerencia de Sistemas de Información Operativa de Pemex, "se filtra la frase completa. Es decir, si en un correo nuestro dice 'Yo pienso que el PRI debería...', ocasionará que el filtro se dispare, el mensaje se empaquete y se envíe de manera automática a la Secretaría de la Función Pública de manera quincenal; sin embargo, si nuestro correo dice '...en primer lugar, deberíamos considerar...", no se marcará este mensaje aún cuando contiene parte de la palabra 'pri'. En nuestros correos podemos hablar de un amigo 'Andrés López', pero no de 'Andrés Manuel López Obrador'". Un ejemplo de "disparos falsos" (o "false positive") se daría si, "poniendo un ejemplo muy sencillo, reciben un mensaje de su casa que diga 'al terminar la chamba, ¿podrías pasar por el pan?'. El sistema 'marcará' este mensaje y lo retendrá para enviarlo a la SFP, quien hará el análisis correspondiente.

ESO SI, "LA GERENCIA de Sistemas (en este caso, de Pemex) no analizará ni leerá los correos electrónicos de los usuarios; simplemente remitirá los mensajes 'marcados' de manera automática al buzón que nos sea indicado por la SFP", pero amablemente se "enviará un mensaje al emisor del correo para informarle que un mensaje suyo ha sido interceptado por el sistema". Por todo ello, y para "no causarles un disgusto o un mal rato" a los burócratas, se les sugiere que abran cuentas personales en servicios gratuitos "como Yahoo!, Hotmail o GMail", que "utilicen su cuenta gubernamental únicamente para los objetos del negocio" y que "hablen con su familia y amigos, y solicítenles que no les envíen correos relacionados a las elecciones a su correo de gobierno, ejemplos podrían ser los chistes por correo, por lo que si un mensaje dice 'se encontraban un día los candidatos del pri, pan, prd...' tengan por seguro que será un mensaje 'marcado' y puede traerles alguna consecuencia".

http://www.jornada.unam.mx/2006/03/15/004o1pol.php

lunes, marzo 13, 2006

Y a todo esto: ¿qué son las chachalacas?

El Peje ya las puso de moda con eso de nombrar así a sus adversarios, por el escándalo que arman. A Fox le dice "la grandotota" y Salinas "la innombrable".

Pero, a ver, ¿podrían identificar a una chachalaca si la vieran caminando por la calle? ¿No, verdad?

Bueno, para que no les digan y no les cuenten, ahí les va la foto y la información mínima sobre las chachalacas.

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La "escandalosa" chachalaca

Algunos estudiosos de la fauna mexicana consideran que la situación de la chachalaca -ortalis vetula y ortalis poliocephala - no es tan crítica como la de otras especies, como el faisán, cojolite o el venado; sin embargo la gente que acostumbra adentrarse en los campos yucatecos afirma que su presencia es cada vez menos frecuente.

Debido a la cacería constante y la destrucción de su habitat, esta simpática ave, considerada la más "escandalosa" de todas, ya no es escuchada como antes.

De acuerdo con los informes proporcionados por Pronatura Península de Yucatán A.C, la chachalaca, nombre con el cual se le conoce en todo el país, tiene el tamaño de un pollo mediano con una pequeña cresta, es de piernas cortas y cola larga. Sus plumas tienen una coloración verde oliva con excepción de la región abdominal, y no tiene plumas en la región que circunda sus ojos y en la garganta.

La variedad poliocephala, que se localiza con mayor frecuencia en la costa occidental, tiene la punta de la cola de color gris y su tamaño es mucho mayor que el de la variedad ventula, que puebla el resto de la República y tiene blanca la punta de la cola. En las dos especies, las aves de uno y otro sexo son similares tanto en apariencia como en tamaño, aunque a veces los machos son un poco más grandes que las hembras.

Se le puede encontrar en todas las zonas tropicales y mesetas templadas, incluyendo regiones como la Península de Yucatán, en donde tuvo por mucho tiempo un medio ambiente apropiado.

En Chiapas existe otra varieda de chachalaca considerada por los taxónomos como representante de una tercera especia: a ortalis leucogastra, que habita hasta el sur de Guatemala. Sin embargo, las relaciones de las aves del sureste de Chiapas con las de otras partes de México, incluido Yucatán, no han sido investigados a fondo.

El hecho de que sea considerada un ave ruidosa se debe a que manifiesta esta característica durante la época de apareamiento, cuando su gritería suena como señal de que es una especie que aún puede ser rescatada.

Durante la algarabía del apariamiento, el sonido del macho se distingue por ser más "profundo" y grueso, debido a lo alargado del tubo del aire que da vuelta sobre el pecho casi hasta la punta posterior del esternón; en cambio, el tubo de aire de la hembra va directamente a los pulmones como en las otras aves, por lo que emite menos sonidos que el macho.

Los gritos y el escándalo de la chachalaca son más notables durante la época de anidación, tanto de día como al oscurecer, y también en el invierno. Cuando callan y se esconden entre los matorrales resulta difícil encontrarlas. Cuando se les espantan vuelan con dificultad entre los árboles o trepan graciosamente y brincan de rama en rama presentando un blanco difícil para los cazadores.

A diferencia de otras aves de México, las chachalacas pueden vivir entre los matorrales y enredaderas que resultan de los desmontes del bosque tropical.

Construyen sus nidos con árboles espesos o arbustos altos, aunque anidan a veces en el suelo. La época de anidación aún no está bien definida, pero se cree que en Yucatán es de marzo a abril y la incubación dura 22 días.

Cuando brotan los polluelos la hembre se hace cargo de ellos. En pocos días ya pueden salatar y trepar a los árboles. La familia se disgrega después de que los polluelos están casi desarrollados, de octubre a noviembre. La pareja, más que la familia, es la unidad social normal.

Se alimentan de frutos, de palma, frutas y ramas. Hasta hace algún tiempo era un importante ave de caza, sus perseguidores las acosaban "siguiendo el ruido" y cazándolas después al acecho.

Antes era posible hallar chachalacas incluso en la orilla del monte, cuando en grupos de cinco o seis parejas recibían a los visitantes con alboroto sin igual, pero ahora es necesario adentrarse varios kilómetros en lo más espeso del monte para disntinguir unas cuantas. Eso, si corre con suerte.

(Tomado de El Diario de Yucatán)

domingo, marzo 12, 2006

Para tomar en cuenta

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Considerandos

por Dorothy Parker (1893-1967)


Los ríos empapan.
La altura da vértigos.
Las sogas sofocan.
Las navajas salpican.
El gas apesta.
El veneno da naúseas.
Las pistolas aturden.

Mejor vivir.

(Versión de Gabriel Zaid, como apareció en Cuaderno de traducciones. FCE, 1984)

sábado, marzo 11, 2006

Jessica, la recatada

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Aunque ya es noticia algo atrasada, se me había pasado contarles que esa mamirriqui que se llama Jessica Alba quiere demandar a la revista Playboy porque la pusieron en la portada de la edición gringa de este mes, lo cual, según ella, se presta a que la gente interprete que adentro la encontrará en cueros y eso "afecta su imagen". (http://www2.eluniversal.com.mx/pls/impreso/noticia.html?id_nota=334016&tabla=notas)

La verdad se me hace una exageración. Esta morenaza de fuego, que está así como para Miguel Ángel de Valladares (como diría mi papá), fue elegida precisamente por los lectores de Playboy como la mujer más sexy del mundo y por eso apareció en la portada, ya que en algunas de sus actuaciones no se ha destacado precisamente por su recato.

Por ejemplo, en Sin City aparece como una suculenta teibolera a la que se termina almorzando Bruce Willis; en Honey la hace de bailarina y sale moviendo el bote con singular alegría; en Into the blue se la pasa buceando y luciendo su palmito en un diminuto bikini, y en una película primeriza titulada The Sleeping Dictionary de plano aparece totalmente desnuda en situación harto comprometedora, como se decía antes.

Así que ¿en qué afecta su imagen? Al contrario, yo diría que Playboy le está haciendo un favor al ponerla en la portada. Pero, claro, como muchas estrellas, sólo aceptará salir en pelotas cuando ya a nadie le interese, los pellejos le anden colgando (si es que no se ha hecho la cirugía) y necesite meterse una lana extra para vivir con decoro los años de su vejez.

Por lo pronto, a'i se las dejo en todo su esplendor. ¡Quiero, merezco y apachurro!

viernes, marzo 10, 2006

La culpa la tiene el Messenger

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Hacía mucho tiempo que no platicaba con ella, así que le empecé a contar el episodio de la mujer que vive en otra ciudad y que, aunque tiene pareja, venía a verme todas las semanas a la capital.

- ¿Entonces tiene pareja? –dijo ella.

- Sí –dije yo.

- ¿Y crees que eso está bien?

- Claro que no. Lo que me mata es la incertidumbre: no saber si lo va a dejar para venirse a vivir conmigo, si va a andar con los dos al mismo tiempo, o a dejarme en paz de una vez por todas, cualquier cosa, pero que se decida.

- ¿Y te parecen correctas esas alternativas?

- Pues no, tampoco, pero la cosa es que no entiendo qué es lo que ella quiere realmente conmigo. Si no quisiera algo conmigo no vendría desde allá nada más a verme. ¿Estás de acuerdo?

- No.

- Ahí está: ¿quién entiende lo que quieren las mujeres? –dije yo.

- ¿Tienes casi cuarenta años, dices que eres escritor y no sabes lo que quieren las mujeres? –dijo con muchos signos de admiración e interrogación.

- No, no sé.

- Entonces te prohíbo que escribas sobre cosas acerca de las que no tienes ni idea–dijo y se desconectó.

“En la madre”, pensé. “¿Entonces ahora de qué voy a escribir?”

Por eso odio el pinche Messenger.

martes, marzo 07, 2006

Capote

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"Soy alcohólico, soy drogadicto, soy homosexual. ¡Soy un genio!"


Pues fui a ver la tan mentada película sobre Truman Capote y debo decir que está muy bien hecha, pero que no profundiza en la personalidad ni la problemática de Capote. La película lo retrata como un joto egoísta (que lo era), obsesionado con la fama, el reconocimiento y el éxito (que lo estaba), que se aprovechó del pobre asesino iletrado para sacarle la sopa y terminar su novela (que lo hizo). Pues sí, Capote fue todo eso, pero no nada más eso.

El guión está basado en la biografía más completa que se ha escrito hasta el momento sobre Capote: la de Gerald Clarke, pero sólo utiliza la parte dedicada a la realización de A sangre fría. En la película se habla un poco de la infancia de Capote, quien fue un niño abandonado por su madre, puta y medio loca, que lo dejaba encerrado para irse con hombres. Capote creció, pues, sintiéndose rechazado, entre los delirios de grandeza de su madre y la pobreza de la vida con las tías que lo criaron.

Muy joven decidió irse a Nueva York, para convertirse en escritor. Aprendió, por ejemplo, que para hacer relaciones y subir en la escala social, a falta de dinero y personalidad tenía que desarrollar la inteligencia, el ingenio y el autoescarnio, antes de que los demás se lo aplicaran a él.

Eso sí está muy bien retratado en la película: su encanto social. Debió haber sido delicioso estar en una fiesta con él (siempre y cuando uno no fuera el blanco de su lengua mordaz), deleitándose con su capacidad para hacer reír a costa de él mismo, pero también por los certeros dardos que soltaba hacia los demás. Ese es el encanto de la ironía: hacer reír a costa de otros, y que hasta el aludido se ría de la cosa atroz que se ha dicho de él. Para esto ayuda muchísimo, obviamente, la actuación de Philip Seymour Hoffman, quien se ve que estudió a Capote hasta el más mínimo detalle (incluso en los movimientos de la nariz).

Capote fue reconocido desde muy temprano por su talento literario, pero para él nunca fue suficiente. Él quería dejar una huella indeleble en la historia de la literatura: quería fundar un nuevo género literario: la novela sin ficción (que es la traducción correcta de non fiction novel). Y lo hizo. Y si para hacerlo tuvo que engañar y traicionar al asesino Perry, pues ni modo. La literatura y el arte se basan en cuestiones estéticas, no éticas. Para el artista, lo más importante es alcanzar la belleza y si para eso hay que matar, tracionar vender a la propia madre, pues que así sea.

Sí: en su momento, Capote estuvo ante un dilema moral y decidió en consecuencia, y en eso parece querer centrarse la película, pero el juicio sobre Capote resulta incompleto si no se toma en cuenta el antes y el después de su vida.

Capote mismo lo escribió en el prólogo de Plegarias atendidas: “Cuando Dios te regala un don, también te da un látigo para que te autoflageles”. Su don era escribir, pero sus látigos fueron el afán casi enfermizo de reconocimiento, la culpa y el remordimiento. Todo ello lo llevó al alcoholismo y la drogadicción.

En su momento, nadie le reconoció a Capote el mérito de haber creado un nuevo género literario. Se les hacía demasiado pretencioso. No le dieron el Premio Pulitzer, pero en 1977 sí se lo dieron a Norman Mailer, por La canción del verdugo, un libro sobre otro condenado a muerte por asesinato. Nada más que Mailer contrató a investigadores para que le trajeran los datos y él nunca movió su gordo y judío trasero del escritorio, mientras que Capote se fletó bien y bonito, como bien se ve en la película.

En lugar de resignarse, Capote quiso repetir la hazaña. Dijo que iba a terminar lo que Proust había comenzado: iba a “elevar el chisme social a las alturas de género literario”. Y si para ello tenía que traicionar a sus amigochas ricachonas de la high society neoyorquina, pues lo haría. Si ya había traicionado a un condenado a muerte, ¿qué más podía pasarle?

Pues le pasó algo peor: la muerte social. En cuanto aparecieron los capítulos de Plegarias atendidas en el New Yorker (¿o fue el Esquire?), sus amigas ricachas le retiraron el habla, su teléfono dejó de sonar y ya nadie lo invitaba a ninguna fiesta.

Capote se dio cuenta, demasiado tarde, de algo que era evidente para todos, menos para él: que él no pertenecía a ese círculo social. Como a lo mejor tampoco pertenecía al círculo literario de los “consagrados” del que ansiaba obtener reconocimiento. Y se hundió aún más en la depresión y el alcoholismo.

Exactamente 20 años antes de morir, en 1964, Capote escribió un relato titulado "Lola" y que aparece en el libro Ladran los perros (lo pueden leer en inglés aquí). Es la historia de un cuervo con las alas cortadas que se cree perro. Como no puede volar, un día se cae del balcón huyendo de un gato y se lo lleva el camión de la basura.

Sin saberlo (como casi todos los escritores), en realidad Capote estaba escribiendo sobre sí mismo:

“One day it occurred to me that Lola did not know she was a bird. She thought she was a dog. Graziella agreed with me, and we both laughed; we considered it a delightful quirk, neither one foreseeing that Lola's misconception was certain to end in tragedy: the doom that awaits all of us who reject our own natures and insist on being something else than ourselves”.

Esa es la verdadera tragedia de Truman Capote: rechazó su propia naturaleza e insistió en ser algo que no era, en lugar de ser simplemente él mismo.

(Por cierto: al final de la película se dice que Capote nunca volvió a escribir un libro después de A sangre fría, lo cual es una idiotez del tamaño del mundo. Escribió un libro de relatos genial que se llama Música para camaleones)